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Creo que mi corazón está listo para morir

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Creo que mi corazón
está listo para morir

Creo que mi cuerpo
se está cayendo a pedazos

Creo que mi sangre
me está sobrepasando

Brad new city — Mitski

Changbin queria huir desde la vista al templo. Le disgustaba asistir al memorial de Jeongin, apenas cruzaron palabra y en su opinión el tipo fue agradable, sabia moverse en el bajo mundo a pesar de su corta edad, merecía su respeto, pero al igual que Hyunjin, creía que carecía de sentido, la mayoría llegaban a escupir mierda jactándose de sus logros. De ese modo el evento estaba lejos de ser en honor a Yang Jeongin.

La mesa de aperitivos ofrecía una variedad de delicias tanto orientales como occidentales, Changbin le echó un vistazo desde que llegaron. Sin embargo, fue sólo cuando Han decidió acercarse a conversar con los invitados y Hyunjin, en un intento de evitar cualquier interacción social, se refugió en una esquina, Changbin tenía la oportunidad de aprovechar la situación. Liberado, se dirigió a la mesa de buffet, llenó su plato con una cantidad desmesurada de comida. Los aromas que emanaban de los platillos eran tan irresistibles que su boca se hacía agua.

—No es un buen momento para tragar Piglet.

El tenedor quedó a medio camino mientras cerraba los ojos y apretaba la mandíbula con fuerza. Entre todas las personas que estaban allí, ese idiota decidió molestarlo. No se suponía que debería estar presente; debía estar encerrado en algún barrio de Londres. Con un gesto de frustración, le dio una última mirada a su plato, antes de dejarlo de lado y abandonarlo sobre la mesa, como si esa acción pudiera deshacerse de la molestia que lo agobiaba.

—Es Dwae —Dijo encarándolo.

El impecable trabajo de Kim al ocultar su identidad merecía tres aplausos, la calificación máxima en la escala de Seo. El antes moreno ahora mantenía un tono rubio con un corte mas largo a lo que acostumbraba, lentes de sol de montura ancha y un traje negro liso, casi lo hace soltar un alago, frunció el ceño al caer en cuenta, si Kim estaba devuelta podía significar que su trabajo designado este hecho.

—A mi también me da gusto verte —Kim tomo un trozo de queso de la delicia dejada atrás y se lo llevo a la boca.

—Tenia que avisar antes, no llegar de la nada y menos aquí.

Kim endureció su expresión. Se encontraban en el memorial del amor de su vida; ni Changbin, ni Han, ni el maldito hijo de puta de Chris harían que se alejara nuevamente. Se acercó a Seo tanto que parecían dos amantes coqueteando. La atención de los asistentes estaba tan dispersa que dos hombres hablándose al oído pasaban desapercibidos.

—No me encuentro de humor para discutir contigo. Me importa poco que Han arme todo este circo para hacer sus negocios; sigue siendo en memoria de Innie, y merezco estar aquí sin darle explicaciones a nadie. —Seungmin se alejó unos centímetros. —Dile a Jisung que le mandaron una niñera.

Mr. Caos Donde viven las historias. Descúbrelo ahora