"¿De dónde nace un villano? Algunos aseguran que la maldad se reconoce desde el primer aliento, otros que es un legado oscuro que se hereda como una marca imposible de borrar. Tarde o temprano, esa sombra busca a su portador, lo consume o lo obliga...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
No tengo palabras para lo que estoy a punto de decir. Es increíble cómo todo lo que quise lograr ya se cumplió: el plan llegó a su fin, alcanzó su objetivo. Leo ya es mío, y no hay nadie ni nada que pueda separarlo de mí. Ha vendido su alma al mismo diablo, y no pienso desaprovecharlo.
El ganador se lo lleva todo al final. Yo arriesgué demasiado para no reclamar la corona.
Mi destino siempre fue convertirme en alguien grande en la vida. Mi camino difícil ha llegado a su fin: todo aquello por lo que luché y peleé con sangre y lágrimas al fin se concretó. Ver a Leo desmayado es apenas lo normal en un cuerpo humano adaptado a la oscuridad.
a no puedo retroceder. Es hora de jugar la última carta, de actuar. Las marcas en las manos de Leo me lo confirman.
Es increíble cómo una sola mujer puede doblegar al mundo a su antojo. Yo luché para llegar hasta aquí. Forjé una armadura durante tres años para que nadie volviera a hacerme daño.
Mi destino es solo mío. Es lo único que le agradezco al desgraciado que, ante la sociedad, se supone que es mi abuelo. Si no fuera por él, nunca habría existido. Es curioso cómo la avaricia de los hombres puede construir el camino de otros.
Si Villavicencio y mi supuesto abuelo no hubieran invocado al Charro Negro para enriquecerse y escapar de sus deudas como los cobardes que eran, nunca se habría abierto el portal de la tierra de las tinieblas en Puebla.
Entonces la abuela de Leo no habría quedado marcada por la magia de la Nahualá, ni habría permitido que el Charro la mantuviera vigilada para engendrar con ella su descendencia. Tampoco mi abuela lo habría visto ni se habría enamorado de él. Mucho menos, en su desesperación por no tener a Antonia Sanjuán, habría sido engañada para darle un hijo.
Sin embargo, es interesante cómo todos los caminos nos llevaron a este punto.
Es como un juego de ajedrez: estás a punto de dar jaque mate, pero aun así juegas con la mente de tu oponente, haciéndole creer que todavía puede ganar, cuando en realidad lo conduces directo a un callejón sin salida.
-Despertaste -le dije a Leo cuando se incorporó en la cama.
-Cariño, ¿qué fue lo que pasó? Tuve una horrible pesadilla... soñé que ayudaba a unos idiotas a quitarte tu poder -dijo, confundido. Para él, cada recuerdo de su humanidad comenzaba a desvanecerse. Los momentos buenos y dulces que compartió con quienes alguna vez consideró sus amigos se hundían en lo más profundo de su mente, abandonados. Solo los malos permanecían, alimentando la oscuridad que ahora dominaba su alma.
-No fue un sueño, es la realidad. Sí estabas a punto de traicionarme por ese ridículo grupo de idiotas que cree que puede ganar con el poder de la amistad. Tonterías.