DAMON
Me despierto en mitad de la madrugada. Me giro y veo el cuerpo relajado de Rose mientras duerme encima de mi brazo. Me resulta bastante raro verla de esta forma.
Mentiría si digo que no disfruto del momento de la forma en que lo hago, me encanta todo lo que tiene que ver con ella. Jamás pensé que me pasaría esto con nadie.
Me ha costado bastante hacer que dejara sus preguntas, no quiero que tenga nada que ver con mis cosas. Ella tiene su vida y yo la mía, y aunque la quiera compartir de cierto modo, no va a ser al completo.
Llevo mi mano a su cintura y la pego más a mí, y esta emite un suspiro.
No se que cojones ha hecho para colarse en mi cabeza de esta manera, quiero todo de ella. No soportaría verla con otro, sería peor que recibir un balazo.
Cuando se fue de París sentí que me había quitado un peso de encima, en cuanto se fue de mi vista fui en busca de Amara para follármela y quitarme a la rubia de la cabeza. Pero lo único que sentí fue asco al notar la diferencia de una chica a otra. Ella no era Rose, ni quería que lo fuera.
En cuanto mi chófer me dio el teléfono que le di a Rose sentí unas ganas enormes de estrellarlo contra la pared. Y no entendía porque cojones me comportaba de esa puta manera por una chica que conocía de una semana. Jamás he sentido nada por nadie, pero ella hace que se quiebre mi cabeza.
No quería volver nunca más a Washington desde lo que pasó, pero el negocio que Pharel tenía para mí era bastante importante como para dejarlo ir.
Dos días después el cuerpo de Rose se metió en mi retina cuando pasó por el otro extremo del restaurante y no podía dejar que se fuera sin más, quería que supiera que estaba aquí, y eso hice.
Desde entonces aquí estoy, deseando de meterme en su cabeza de la misma manera que ella hace conmigo.
Llevo mi mano de su rostro hasta la parte inferior de su muslo, ella abre los ojos y me mira. Una mirada nueva para mí, el brillo que hay tras ellos me calma al igual que sus labios besando mi hombro desnudo.
-Joder..- No puedo evitar decir.
Ella se muerde el labio nerviosa y justo en el momento en que voy a colocarme sobre ella el teléfono empieza a sonar. Me separo de ella molesto y lo agarro para ver quien es.
El nombre del imbécil de John aparece en la pantalla, no puedo evitar soltar mierda de mi boca, odio a este tío.
Me levanto de la cama y descuelgo, esperando a que hable de una vez.
-Damon, necesito la mercancía, me ha surgido un problema y tengo que irme antes de tiempo.- Dice al otro lado de la línea.
- Son las putas cuatro de la mañana, ¿Eres idiota?- Digo, y el enfado en mi voz es más que evidente.
Rose se revuelve entre las sabanas hasta quedar sentada, me mira confusa sin saber que pasa y no puedo evitar llevarme la mano al pelo molesto mientras sigo con la conversación.
-No me queda de otra Damon..- Dice en tono de suplica.
- Si no quieres que tu mierda se la traguen los peces más vale que en quince minutos estés en el muelle.- Escupo finalmente y cuelgo antes de que diga una sola palabra.
Me acerco al armario y cojo una vestimenta completamente negra.
-¿Qué pasa?- Pregunta Rose bastante confusa.
-Tienes que quedarte aquí un momento.- Digo sin apenas mirarla.
-Voy contigo.- Cuestiona.
Me giro hacía ella y la miro fijamente a los ojos.
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BLACK ROSE🌹©
De TodoRose es una mujer nacida de las cenizas de la guerra. Una combatiente, una amante sin límites, una mujer poderosa que desencadenó una guerra por amor. En ello todo vale, y aquellos dos corazones lo sabían. La ira y el odio recaerá en aquellos que la...
