Cap.35

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LEO SANJUAN

El silencio se volvió tan denso que parecía un muro invisible entre nosotros

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El silencio se volvió tan denso que parecía un muro invisible entre nosotros. El eco de nuestros pasos resonaba en el pasillo como si alguien más nos siguiera.

—¿Qué tienes, que estás tan callada? —le pregunté, intentando romper la incomodidad—. ¿Piensas en Mariam?

Xóchitl se sobresaltó, su voz apresurada, nerviosa: —¿Por qué lo dices? ¿La has visto últimamente? ¿Te dijo algo?

Mentí con firmeza, aunque el peso en mi pecho me delataba: —No. No la he visto desde que nos mandó aquí. Pero dime, ¿qué pasó contigo? Te escuché gritar como si te estuvieran torturando y lo que me dijiste también me dejo algo confundido eso de que no te dejara acaso tú la viste

no le comentaría que en ese instante aún estaba alucinando por la presencia de Mariam y que las empecé a comparar igual le pregunto es capaz de que también la esté siguiendo a ella

Ella bajó la mirada, y el aire se impregnó de un olor metálico, como hierro oxidado: —Mariam dejó trampas en este lugar. Caí en una ilusión tan real que me hizo creer que todo estaba perdido. Espero que nunca se cumpla.

Seguimos caminando, pero mi corazón ardía con un dolor inquietante. —Quiero encontrar a mi hermano —confesé, la voz quebrada—. Es lo único que me queda de mi familia. Solo somos él y yo contra el mundo. Si lo pierdo... enloquecería.

Xóchitl me miró con un temblor en los labios, como si sus palabras fueran también un ruego: —Tengo miedo, Leo. Esto nos está cambiando. Apenas llegaste al pueblo y ya estamos atrapados en su obsesión. Ella quiere verte sufrir... y sé que también buscas salvarla, ¿o me equivoco?

—Tengo que hacerlo. Se lo prometí a mi abuela: cuidarla y ayudarla siempre.

—Pero no es tu responsabilidad —replicó con un hilo de rabia contenida—. Mariam ya no es una niña. El peligro es ella. El charro negro le roba el alma a la gente y las guarda en botellas.

Me detuve, apretando los puños. —No tengo opción. Di mi palabra de caballero... y debo cumplirla. 

-Sigo sin entender 

-Eso fue antes cuando mi abuela estaba viva...

-Eso fue antes cuando mi abuela estaba viva

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La leyenda de MariamHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora