24- RUSIA

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DAMON

-Voy a quedarme aquí.- Contesta Rose tajante.

-Eso no va a pasar.- Digo clavando los ojos en ella en forma de advertencia.

Rose se pone de pie frente a la ventana y se cruza de brazos. Miro a mi hermano que no sabe que decir al respecto. No me ha quedado de otra que avisarlo, él estuvo conmigo en París y conoce a esos tipos tanto como yo.

No puedo dejar de pensar en esa puta nota.

"Tuviste suerte Rose, la próxima vez esta no correrá de tu lado, ni de la del maldito Damon Ivanov. Ci rivedremo"

(Volveremos a encontrarnos..)

El hecho de imaginar a Rose de nuevo en las garras de esos putos italianos hace que me den ganas de vomitar. Juro que daré con esos hijos de puta y los mataré. Cueste lo que me cueste. Nadie va a tocarle un solo pelo.

-No me creo que esto esté pasando.- La voz de Rose suena de nuevo en la estancia, se lleva las manos a la frente angustiada y no puedo evitar tomarme de un trago mi Whisky.

Estoy muy alterado, las ganas de reventarle la cabeza a alguien se está apoderando de mi ser. No se que sería de mí si algo le pasa a Rose. Noto como las venas de mi cuello va creciendo a medida que mi mente se imagina mil cosas.

-Mañana nos vamos.- Digo sin apenas mirarla.

Los pasos de Rose dan hasta acabar frente a mi.

-¿Enserio? ¿Y después que Damon? ¿Tengo una vida sabes? Una carrera que terminar, una casa que pagar, un trabajo esperándome.. ¿Te crees que voy a irme contigo sin más?- Sus palabras caen en mí como un jarro de agua fría.

Me pongo de pie quedando frente a ella, no se aparta en ningún momento. Estoy intentando controlarme y no decir algo de lo que me pueda arrepentir. Ella no tiene el control en esto, no tiene ni idea.

-No voy a dejarte aquí. ¿Sabes cuanto tardarían en cogerte? Cruza esa puerta y te contestarás tu sola. No entiendes nada.- Le señalo con el dedo.

No se me pasa la forma en que Caleb mira de arriba a abajo Rose, pero lo paso por alto. 

La chica no dice nada, sabe que tengo razón.

-Damon tiene razón Rose, no sabes la gravedad del asunto.- Caleb se dirige a ella llevándose un cigarro a la boca.

Esta lo mira con cara de pocos amigos.

-Yo misma he vivido esa gravedad de la que hablas.- Suelta esto ultimo y desaparece del salón, giro la vista a ella y veo como sube las escaleras sin decir una palabra.

Estrello el vaso sobre la pared desquiciado, me va el corazón a mil.

Caleb se pone a mi lado y ambos miramos los cristales que ha dejado el vaso a su paso.

-Uno menos que limpiar.- Dice sin interés alguno. No digo nada y lo dejo solo en la estancia .

Subo las escaleras en busca de Rose y la encuentro sentada sobre la cama, con su cabeza en cualquier parte menos aquí.

Me coloco tras ella y la obligo a mirarme, sus ojos miel no dejan de enamorarme cada vez que los miro.

-Nadie se atreverá a tocarte nena.- Me sincero con ella. Quiero que se relaje y deje de pensar por un momento en toda esa mierda.

Haría un pacto con el diablo si hiciese falta.

-Tengo miedo de lo que pueda pasar.- Me abraza con fuerza y yo la estrecho más aún.

BLACK ROSE🌹©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora