50- ADIÓS

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ROSE

Dolor.

Lágrimas que resbalan por mis mejillas, que arden como lo hace mi pierna en estos momentos.

Mi propia sangre se hace paso en el suelo como una cascada roja.

Mis ojos no se apartan de él en ningún momento mientras caigo en el suelo sin fuerzas, apenas puedo mover mi pierna. Es como si no la sintiera, como si realmente no estuviera ahí.

El hielo de sus ojos se acerca cada vez más a mí, cada vez más nublados.. No se si por su ira, o porque los míos se van apagando.

Otro estruendo se hace sonar entre nosotros y un grito desgarrador sale de mi infinito ser.

-¡Noooooo!- Oigo que Damon grita.

¿Qué está pasando?

Una nueva bala alcanza mi brazo atravesándolo sin complicación alguna. Siento un dolor desgarrador en todo mi cuerpo, la sangre me ha salpicado la cara. Apenas puedo hablar, y son las convulsiones de mi cuerpo las que me obligan a moverme.

De repente veo como una niña de ocho años de pelo platino se hace paso a mi vista. Se de quien se trata. ¿Cómo olvidarme de la niña que fui? Jamás lo haría. Cada vez se acerca más a mi, no me dice nada, solo observa con tristeza durante un rato, acaricia mi rostro y se va por dónde vino, dejándome allí sola. Sin opción de preguntar, porque la bala me arrebató mi voz.

-¡Rose, mírame!- La voz de Damon me sobresalta.

Nunca había dejado de estar con los ojos abiertos, ni siquiera frente a ese recuerdo.

Giro mi vista hacía él. Me levanta del suelo y me coge sin problemas, puedo ver como lleno toda su ropa de sangre. Grito de dolor con forme acelera el ritmo conmigo encima. Me siento como en el mismo infierno. Apenas tengo fuerzas de agarrarme a él y se ve obligado a estrecharme más fuerte.

-Damon...- Mis palabras salen como un susurro casi inaudible.

No me responde.

Miro a mi alrededor. Cientos de muertos en el suelo, fuego cruzados de las armas, gritos aterradores, miedo, y un intenso olor metálico a sangre.

¿Así es la vida? ¿Muerte, soberbia y miseria?

Crucé la mirada con Caleb, su cara salpicada se mostró aterrada por verme de aquella forma. ¿Cómo estaba yo? ¿Era tan horrible?

Damon me sentó en una esquina, más retirada de todo lo que estaba pasando, Sus hombres nos hicieron barrera mientras Damon no paraba de gritar cosas que no entendía. Llevo sus grandes manos a mi rostro, acunándola.

-Nena, tienes que mantenerte despierta. ¿Me escuchas? Te han disparado en la pierna y en el brazo... ¡Joder!- En sus ojos se reflejaban una enorme desesperación y un dolor semejante al que yo sentía.

Le sonreí débilmente.

Arrancó la tela de mi pantalón con fuerza hasta rasgarlo por el muslo, dónde estaba el agujero de bala, me examinó y en sus ojos vi miedo.. Jamás pensé que vería miedo en esos hermosos ojos azules alguna vez, pero esta vez estaba pasando, y lo peor es que me miraba a mi.

Llevó esa misma tela alrededor de mi pierna para hacerme un torniquete, y apretó con tanta fuerza que pensé que me desmallaría del dolor. Volví a gritar de nuevo.

-¡No! ¡Me duele, no puedo aguantarlo!- Las lágrimas volvieron a cavar sus surcos angustiadas.

-No hay un orificio de salida Rose, la bala está dentro... Tengo que llevarte a un hospital, está muy grave..- Pude ver como una lágrima intentaba salir de su ojo y ahí me di cuenta que todo estaba saliendo mal.

BLACK ROSE🌹©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora