CAPITULO 49

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HAILEY (19 AÑOS)

Un año ha pasado desde que comencé las clases en la universidad, pero desde que comenzó este año ha sido muy difícil para mi, ya que no puedo viajar a casa como antes, las tareas y deberes me tienen muy ocupada, verá¿ a Vince ha sido difícil tambien, el continua con sus problemas en el bar y su padre ha estado muy enfermo y eso también lo pone de muy mal humor. No critico a Vinct de sentir rabia por su padre, definitivamente ese hombre lo estimo mucho, truncó sus sueños y hasta el final de la muerte de su madre no lo dejo en paz culpándolo de lo más mínimo, eso no es lo que un padre le hace a un hijo, sin embargo Vinct ha sido paciente ?creo yo?

No ha sido justo con él sus sueños y el adolescente que le tocó crecer antes de tiempo, pero Vincent es responsable, honrado y una persona maravillosa, a mi me lo ha demostrado aunque sus celos cada vez me ahogan un poco, lo entiendo también.

Al salir de mi última clase puedo ver su camioneta al final de una fila de autos parqueados.

—No vendrás esta noche —me pregunta Mary una de mis compañeras de clase, hoy habrá una reunión y es obvio que no asistiré aunque les dije que tal vez.

Tengo un mes que no veo a Vincent y mi corazón se emociona cuando lo miro salir de su camioneta, vestía tan sexy como siempre, parece un chico malo pero yo se que no lo es, no entiendo porque él no le importa que las personas lo juzguen cuando es todo lo contrario de lo que hablan.

—Lo siento —me disculpe y me perjuro

—Ese es su novio ¿no? —susurra otro de mis compañeros

—Si —es bastante molesto —responde otro

No me importa lo que hablen

Yo sé lo que tengo, Vincent es alguien confiable, amable y una hermosa persona.

—Hola —lo saludo cuando estoy frente a él.

Tiene el ceño fruncido, se le nota el cansancio y la falta de sueño por las manchas bajo los ojo.

—Hola —responde y me toma la mano, jalándome hacia él, besa mis labios y el cosquilleo que recorre mi cuerpo ha sido el mismo desde que Vincent y yo nos besamos la primera vez.

Nunca creí enamorarme con tanta intensidad.

—No me dijiste que vendría —le digo mientras él mira hacia donde siguen mis compañeros mirándonos, y luego a mi.

Abre la puerta para que entre a la camioneta

—Era necesario? —su tono era un poco duro y lo miró sorprendido, creo que se da cuenta cuando toma mi rostro con sus manos y me besa —quería darte una sorpresa —susurra.

Lo siento un poco frustrado e incómodo

—¿Pasa algo? —pregunto antes de que cierre la puerta del auto al subirme

—Lo habitual —cierra y rodea la camioneta, sus hombros están tenso como si llevara mucho peso en ellos, y lo se, los lleva.

Cuando sube vamos hasta el edificio donde está mi habitación en el centro de estudiantes del campus para recoger mis cosas, no le digo que debo estudiar ni pongo excusas, solo tomo mis libros y se que cuando esté en casa me tocará estudiar mientras el trabaja.

Camino de vuelta a casa, Vincent se estaciona en el apartamento, no lo ha alquilado como me dijo la última vez, ya que necesitaba hacerlo por el dinero que hace falta, pero esta vez entramos y pasamos un tiempo juntos.

Al entrar en el lugar que se ha convirtió en nuestro lugar, los besos y caricias se vuelve intenso, no he llegado a la habitación cuando ya Vincent me había quitado la blusa y los pantalones,  sigue vestido pero al entrar en la habitación se quita todo mientras lo miro desde la cama, no está más relajado sin embargo se entrega con mucha intensidad, es como si toda la presión del trabajo lo quiere hacer desaparecer cuando lo hacemos.

Es intenso, fuerte y duro.

No siempre se porta así, no me lastima, a veces a mi también me deja agotada y relajada.

Hemos crecido y estos momentos se vuelven cada vez más importantes para nuestra relación porque nos conocemos más, nos entregamos, nos amamos.

Cada uno sabe lo que le gusta al otro, el ama que acaricia su espalda y deje mordiscos en sus hombros, él sabe que me encanta cuando besa mi cuello y acariciaba mis muslos internos.

A él le gusta la pasta al dente con mucho queso, y el café con poca azúcar, él sabe que no me gustan los pepinillos y prefiere frappé en vez de merengadas.

Nos hemos ido conociendo cada vez mucho más, no solo en la cama.

—¿Quieres que te busque al terminar el trabajo esta noche? —me pregunta cuando hemos pasado muchas horas entre las sábanas, algunos momentos en silencio y otros no tanto.

—No, mejor mañana nos veremos —respondo usando una de sus camisas, no me volví poner la ropa con la que vine, aquí tengo ropa limpia, el se encarga de todo lo que dejo me espere limpio, se encarga de todo cuando no estoy en la ciudad.

—Bien —suspira y lo miro triste.

—Si pasa lago verdad? —Vincent se siena a la orilla de la cama, solo lleva sus jeans sin abrochar, su camisa aun esta en la cama y sus zapatos y medias en algún lugar del la habitación.

Exhala un suspiro muy ruidoso y frustrado.

—Estoy cansado —dice al final abatido —quiero dejarlo, vender ye irme de aqui.

Su confesión me dice que lo ha pesado

Voy hasta él y lo abrazo, rodeando sus hombros el apoya su cabeza en mi pechos, también me rodea con sus brazos.

—No quiero tener esa vida, no la quiero para ti, quiero ser mejor —sus palabras son tan duras que me duelen, no sabía que pensara que no era bueno para mi solo porque trabaja en un bar, pero la final ese lugar para mi no es nada de los que el resto cree, el lugar donde Vincent y yo empezamos.

—Vales mucho, no creas que no —lo consuelo, sin embargo eso no es suficiente para Vinct.

Me aparta y se levanta, noto que se limpia la cara.

—Llegará un momento en que no seré nada para ti —me sorprendo aún más de lo duro que es y de lo que hace.

—¿Pasa algo, cierto? —aseguro ya que desde su llegada de sorpresa en el campus me imagine que algo no estaba bien.

—Te llevaré a tu casa — asegura cuando sale de la habitación sin siquiera responder.

El bajar a la casa fue muy callado, cuando estuve en mi habitación, me tire sobre mi cama y en verdad me sentí cansada y preocupada por Vincent.

Es duro estar lejos, es duro no vernos, siempre, a veces ni los mensajes respondo y al le pasa igual, es como si estuviéramos alejándonos cada vez, y me duele, lo amo, en verdad que no pienso en otro que no sea el en mi futuro.

me quede dormida y al despertar toda la casa estaba a oscuras, no estaba mi padre y eso me pareció raro, tome mi celular y estaba apagado asi que fui y lo cargue y tome un baño mientras se cargaba, cuando regrese, no se porque estaba algo angustiada, el celular tardó en encender y cuando lo hizo varios mensajes y llamadas perdidas comenzaron a llenar la pantalla

El nombre de Vicent fue el primero, pero luego varios números que no conocía, hasta que el de Nombre de mi hermana aparece en varias llamadas y mensajes, abrí uno en vez de el de Vincent porque estoy seguro que Jazmin no me llamaría tantas veces sin ninguna razón.

¿Dónde estás?

Papá está en hospital

Mis manos tiemblan y no quiero leer el reto de los mensajes y cuando llegó uno el teléfono se me cae, pero logro ver de quién se trata, es Vincent.

¿Estás bien? acabo de saber lo de tu papá, lo siento, lo siento mucho...

INFIELESHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora