Capítulo 35

195 10 5
                                    


¡Feliz Navidad!

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

¡Feliz Navidad!

Igual y si dejan su voto sería un bonito regalo de navidad jaja.

~♰~

Ketzaly le entregó su ticket al cliente.

—Aquí tienes, que pases un lindo día —le sonrió de manera amable, viendo cómo se alejaba.

Suspiró. Tendrían que contratar pronto al menos a dos personas más, bueno, tres, considerando que Fernanda en cualquier momento tendría que regresar a España. Ahora que lo pensaba... ¿España no era uno de los países a los que Azrael quería irse? Lo único que recordaba bien era que uno de ellos era Canadá. Sintió miedo. Ahora que reflexionaba, estaba sintiendo muchas cosas nuevas. Antes le aterraba la idea de que él se fuera, porque sin Azrael, ya nadie la defendería. Pero ahora el sentimiento era distinto. Era tristeza. No quería dejar de verlo.

Cerró los ojos con fuerza y luego los abrió, soltando un suspiro. No, tenía que volver a la realidad. No debía encariñarse con él por esos pequeños lapsos de normalidad. Además, no podía olvidar lo que le había hecho, lo que realmente quería de ella. Solo tenían un trato para llevarse bien. Tenía que recordar que Azrael la quería muerta, que no le importaba que estuviera viva. Pero si así era, entonces, ¿por qué seguían besándose? Porque Azrael lo hacía de manera impulsiva. Y cada vez que ella levantaba la cabeza y lo buscaba, él cedía a lo que pedía.

Tenía que reconocer que a veces lo hacía por llevarle la contraria, incluso por lucirse frente a Cáterin. Y ese era otro punto. Había comenzado a sentir celos. Un sentimiento desconocido para ella hasta ahora. ¿Por qué sentía celos de Cáterin? ¿No se supone que no celas a quien no quieres? Ese pensamiento la aterraba, especialmente la posibilidad de que Cáterin hubiese sido la primera vez de Azrael. Eso significaría que, de alguna manera, Azrael ya le pertenecía a otra. Su esposo era de alguien más.

—¿Extrañas a Azrael, Ketzaly?

—¿Mm? —su prima la hizo salir de sus pensamientos intrusivos. No se había dado cuenta de que estaba temblando—. Ah... no, dijo que no se tardaba.

—Ya. Creí que sí porque no dejabas de mirar tu anillo, y como siempre están juntos... —Fernanda se volteó a limpiar las máquinas de café—. De momento ya no hay comandas, ¿verdad? Hoy ha estado pesado —suspiró.

—No, no hay pedidos ya —tenía que volver a la realidad—. De hecho, estaba pensando en si contrataba a dos personas más.

—¡Sí, por favor! Últimamente nos estamos llenando mucho, y con los TikTok y la publicidad que sube Azrael, ya hasta hay reservas.

—¿En serio?

—Sí —Fernanda la miró sonriendo—. Azrael es muy bueno en su área. Desde que se encarga del marketing, subimos mucho en clientes.

PenitenciaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora