Ya caída la noche los cuatro llegamos al antro, Taylor no consiguió zona VIP, pero aun asi fuimos a divertirnos. El lugar estaba a reventar, con dificultad encontramos una mesa, Taylor y Alfredo fueron por bebidas.
—¿estas feliz Sam?— dije casi gritando por el ruido de la música.
—si mucho— se acerco mas a mi –de hecho pensamos en casarnos.
—¿en serio?— me levanté de la mesa y abrace a Samanta.
—sí, Pero no le digas que ya te dije, el quiere darte la sorpresa.
—mi boca es una tumba— pase mis dedos por mi boca como si cerrara un zipper.
Volví a sentarme con una gran sonrisa, 20 minutos después los chicos volvieron con las bebidas. Las luces del antro bailaban de un lado al otro, Taylor y yo nos levantamos y caminamos hacia la pista.
—¿Estás contenta?
—mucho, ¿y tu?— pegue mi espalda a su cuerpo y me moví al ritmo de la música.
—como no tienes una idea— su pelvis rozaba mis gluteos.
Alfredo y Samanta nos hicieron compañía, la pista de baile estaba a reventar, todos en la pista sudaban a más no poder. Un chico rubio muy apuesto que bailaba con una despampanante pelirroja me rozo con el hombro, cuando voltee a verlo solo me sonrio y me dijo “disculpame” moviendo solo los labios, yo le sonreí para que viera que aceptaba sus disculpas, el chico siguió bailando.
Después de bailar demasiadas canciones volvimos a sentarnos, ya íbamos por la quinta ronda de bebidas.
—esto es demasiado intenso— dijo Alfredo al sentarnos.
—no cabe ni un alfiler y yo estoy bañado en sudor— Taylor limpiaba el sudor de su frente con su mano.
—pero el ambiente es espectacular, nunca me había divertido tanto– Samanta agarro su bebida y la tomo de un solo trago.
—yo igual, chicos vayan por mas bebidas— levante mi vaso ya vacío, creo que ya andaba algo tomada pero no me importaba.
Esta vez solo fue Taylor por la bebidas, Alfredo y Samantha se decían cosas al oído, me quedé observando a las personas que bailaban, no pude evitar observar al chico con el que había chocado que aún bailaba con la pelirroja, era blanco, ojos azules y muy alto, no podía negar que tenía una hermosa sonrisa. Creo que sintió mi mirada porque volteo a verme y me sonrió nuevamente. Desvié mi mirada y vi a Taylor que regresaba con las manos vacias.
—¿Qué pasó con las bebidas?— le dije cuando llegó a la mesa.
—lo siento cielo, mamá me acaba de hablar, al parecer Isaac tuvo problemas y está en la comandancia, tengo que irme ¿no te molesta verdad?
—no, para nada, Ve ¿te veo en casa?
—si claro— Volteo a ver a Alfredo –¿La llevas a casa? Por favor.
—ni que lo digas amigo, Mila es como mi hermana.
—gracias— me abrazo y después me beso —nos vemos cielo.
Taylor se fue y yo me quedé un poco triste, se que aun debe estar con su familia y más ahora que tenía problemas, pero el solo pensar que su madre intentará persuadirlo otra vez para que rompa conmigo me ponía en mal estado. Alfredo noto mi mala cara y se levantó de la mesa.
—se supone que nos estamos divirtiendo ¿no?— me tomo de la mano e hizo lo mismo con samanta y nos puso de pie —vamos a bailar, por primera vez tengo el honor de bailar con mis dos chicas favoritas.
ESTÁS LEYENDO
Nos Pertenecemos
Romansados familias separadas por el odio fundado por los abuelos de la familia harán hasta lo imposible para impedir que dos de sus integrantes se amen con libertad, podra el odio hacia un apellido evitar que Milla y Taylor se amen? 03/10/2024
