CINCO SEMANAS DESPUÉS
Alfredo me llevo a ver al medico, Taylor lo llamaba todos los días preguntando por mi salud, un día hasta envió rosas. Mi cuerpo ya casi sanaba por completo, solo me faltaba el brazo, al parecer todo iba bien excepto mi peso, aún no comia bien y seguía adelgazando.
—última advertencia Mila, si no te alimentas bien tendré que hospitalizarte esto no es un juego.
—no se preocupe doctor– mi mejor amigo me miro serio —yo me encargare de que coma y si no lo hace yo mismo la traeré para que la hospitalice.
Salimos de la consulta, sin decir nada, todos estos días que he estado sin Taylor me he sentido fatal, pero también me siento relajada, porque estoy volviendo a ser yo misma. Nos subimos al coche para ir a casa, Samanta y Alfredo ya no vivian conmigo pero no me dejaban solo ni un solo dia.
—¿estas molesto?— dije apenada.
—¿tu que crees? ya déjate de estupideces Mila, vas a comer o si no– suspiro frustrado —lo extrañas y lo necesitas a tu lado ¿porque no dejas de actuar como idiota y hablas con el?
Alfredo realmente estaba molesto, jamás me había hablado así, el tenía razón en todo lo que me decía, pero aún así yo seguía muy lastimada emocionalmente y aún no me sentía con fuerza para enfrentar a Taylor y mucho menos a su madre.
—te quiero mucho y me da miedo perderte ¿si entiendes eso?
—te prometo que comeré mejor.
Ya en casa Alfredo me preparo la comida, me esforcé mucho pero no me la pude terminar pero mi amigo no me reclamo ya que había comido más que otros días.
—tengo que irme, iba a llegar un cargamento para las farmacias y tengo que checar que llegue completo ¿te veo en la noche?
—si claro…
Alfredo beso mi mejilla y se fue, al quedarme sola me puse a pensar en lo que me había dicho Alfredo en el coche, yo amo a Taylor y si me niego a hablar con él me arrepentiré toda la vida. Tomé mi teléfono y marqué su número, al segundo tono contestó.
—Mila, cielo…
—Hola— no sabia que decir –Taylor yo...
—lo siento amor.
—me lastimaste mucho y yo también a ti, pero... ¿Puedes venir? Para hablar.
—sí claro, llego a tu casa en una hora.
Colgué la llamada y me fui a la ducha, cuando salí de ella me puse unos jeans negros y una playera blanca con las letras de "you only live once" aún tenía algunos moretones, así que aplique algo de maquillaje. Mi brazo aún estaba vendado, me senté en la sala, una hora después llegó Taylor. Cuando abrí la puerta lo único que pude hacer al verlo fue abalanzarme sobre él y abrazarlo, lo extrañaba tanto, no pude evitar absorver su aroma.
—lo siento tanto nena, te juro que me arrepiento de todo a cada minuto del día.
—lo se amor, yo también— acaricie su mejilla.
—extrañaba eso— sonrió.
—igual yo— me separe de él y me senté en el sofá, no podía evitar estar molesta aun —ven siéntate…
Taylor se sentó en la mesita central y quedó frente a mi. Los dos estábamos nerviosos, teníamos tiempo que no nos veiamos.
—¿Sabes? Quiero decirte que lamento mucho todo lo que hice, nunca debí aceptar tomar un trago con Nick, ese fue mi primer error.
ESTÁS LEYENDO
Nos Pertenecemos
Romansados familias separadas por el odio fundado por los abuelos de la familia harán hasta lo imposible para impedir que dos de sus integrantes se amen con libertad, podra el odio hacia un apellido evitar que Milla y Taylor se amen? 03/10/2024
