40- ESPERANZA

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-¿Dónde vas?- 

Doy un respingo del susto cuando veo apoyado en el marco de la puerta de mi habitación a Damon.

Solo tengo puesto un pantalón de tiro alto corto color granate, en mi torso tan solo llevo mi sujetador, cojo una almohada de la cama a la velocidad de la luz y me tapo con ella.

-¿Q..qué haces? ¿Acaso no sabes llamar?- Digo de mala ganas, a este parece divertirle, por lo que entra en la habitación y husmea en ella.

-No me hace falta.- Dice sin más, su rostro forma una sonrisa malévola.

-¿Cómo que no hace falta? Las cosas no son como antes, no tienes derecho de hacer eso.- Alzo un poco más la voz para que me escuche.

-Vamos Rose, no seas inmadura, te he visto de todas las formas...- Responde tocando el reloj de encima de la mesita y me mira, de esa forma altiva tan característica de él.

-Sal.- Suelto retándole con la mirada.

En vez de hacerme caso, se sienta sobre la cama y se estira hacia atrás, como si la cosa no fuera con él, ¿Acaso se ha vuelto idiota? Oh no perdón, ya lo era.

-No me has respondido.. ¿A dónde vas?- Pregunta de nuevo alzando la ceja.

-Por ahí, no te tengo que dar explicaciones.- Camino hasta el armario y me escondo tras él para ponerme la blusa blanca de tirantes.

Cierro el armario y casi me da una taquicardia cuando lo veo tras la puerta de este.

-¿Pero a ti qué te pasa?- Digo casi en un gritito.

-¿Con quién vas?- Dice algo mas serio, aunque lo quiere ocultar en una sonrisa falsa.

-Con alguien.- Digo intentando dañar su ego.



Salgo de su alcance y voy al baño, me coloco unas converse blancas y me aplico un poco de color y máscara de pestañas, bajo su atenta mirada, claro está que no se iba a quedar quieto.

-No te creo.- Bufa mirándome interesado en lo que hago.

-Me da igual lo que creas, tu y yo no somos nada.- Vale, creo que he sonado bastante dura intentando hacerme la seria.

-¿Quieres dejar ya de decir que no somos nada? Me jode que lo hagas, para mi si lo eres, y para ti está claro que también lo soy, deja de esconderte en esa frasecita. Me duele escuchar eso.- 

No puedo evitar abrir los ojos como platos al escucharlo, ¿Qué quiere que le diga? ¿Muero por estar contigo otra vez Damon? Bueno vale, es obvio que es lo que quiero, pero no va a ser tan fácil, quiero que se de cuenta que no es el único con orgullo aquí.

-Damon, tienes que entender que no va a ser tan fácil, y que tus jueguitos no van a funcionar.- Digo acercándome a el mirándolo a los ojos, quiero que se de cuenta que lo que digo es cierto, aunque me muera por besarlo.

-¿Qué jueguitos?- Me mira confundido.

-Hablarme.. Así, de esas formas..- Me refiero a la forma en que habla, esa forma que me cautiva y me incita a querer besarlo de una vez.

-Entonces, ¿Quieres que cambie todo lo que soy? Por que no voy a dejar de hacer una cosa que me define y que te encanta, eso está claro.- Dice serio.



Joder, tiene razón.. Voy a volverme loca en serio. Salgo del baño y me encamino al salón en busca de mi bolso ¿Dónde lo habré puesto? Voy a la habitación y tampoco hay rastro, me giro y veo a Damon con el bolso en las manos.

-¿Buscas esto?- Sus dientes aparecen tras su sonrisa malévola y pícara.

No puedo evitar reírme, esto le hace parecer más confiado.

BLACK ROSE🌹©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora