42- PASADO

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DAMON


Diez años antes..

Miro a mi hermano Caleb que está dormido en su pequeña cama, tan solo tiene ocho años, pero sorprendería todo lo que sabe.

Me llevo las manos a mi cabeza dolorida y no puedo evitar gruñir un poco al rozar la herida que tengo en la frente.

-¿Te duele?- Dice Caleb en un pequeño susurro.

Me acomodo en la cama hasta quedar sentado mirándolo, me hace gracia como arruga la nariz esperando mi respuesta.

- No, esto es una tontería.- Le sonrío para que se quede tranquilo.

Sus ojos azules brillan, con toda la inocencia de un pequeño.

Me levanto y alboroto sus rizos rubios entre mis manos y se queja divertido.

-Duermete, voy a bajar a por agua.-


Salgo de la habitación a pasos silenciosos, no quiero que me escuchen merodear por la casa, no quiero que él me escuche.

Bajo las enormes escaleras y me paro cuando doy tres zancadas. Escucho unas voces que no logro identíficar, pero al fin llega a mis oídos esa voz que tanto odio. La de mi padre.


Me apoyo en la pared para no ser visto y escucho la conversación.



- Aquí van dos millones, el resto lo tendrás cuando lo ejecutes.- Dice una voz femenina.

- ¿Se supone que ahora soy sicario? Lo quiero todo ahora o no podrás deshacerte de tu mierda.- Malcom suena bastante serio. - Además, quien me garantiza a mi que salga vivo... Ese es mi trato.-

- Está bien, en estos papeles sale toda la información del chico.- La mujer no suena muy convencida, pero cede.

- Oh valla, un chico de 18 años, ¿Qué pasa? ¿Es más listo que vosotros?- Ríe mi padre.





Me da asco de escucharle.


- Sabe demasiado.- Dice sin más.

- Podría ser tu hijo Ivanna.- Suelta animado.

- El tuyo también, ¿Cuantos tiene el mayor? ¿Doce? Se puede decir que es un adolescente, y también debe saber mucho más que otros niños de su edad, dado el padre que tiene. ¿Te importa que el chico al que vas a asesinar fuese tu hijo?- Parece una pregunta trampa.

- No es algo que me importe.-


Sus palabras se clavan en mi pecho, las pequeñas venas de mi cuello van a explotar. Salgo de allí a la velocidad de la luz hasta el despacho de mi padre sin hacer ruido.


En algo si tenía razón esa mujer, y es que yo sabía mas que cualquier niño de mi edad.

Introduzco la contraseña en el armero y se abre, cientos de armas aparecen ante mis ojos. Cojo una pistola y la meto en la cinturilla de mi pijama y cierro de nuevo el armero.


He visto miles de veces la clave a escondidas de mi padre.



Asomo la cabeza al pasillo y justo veo como mi padre entra a la habitación dónde está durmiendo mi madre, no entiendo como puede quererlo a pesar de todo.

Espero unos minutos más y luego salgo cuando no hay peligro.






Entro a mi habitación bastante nervioso con el arma en la mano, Caleb me mira bastante asustado y le hago una seña para que guarde silencio.

BLACK ROSE🌹©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora