Vincent y Hailey, son engañados por sus respectivas parejas, juntos, y en cumpleaños numero 30 de ella, todo se descubre, la traición y la humillación hacen que ellos terminan apoyándose uno al otro, pero ellos dos han tenido una historia antes, una...
Volvimos muy tarde del viaje de la playa, y aun así me toca levantarme muy temprano para trabajar y llevar a Melly al colegio, cuando estoy terminado de preparar el desayuno escucho un ruido detrás de mi y resulto ser Brandon, que estaba ya listo.
—Yo las llevaré, tengo que dejar la camioneta en el taller ante de mi viaje en la tarde —me dice mientras verifica el desayuno de nuestra hija y le quita el cereal sustituyéndola con frutas y yogurt, no digo nada cuando vacía la taza de leche en el fregadero, donde se supone iría el cereal — esto no es un desayuno para una niña.
Yo solo ignoro lo que me hace sentir, sabia que si él supiera lo del desayuno se molestaría porque la alimentación de nuestra hija el la toma muy enserio, pero no crei que llegara a tanto.
Suspiro tratando de calmarme, no entiendo porque a veces hace este tipo de cosas de repente, si durante el viaje todo estuvo bien y calmado entre los dos.
Me tomo mi café mientras termino de guardar el almuerzo que él también revisa y aunque no dice nada sobre la merienda que es una barra energética de chocolate y una manzana, al ver que tenía solo eso me mira con reclamo.
—Tengo que ir al mercado— me disculpo —el viaje me distrajo.
Él exhala evidentemente molesto pero cuando Milly aparece todo la tensión entre ambos se calma. Yo me escabullo.
—Papi te prepara un almuerzo rico —le dice mientras subo a la planta alta y me termino de arreglar para ir al trabajo.
Los tres vamos en la camioneta pero algo hace que Brandon frene de golpe y me mire con reclamo.
—¿Qué mierda es esta? — no lo entiendo y de repente se baja de la camioneta y se dirige al jardín de una de las casas,
Trato de saber de que se trata todo y es cuando me fijo que en la casa que estaba en venta hace poco ahi esta la persona que disparó la ira de mi esposo, no es nada mas que mi ex, Vincent.
—¿Qué pasa mami?¿Dónde esta papi?— pregunta Melly mientras yo veo con ambos hombre se dirigen uno al otro, y no de manera muy amigable, más que todo Brando que grita y manotea frente a Vincent.
—No se cariño — calmo a mi pequeña, pero se que solo la presencia de Vincent es suficiente para que su papá se vuelva otra persona, es un odio que no esconde, lo detesta con toda su alma.
Brando vuelve con el rostro rojo de furia y golpea el volante.
—¡Maldita sea, maldito desgraciado! —vocifera.
Yo solo miro hacia delante cuando pone la camioneta en marcha, pisando el acelerador con rabia.
—Cálmate —le pido cuando una de las curvas casi nos hace volcar el auto.
—¿Calmarme?, el maldito hijo de puta ahora estará ahi siempre — lo miro sin entender.
No se que hace Vincent ahi a esta horas de la mañana, pero nisiquiera lo quiero averiguar.
—¡Maldito, maldito! —sigue gritando y golpeando el volante.
—Pa-papi —Milly está asustada cuando un frenazo hace que la camioneta se deslice por el pavimento.
—¿Tu sabias esta mierda verdad? — de repente me mira con esas chipas de odio saliendo de sus ojos.
—No se de que hablas, pero estar siendo imprudente, la niña esta asustada y yo...
—¡CALLATE! —es lo único que escucho cuando me cae de sorpresa su mano en el pecho y me agarra con fuerza la camisa.
El hielo recorre mis venas y me paraliza, el miedo me invade al ver la manera en que veo las intenciones que tiene Brando de golpearme, pero cuando cierro los ojos y encojo mi cuerpo esperando el golpe, nunca llega, solo me suelta empujándome con fuerza hacia la puerta que hace que me golpee la cabeza con el vidrio de la ventana.
Todo fue tan de repente y creo siento que no es real, Brandon me iba a pegar, estoy segura de eso.
Los llantos de Milly hacen que reaccione, mi camisa está rota y mi cabeza dolía.
—Ya cariño — habla él, pero su tono sigue siendo mas amenazador que no creo que nuestra hija entienda que él solo quiere que se calle.
—Lo siento, Cariño — no logro reaccionar, me sostengo la camisa rota mientras las lagrimas comienza a recorrer mi rostro, no se como calmar a mi hija porque no se como calmarme yo misma.
—Lo-lo siento — susurro aunque no entiendo porque me estoy disculpando cuando no se que hice mal —no-no sabia.
—¡Bájate! —dice de repente cuando detuve el auto y lo miro —¡bájate!, que pones nerviosa a mi hija.
Lo miro sin entender y veo hacia mi alrededor, no se que pasa, que quiere que haga. Entonces se inclina, abre la puerta y prácticamente me empuja fuera del auto, aunque no caigo el tobillo sufre y me agacho a sobármelo mientras no entiendo que acaba de pasar. la camioneta de Brandon se aleja y yo pienso que regresara, por un largo rato solo miro como se desaparece mientras mis ojos se llenan de más lágrimas de desconcierto.
No entiendo porque de repente Brandon ha explotado de esta manera, no se porque siento que hice algo mal para que él se sintiera tan molesto que me bajara del auto y que al final, me dejara completamente abandonada, con la camisa rota y sin mi bolso, a quién puedo buscar
Vague por las calles sin rumbo, sin saber que hacer, sin saber a quién llamar o recurrir. Aun no entiendo como el hombre que elegí como mi esposo estuvo a punto de pasar una línea que siempre me dijo que jamás haría.
Nunca creí que lo hiciera, mucho menos frente de mi hijita que estaba llorando sin control, pero yo no podía hacer nada por ella, porque tampoco sabía qué hacer conmigo misma.
Me siento tan inútil, como quisiera retroceder el tiempo y tomar otras decisiones, no haber hecho cosas que hice, no haber lastimado a las personas que lastimé, creo que todo esto es mi culpa.
Siempre voy a cuidar de ti.
Esas palabras llenaron mi cabeza, con las voz a la única persona que siempre me cuidó.
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