La puerta se cerró suavemente tras ella. Severus se quedó inmóvil en su despacho, de pie frente al sofá donde, minutos antes, el mundo había dejado de tener lógica. Sienna... con su risa suave, su mirada brillante, su forma de tocarlo como si no temiera lo que él era. Lo había hecho temblar. Y no por magia.
Se pasó una mano por el rostro, respirando hondo. -¿Qué acababa de pasar?
La línea que tanto había protegido se había desvanecido entre sus dedos como arena. Ya no se trataba solo de clases, ni de un vínculo inofensivo. Habían cruzado ese umbral: besos, caricias... confesiones no dichas pero sentidas con el cuerpo, con la forma en que ella se recostaba sobre él, como si ya le perteneciera. Como si él fuera su refugio.
Y sin embargo, la duda lo azotaba como un látigo. -¿Eso los convertía en una pareja?-La palabra lo paralizaba. Jamás había imaginado algo así para sí mismo. No por miedo a los sentimientos, sino porque siempre supo que nadie como ella podría fijarse en alguien como él.
Se sentó en el borde del sofá, aún sintiendo el perfume leve que ella había dejado sobre la tela. Se quitó los guantes, los dejó a un lado. Sus dedos le temblaban. La tensión en su pecho era insoportable.
No era un hombre apuesto. No lo había sido nunca. Era consciente de su figura sombría, del rostro severo que tantos evitaban. ¿Qué veía Sienna en él? ¿Por qué no lo evitaba como el resto?¿Acaso estaba ciega? Ni siquiera el niño prodigio lo admiraba asi, y depronto recordo ¿por qué Sienna confiaba en Harry Potter?
Severus frunció el ceño, sus pensamientos envenenándose con celos irracionales. No por odio a Potter... no esta vez. Era algo más visceral. Algo primitivo. Sienna es hermosa. No lo decía en voz alta, pero lo pensaba cada vez que la veía. Su inteligencia, su sonrisa cuando se concentraba, la forma en que levantaba la mirada cuando lo desafiaba o defendía a sus amigos...
Cualquier alumno -especialmente Potter- podría haberse enamorado de ella. ¿Y si ya lo había hecho?
La imagen de ese apretón de manos bajo la mesa del comedor volvió con fuerza. Sintió un ardor en el estómago.Ella le había dicho que eran solo amigos.
¿Y si algún día cambiaba de idea? ¿Y si descubría que podía tener algo más sencillo, más... público, con alguien como Potter?-Él no podría darle eso. Ni una vida normal, ni cenas en Hogsmeade, ni paseos tomados de la mano sin levantar rumores o escándalo.
Y sin embargo... ahí estaba. Tocándolo. Besándolo. Deseándolo.
Severus cerró los ojos. La imagen de Sienna sentada sobre él, desabotonando su túnica con dedos temblorosos, mientras lo besaba con hambre contenida, se repetía en su mente como un hechizo imposible de romper. Sintió el ardor en la garganta, la tensión en su cuerpo.
La deseaba. De una manera profunda, peligrosa. No solo su mente brillante, no solo su valentía...Su cuerpo. Su piel. Su calor..Pero no podía permitir que eso lo dominara. La había detenido justo a tiempo. Aunque todo en él pedía lo contrario.
Se levantó bruscamente, caminando hacia la chimenea y apoyando ambas manos en la repisa. El fuego crepitaba con suavidad, proyectando sombras largas que bailaban por la habitación. Respiró hondo, como si buscara reunir algo de control.
Sienna lo amaba. Lo sabía. Lo había sentido.Pero el amor era frágil. La juventud traía confusión. Y él no se perdonaría si alguna vez la hería, si algún día ella abría los ojos y se preguntaba por qué había perdido tiempo con un hombre como él.
Por ahora... bastaba con lo que había. Un beso en la frente.
Su cuerpo recostado en su pecho.El sonido de su respiración lenta, confiada.Por ahora, eso era todo lo que necesitaba. Pero sabía que no podría contenerlo por siempre. Porque la deseaba. Y si seguían jugando con fuego, algún día dejaría de tener la fuerza para apagarlo.
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Secrets under the moon
FanfictionSienna, una joven bruja con un legado complicado, lucha por encontrar su lugar en un mundo donde su apellido pesa más de lo que quisiera. Su vida se complica aún más cuando empieza a desarrollar sentimientos hacia su profesor de pociones. A lo larg...
