57-SIN FALLAS

156 22 4
                                        

Bloqueo y desbloqueo el movil repetidas veces. No entiendo porque Caleb no me contacta, tan solo me habla para decirme que la cosa sigue igual. ¿Pero qué mierda? ¿Solo tienes eso para decirme?

Si pudiera salir corriendo a Nueva York lo haría sin dudarlo, pero Phill me tiene vigilada y escaparme supondría el fin de muchas cosas, entre ellas está no poder matar a Francesco.





Las estilistas terminan de maquillarme. Una de ellas llega con una peluca de pelo natural negra que queda a la altura del hombro. Me la coloca y quedo extrañada, me veo bien pero es bastante raro verme morena. Margareth, la jefa de peluquería alisa el pelo y me peina correctamente el flequillo falso. Según ella no debe quedar ningún detalle a la vista.

-Eres de las pocas mujeres que se ve bien con cualquier color.- Dice Marga y no puedo evitar reírme.

-Bueno.. Aún no hemos probado el rojo para confirmarlo.- Suelto sabiendo lo espantosa que estaría. Me encanta como a las chicas pelirrojas le quedan su color, pero para mi está claro que no.

Estas me acompañan en el debate, pero callan cuando entra una figura masculina. Por su olor ya se de quien se trata.

Jughead se queda plantado a mi lado mirando mi reflejo en el espejo.

-Ponedle lentillas.- Ordena a las chicas.

La ayudante de Margareth abre un maletín con varios botes y hojea un par de ellos, en segundos viene a mi posición.

-Azules, es el más diferente a tu color natural.- Dice tendiendo el pequeño bote en mi mano.

Lo cojo, me acerco aún más al espejo y abro mi ojo, con dificultad logro ponérmelas. Parpadeo varias veces para que se asienten en su sitio y cuando abro los ojos PUM, adiós Rose, hola Rebekah.

-Bien.- Dice sin más el Capitán y se marcha por donde vino







Salgo del asiento y me meto en el minúsculo vestido rojo que me queda a mitad del muslo, no deja nada a la imaginación y yo juro que como me mueva mucho se me va a ver hasta el alma.

Me miro en el enorme espejo y no me veo nada mal. Desde que llegué he ganado peso gracias a las insistencias de Phill y los entrenamientos de Jughead han ayudado mucho. Estoy mucho más atractiva que en meses atrás, mis caderas se han redondeado y mis piernas son altamente sexys. Giro dándome un último vistazo de mi culo.

Si fuera lesbiana me comería a mi misma.



-Wow, chica, eres toda explosiva.- Comenta la estilista palmeando mi hombro.

-Vamos, te están esperando.- Dice finalmente guiándome a la salida.



Me abren la puerta y avanzo por el pasillo, todos los ojos de la estancia se posan en mi, y no hacen nada por quitarme la vista de encima, pero no me importa. Me siento poderosa y no me sentía así desde hace mucho tiempo.

Veo como Jughead hace un recorrido por todo mi cuerpo mientras le colocan los micros y el auricular.

Voy junto a Phill, una mujer me coloca un abrigo largo muy glamuroso, mientras que otra me coloca un colgante, donde me informan que se encuentra el micrófono, y otro en forma de pendientes.

-No quiero ningún fallo, estamos en la boca del lobo recuérdalo.. Jughead te dará lo que necesitas.- Dice firme el inspector.

Asiento.









Avanzo hasta Jughead y me agarro a su brazo, ante la atenta mirada del comando que forman filas adentrándose en las camionetas.

Salimos en solitario y el frio entra por mis poros. Abre el enorme jeep y entramos.



BLACK ROSE🌹©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora