Dulces Mentiras

66 9 1
                                    


POV: Aoom Chatamonchai

Hice todo lo posible para poder entender el comportamiento de mi esposa, a pesar de que estaba molesta ante su evidente rechazo traté de poder conversar con ella para poder comprender la razón que la llevó a actuar de esta forma, ¿Acaso estaba molesta? ¿Preocupada? ¿Asustada?, cuál era la emoción real que estaba viviendo, ¿Acaso no quería verme más? ¿Iba abandonarme como lo hizo en mi vida anterior?, las preguntas no dejaban de rondar por mi cabeza mientras que continuaba buscando desesperadamente una respuesta, pero por mucho que lo intenté, por mucho que me esforcé, Meena simplemente no quería cooperar dándome una respuesta. En un completo silencio me detuve frente a la habitación de mi esposa, era de madrugada y Seungwang estaba durmiendo plácidamente en mi habitación; antes de marcharme me aseguré de que tuviese los suficientes escoltas para que durmiera en paz. Mantuve mis labios sellados observando el contorno de la puerta, sinceramente, odiaba la idea de estar escabulléndome para verla porque me hacía sentir como si fuese alguna especie de criminal, pero Meena me había dejado sin más opciones, y si realmente deseaba volver a la normalidad con ella, entonces no me quedó de otra más que desechar mi orgullo e ir tras ella, porque era obvio que Meena no vendría por mí. De forma impulsiva solté un suave suspiro mientras que me inclinaba presionando mi frente contra la madera, habían transcurrido alrededor de ocho días desde la última vez que vi su rostro, ocho malditos días donde ella lo único que hacía era huir de mi presencia; durante todo ese tiempo se mantuvo en el interior de su despacho, o en su habitación o simplemente en la zona de entrenamiento con la excusa de tener que mejorar su condición física, ni siquiera había buscado a Seungwang aun sabiendo que él estaba interesado por continuar con su entrenamiento.

Tonta Minari, pensé al mismo tiempo que alejaba la frente de la puerta para poder llevar mis dedos contra el mango de esta. Con el corazón agitado y el rostro caliente giré mi muñeca escuchando el suave clic cediendo de la puerta, ansiosa por volver a ver su rostro abrí la puerta notando rápidamente la oscuridad que envolvía el cuarto. Con cuidado asomé mi cabeza notando a Meena sentada frente al gran ventanal con una de sus manos escondida sobre su muslo y la otra sosteniendo una botella de cristal, ¿Esta bebiendo?, pensé sin poder creer que realmente estuviese haciendo eso.

-¿Meena?- suavemente le llamé viendo como ella bruscamente giraba su rostro encontrándose con mi mirada; era evidente que estaba sorprendida de notar mi presencia -¿Por qué estas bebiendo?- cuestioné queriendo comprender la razón por la que ella estaba haciendo algo como eso -Tu odias el alcohol.

-V-Vete- ordenó arrastrando sus palabras mientras que giraba su rostro para ver nuevamente el oscuro paisaje que tenía frente suyo, sin darle mayor importancia a que yo estuviese en su cuarto.

¿Marcharme?, esta estaba siendo la primera vez que la veía en una semana, no había forma de que lo hiciese. Con calma ingresé en la habitación mientras que cerraba la puerta detrás de mí, nuevamente escuché el clic de la madera, lo que indicaba que nadie nos iba a interrumpir. Impulsivamente me quedé quieta con el corazón prácticamente desbocado de mi pecho, por mero instinto presioné mis omóplatos contra la puerta, por alguna razón ahora que estábamos a solas no podía evitar el sentirme ansiosa, así que llevé mis dedos contra las suaves tiras de mi pijama teniendo un deseo abrumador por ser desvestida, aunque dudaba realmente que aquello pudiese suceder ante el estado deplorable en que se encontraba mi amante.

-Tenemos que hablar- confesé cruzándome de brazos notando como Meena simplemente se llevaba la botella contra los labios dándole un buen sorbo -¿Podrías dejar la botella?- pedí observando como ella simplemente ignoraba mi presencia –Meena- le llame sintiendo los dedos sudorosos por la incomodidad -Por favor.

La Tirana Del Norte (G!P) MeenBabeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora