JUGHEAD
Hojeo una vez más los informes que me tiende Phill. Este me mira por encima de sus gafas, tan altanero como siempre.
-No creo que esto valla a salir bien.- Digo dejando los papeles sobre el escritorio y llevando la vista al cuadro familiar que hay en su mesa.
-Me da igual lo que creas, se hará y punto.- Suelta tajante sacando un cigarro del paquete y pasándome uno. Niego.
-¿En serio crees que esa chica tiene las cualidades necesarias para esto? A la vista está que es una inestable emocional.- Contesto con descaro.
Doy la espalda a Phill y voy al otro extremo del despacho, sentándome en el sofá de cuero marrón. Ya puedo sentir el repiqueteo de sus zapatos viniendo hacia mi.
-Parece mentira que no recuerdes tus años en Irak, Miller.-
No puedo evitar reírme ante su estupidez.
-¿Nos estás comparando?- Le señalo.
-Solo digo que tu no sabes por lo que ha pasado esa chica, y ni ella lo que has pasado tu... Y aún así tienes la desfachatez de llamarla inestable.. ¿Entonces capitán, como te nombramos a ti?- Me encara.
Soplo aburrido.
-Mire Jughead, he pasado mucho tiempo con esa chica y siempre me ha demostrado ser impecable, se que ella puede hacer esto con los ojos cerrados, además es una pieza clave en todo esto.-
Bah, tonterías y más tonterías de un viejo que no sabe ya ni lo que dice. Me levanto y salgo de la sala sin apenas decir una palabra. Por el camino me encuentro a los soldados ayudando en los planes al cuerpo policial.
No me gustan.
Ningún policía me gusta, solo saben darse golpes de pecho dándose créditos de algo que siempre hacemos el ejercito. Ellos son la cara principal, la bonita para dar entrevistas y ser admirados, los que de verdad acabamos con la mierda que persiguen somos nosotros y por eso estamos aquí.
Avanzo hasta llegar al terreno de entrenamientos y me adentro en los vestuarios. Me quito el uniforme de manga larga y me coloco el de entrenamiento. Alzo la vista a mi abdomen desnudo fijándome en las cicatrices que cubren todo mi torso, producidas por la tralla de una granada de la que logré escapar.
Irak, Jerusalén, Pakistán, Guinea..
He presenciado muchas guerras, hambre, miseria, sangre. Cosas que seguramente harían vomitar al mismísimo diablo. Es difícil no mantenerte cuerdo después de tanta mierda.
Cojo el silbato y salgo.
Fuera ya está preparado el primer grupo para hacer los circuitos.
Me posiciono frente a ellos, al verme dejan de cuchichear y callan ofreciéndome el saludo. Mis ojos pasean por cada uno de los que se encuentran, hasta llegar a la rubia de ojos felinos. Siento curiosidad en el color ámbar de sus ojos, nunca había visto unos así.
Nota mi presencia ante ella, pero no me mira. Debe estar avergonzada de haber creado semejante espectáculo la noche pasada.
-Bien, espero que sepáis que los que estáis aquí sois prescindibles. ¿Qué quiere decir esto? Pues que se quedara el que vale, los que muestren un mínimo de vulnerabilidad y no sean capaces de seguir se irán por donde vinieron. No estamos aquí para jugar a las muñecas. Ser parte de las fuerzas armadas significa aguantar sangre, sudor y lágrimas y mantenerse fuerte como si nada que hallamos visto nos afectase. Estas pruebas solo son un adelanto de lo que nos enfrentaremos a lo largo de nuestras vidas. Estamos diseñados para poner el mundo a nuestros pies y matar si es necesario. Así que andando.- Hago sonar el silbato y avanzo hasta la esquina, observando cada uno de los que se han posicionado para la misión.
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BLACK ROSE🌹©
AléatoireRose es una mujer nacida de las cenizas de la guerra. Una combatiente, una amante sin límites, una mujer poderosa que desencadenó una guerra por amor. En ello todo vale, y aquellos dos corazones lo sabían. La ira y el odio recaerá en aquellos que la...
