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Ah, mira toda la gente solitariaEleanor RigbyRecoge el arroz en la iglesia donde ha sido la boda

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Ah, mira toda la gente solitaria
Eleanor Rigby
Recoge el arroz en la iglesia donde ha sido la boda.
Vive en un sueño
espera en la ventana
Usando la cara que guarda en un frasco junto a la puerta
¿Para quién es?

Cody Fry—Eleonor Rigby

Felix meció los pies. La puesta de sol desde la ventana era hermosa, los tonos naranjas y el suave viento entrando a la habitación; aun así, su mente estaba muy lejos de tener paz. Nada era como se lo había imaginado: Jisung salía muy temprano de casa, mientras él tenía que soportar las innumerables críticas de Hyunjin y la frialdad de Chris. Todas las noches esperaba la llegada de su amado, quien acariciaba su cabello y se dormía a su lado, tomando distancia. Tal vez fue su culpa; lo presionó tanto que terminó aceptando por mera lástima.

Apoyó las manos en sus rodillas, buscando estabilidad. Se rehusó a desayunar con el par de idiotas y, aunque Changbin le llevó el desayuno y el almuerzo, dejó la comida de lado. El sabor amargo en su boca persistía desde el día anterior. Se levantó con hambre y arrasó con todo lo que se encontraba en la nevera, comiendo de paso los bocadillos de Hyunjin, lo que provocó una pelea cuando llegó. En cuanto comenzó a alzar la voz, él corrió escaleras arriba; no porque le tuviera miedo, fue más bien la comida subiendo por su garganta.

Todo se estaba yendo al carajo. Demonios, deseaba huir, pero ni siquiera sabía con exactitud dónde se encontraba. Su teléfono no tenía red y estaba seguro de que, si le pedía ayuda a Changbin, se negaría de inmediato. El mareo volvió, haciendo que se apoyara en la cajonera. Le costaba respirar. Abrió los cajones buscando algún medicamento que aliviara su malestar; volcó todo hasta hallar un frasco con pastillas de dudosa procedencia.

Vació el frasco en su mano; se tragaría todas las pastillas con tal de aliviar la inquietud de su cuerpo. La puerta se abrió de golpe, pasos furiosos se dirigieron a él y una mano firme sostuvo su muñeca. Felix luchó con todas sus fuerzas, desgarró su garganta con gritos constantes, pero el desconocido lo tomó entre sus brazos, sostuvo su rabia y dolor.





Jisung encendió un cigarro. Los viejos hábitos algún día podrían convertirse en la razón de su muerte, si es que no lo asesinaban antes. "Debería dejarlo", susurró, pero no era solo el sabor de la nicotina en su boca o la sensación de alivio después de fumar. No, eran los viejos recuerdos de su padre encendiendo un cigarro, su imagen imponente. Han Kyong fue su héroe, el hombre en que siempre soñó convertirse, pero su imagen perfecta se cayó a pedazos y nada podía repararlo.





Hyunjin cubrió a Felix con la sábana. Su plan para armarle un escándalo al menor se vio perturbado por la crisis de este. Le molestaba imaginarse lo que hubiera ocurrido si él no entraba por la fuerza. Su hermano se comportaba más cretino de lo habitual: trajo un lindo pajarillo con el ala rota y lo encerró sin dedicarle una mirada. Jamás entendería por qué Jisung cambió tanto; era irracional e impulsivo, todo un idiota.

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⏰ Última actualización: Jun 25, 2025 ⏰

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