Muevo la cucharilla a un lado y a otro en el café. La cafetería de la central está abarrotada de gente y los murmullos llenan la estancia. Me descubro tranquila, sin pensamientos oscuros como los que venía trayendo hace tanto tiempo, por primera vez en mucho tiempo me siento un poco más tranquila. Tal vez será porque ya me cansé de ir tras algo que forma parte del pasado.
Han pasado 3 meses desde que detuvimos a Alessandra, su padre Franchesco está metido en alguna madriguera de la que no quiere salir. No puedo evitar reírme para mis adentros amargamente. ¿Acaso una hija no es suficiente como para destrozar el mundo e ir en su busca? Tal vez para él no, prefiere seguir generando una fortuna a caer junto con su sangre.
Desvío la mirada hacia la puerta. Veo como mi Capitán se acerca a la barra y pide un café, a su lado se encuentran otros altos cargos que conversan con él. Algo gracioso habrán dicho porque Jughead ladea la cabeza divertido.
3 meses atrás.
-Pensaba que tenias novio.- Jughead rompe el silencio que llenaba la mañana.
-Yo también lo pensaba.- Digo, intentando quitarme la daga imaginaria que atraviesa mi pecho.
El Capitán no dice nada más. Se levanta de la cama sin apenas mirarme. Su cuerpo desnudo brilla con la luz del amanecer. Hace mucho tiempo que no notaba la calidez en ella. Coge un boxer de la mesita y se lo coloca, siento como bufa al otro lado. Arrugo la sabana sobre mi cuerpo y lo miro.
- No se que pensamientos tendrás con respecto a esto- Lleva su dedo de mi hacía el. -Pero yo no soy el desquite de una mujer cuando su novio se enfada con ella.-
Enarco una ceja y me deslizo por la cama hasta estar lo suficientemente cerca de él.
- Simplemente somos dos adultos con necesidades.- Digo refiriéndome a nosotros dos.
-Debo de dejar de ser tan samaritano por ayudar a una mujer en apuros.- Vacila con una sonrisa malévola.
Sin poderlo apenas evitar, llevo las manos a su cuello y lo beso, esta vez con mas tranquilidad, la calidez de su lengua me embriaga de mil maneras posibles.
Actualidad
El golpe de un cuaderno sobre la mesa me despierta de mis pensamientos. Frente a mi se encuentra Phill con cara de pocos amigos.
-Ya sabes que es lo que tienes que hacer hoy.- Se refiere a Alessandra.
-¿Está todo preparado?- Pregunto.
- Se encuentra en la sala de interrogatorio, está con Minerva. Deberías ir ya mismo.- Phill me deja los papeles para que les eche un vistazo. Asiento y se los devuelvo.
Me levanto arrastrando un poco la silla, dejo la taza vacía sobre la barra y Caroline me lo agradece. Salgo por la puerta y es inevitable no oler ese mítico perfume.
Camino hasta la sala de interrogatorios, a mitad, me encuentro con dos compañeras y me saludan cordialmente, son Tiffany y Amanda. Se han convertido en mi pequeño circulo amistoso de la central. Estas me guiñan un ojo y me desean suerte, yo les correspondo con una sonrisa amable.
Llevo la mano al pomo de la puerta, intento desvanecer pensamientos que no son bienvenidos en este momento. Respiro un par de veces mientras miro el techo. Escucho como el ruido metálico de unas botas se paran detrás de mi. Un escalofrío recorre mi columna y decido girar el pomo de una vez.
Ahí está.
La imagen de un niño pequeño entra en mi vista. No tendrá mas de 3 años, es de tez pálida y cabello rubio, a diferencia de su progenitora, él tiene los ojos marrones. Me estremezco al ver su sonrisa en el rostro mientras juega a apilar bloques con Minerva, la trabajadora social asignada a su caso. Llevan juntos 3 meses.
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BLACK ROSE🌹©
De TodoRose es una mujer nacida de las cenizas de la guerra. Una combatiente, una amante sin límites, una mujer poderosa que desencadenó una guerra por amor. En ello todo vale, y aquellos dos corazones lo sabían. La ira y el odio recaerá en aquellos que la...
