Colin sintió más esperanza al hablar con su madre, no se había equivocado al ir con ella, mientras se encaminaba a la salida Eloise lo llamó desde las escaleras.
- Colin -Se apresuró a bajar
- Ahora no Eloise... -la ignoró con intención de seguir su camino hasta la puerta
- ¿Vas a ir a buscarla?... Pierdes tu tiempo si vas a la casa Featherington -Colin se detuvo sin mirarla- ella se fueron...
- ¿Se fueron? -al girar notó que traía un panfleto en las manos
- Anoche, durante el baile... solo encontrarás una casa vacía, como todos los demás que se han acercado a golpear la puerta para reclamarles
- ¿Tú sabes dónde está? -ella negó
- No, al parecer había muchas cosas de ella que yo no sabía... -levantó el panfleto
- ¿Un nuevo panfleto?
- Firmado por Penelope Featherington -Colin lo tomó y lo leyó con rapidez
- Planea regresar...
- No va a hacerlo pronto, no lo creo... debo buscarla...
- ¿Para que? Colin yo vi como la miraste ese día, en el salón, desde entonces ya lo sabías ¿no es así? -no dijo nada- el odio en tus ojos era inmenso, tanto como para hacerla llorar en mis brazos...
- Ahora entiendes el porque...
- Si... y es algo doloroso, saber que fue ella quien estuvo detrás de todas estas palabras... de tu dolor... en este instante estoy muy enojada con ella y aún así... no deseo que la lastimes....
- Yo... yo no quiero lastimarla... -Eloise torció una mueca.
- Eres una muy buena persona Colin, pero tus emociones suelen dominarte... -esto parecía un retroceso en sus decisiones- sé que la amas, muchísimo, pero también sé cuánto dolor te causó... no estoy segura del futuro que les aguarda...
- Quiero perdonarla...
- A Penelope ¿Pero y Whistledown? -parecía común y fácil para todos imaginar que existían dos versiones, nadie lograba concebir aún que eran una misma persona, ni siquiera Colin- Necesito que medites esta decisión... no puedes poner en riesgo tu felicidad y la Penelope una vez más...
- Es lo único en lo que pienso, El... no hay nada más en mi vida que ella... si perdonar a Whistledown es el precio que debo pagar por no perderla, lo pagaré... -Colin dio una vuelta y se apresuró a salir de la casa, necesitaba averiguar dónde se encontraba Pen, no podía perderla, no podía dejar que ella siguiera creyendo que la odiaba.
Al salir de la casa miró hacia la casa Featherington, recordó la infinidad de veces que vio salir a Penelope por aquella puerta, siempre con una sonrisa hacia su hogar e incluso hacia él, su día se iluminaba completamente con ver esa sonrisa y solo ahora era consciente de aquello, incluso con solo imaginársela podía sentirse feliz cuando estaba lejos de casa, siempre y cuando tuviera una carta firmada por Penelope.
De pronto recordó todas las cartas que Pen le había enviado, no recordaba a detalle los contenidos, pero sabía exactamente cuántas eran, sus fechas y destinos a los que lo siguieron. Aún conservaba cada una de ellas, se dirigió a casa con ganas de tener algo de Pen en sus manos. Estaban perfectamente guardadas en su escritorio, algo lo estaba llamando pues sintió una gran chispa eléctrica al tenerlas frente a él.
Abrió la primera de ellas, sus palabras eran algo tímidas por escribirle, lo cual desde entonces le resultaba muy tierno. Poco a poco ella desarrolló una mejor confianza para preguntar cientos de cosas sobre sus viajes, él adoraba escribirle y adoraba como ella respondía, siempre pensó en el fondo que era muy buena con las palabras, ahora entendía porque, aquel talento siempre existió en ella, a la gente no le gustaban sus palabras solo porque fueran escalándolas, les gustaban porque era ella quien le daba el toque a cualquier noticia, no cualquiera habría podido crear un panfleto como Whistledown.
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Tarde
FanfictionLa vida de Colin Bridgerton se había visto afectada cruelmente desde que dejó Londres junto a la señorita Marina Thompson para hacerla su esposa, solo para que al volver se enterara de una verdad había salido a la luz muy poco después de que se hubi...
