Pasaron varios días, yo sanaban muy lentamente, Hernan por fin me dio los videos del antro y claramente se ve en ellos cuando Nick pone algo en mi bebida, aprovechó el momento que me voltee a ver un pleito en la pista de baile. También se observa cuando empecé a marearme y el aprovecha la oportunidad para besarme, no puse resistencia porque no podía, había perdido el control de mi cuerpo. Alfredo me dijo que Logan contrató a un investigador privado el cual se puso inmediatamente a buscar a Nick por todos lados, aún no nos daba respuesta de su paradero, pero ya sabía donde vivía.
Una mañana me encontraba descansando en mi casa, Alfredo había dejado a Samanta conmigo para que no me saliera de la cama y Mi amiga cumplía muy bien con su trabajo, ya que no me dejaba ni un solo minuto sola. Mi amigo y Logan estaban haciendo todo lo posible por encontrar a Nick.
—ten Mila— me acercó una bandeja con comida a la cama —come por favor, no me hagas obligarte. Debes alimentarte bien.
—¿has tenido noticias de Alfredo?– ella colocó la bandeja en mis piernas.
—ya te dije que no, no seas tan desesperada por favor y come— esas últimas palabras las recalco con demasiado entusiasmo.
—lo siento— la mire apenada.
—Logan quiere poner una denuncia, dice que el hombre te drogo y prácticamente te violo porque no estabas en tus 5 sentidos.
—¿eso dijo?— Samanta me miro de mala manera —¿Sabes si contacto a algún abogado?
—Mila, quieres hacer platica para no comer, ya te contare despues, come por favor.
Suspiré frustrada, Samanta ya no me diría nada más. Odiaba estar en este estado y las marcas de mi cuerpo parecían que nunca iba a desaparecer. Comencé a comer muy despacio, en el último chequeo que me había hecho el médico me dijo que había bajado de peso y que debería comer mejor, pero la verdad es que es en lo último que pienso.
Minutos después ya no podía comer nada más, la bandeja aún tenía comida pero ya no me apetecía seguir comiendo. Samanta me quito la bandeja enojada y me obligo a que le prometiera que terminaría la cena. El golpeteo de la puerta impidió que me siguiera regañando como a una niña pequeña, fue a abrir la puerta y segundos después regresó con mis padres.
—hola mi vida ¿como sigues?— dijo mi madre con una enorme sonrisa.
—hola, pues mas o menos— conteste sin ganas.
—¿estás comiendo bien?— mi padre se sentó a mi lado y beso mi cabeza.
—para nada señor, es una necia— le contesto Samanta y después me miro desafiante.
—pues es mejor que comas o te llevaré a casa conmigo— el semblante de mi madre se puso triste –debes estar fuerte amor, si quieres saber que paso realmente.
—tratare lo prometo…
Amo a mis padres, pero irme a vivir con ellos de nuevo, sería una tortura. Despues de ver que estaba bien y algunos regaños mas mis papas se fueron de la casa.
Mis noches eran de lo más horrible, tenía recuerdos del accidente y además extrañaba demasiado a Taylor. Me sentía tan sola y lloraba hasta quedarme dormida, sentía que la vida me estaba castigando por algo. Samanta y Alfredo se mudaron por algunos días conmigo, su compañía me hacía mucho bien pero yo necesitaba a Taylor.
Un sábado por la mañana Samanta me ayudó a ducharme, mi brazo aun estaba demasiado lastimado y mi pierna poco a poco mejoraba, el moretón de mi ojo se iba desvaneciendo y mis costillas ya no molestaban tanto.
—ven nena, dejame secarte— tomo una toalla del closet y me sacó de la ducha, con dificultad me sente en el retrete.
—¿has ido a la oficina?— le dije mientras pasaba la toalla por mi cuerpo muy delicadamente.
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Nos Pertenecemos
Romantikdos familias separadas por el odio fundado por los abuelos de la familia harán hasta lo imposible para impedir que dos de sus integrantes se amen con libertad, podra el odio hacia un apellido evitar que Milla y Taylor se amen? 03/10/2024
