Miracle☆Levia-tan

510 33 21
                                        

En las profundidades olvidadas del Inframundo, mucho más allá de los círculos gobernados por los Satanes y sus burocracias, existía un lugar que no aparecía en ningún mapa. Una caverna cuya única iluminación provenía de los cristales de obsidiana incrustados en las paredes, que absorbían la luz en lugar de reflejarla. En el centro, una mesa circular de piedra negra servía de altar para una reunión de sombras.

Varias figuras sentadas alrededor de la mesa estaban envueltas en túnicas negras con capuchas profundas que ocultaban sus rosturas en la penumbra. No había insignias, ni símbolos, ni nada que pudiera identificarlos.

Eran anónimos por diseño, fantasmas en la maquinaria del poder demoníaco. El aire en la caverna era frío, denso y olía a tierra húmeda y a ozono, como después de una tormenta.

En el extremo de la mesa, la figura de la capucha más alta se inclinó hacia adelante. Su voz, cuando habló, era un susurro grave y resonante, el sonido de piedra rozando contra metal.

- Hermanos y hermanas de la Fe Verdadera. El momento por el que hemos esperado ha llegado.

Con un gesto lento y deliberado, extendió una mano hacia el centro de la mesa. La piedra oscura brilló con una luz pálida y fantasmal, formando una esfera perfecta. Dentro de ella, la imagen de Ingvild Leviathan apareció.

- Contemplen. La última descendiente del linaje puro. La portadora de la esencia del primer Leviathan.

Un murmulro de aprobación recorrió la mesa. Otra figura, más delgada y con una voz afilada como vidrio, intervino.

- Demasiado tiempo ha estado contaminada por el mundo de los humanos. Demasiado tiempo su potencial ha sido desperdiciado.

- Exactamente. Pero ahora ha regresado a casa. Traída de vuelta no por los caprichos de los Satanes actuales, sino por nuestra voluntad. Por la voluntad del Inframundo verdadero.

La imagen en la bola de cristal cambió, mostrando un diagrama complejo de un árbol genealógico, con el nombre de Ingvild brillando en la parte inferior, conectado por una línea de sangre directa a un nombre antiguo y prohibido en la cima.

- En sus venas corre el linaje del primer Leviathan. No la sangre falsa de la actual Mao. Estamos hablando de la esencia primigenia. El poder que precedió a los pactos, a las políticas, a la debilidad de la era moderna. Un poder que forjó este reino con fuego y caos.

Una tercera figura, corpulenta y con una voz que parecía vibrar desde las profundidades de la tierra, habló.

- Su genoma es la clave. Es la semilla pura que hemos estado buscando. Con ella, podemos rectificar los errores de la evolución Demoníaca.

El líder asintió, y la imagen en la bola de cristal volvió a cambiar, mostrando ahora fórmulas alquímicas y secuencias genéticas complejas.

- Nuestras razas se han estancado. Los demonios de alto rango se preocupan más por el poder político que por el poder verdadero. Se han cruzado con otras especies, se han debilitado. Han olvidado lo que significa ser un demonio. Pero con la sangre de Leviathan podemos cambiar eso.

- Imaginen.

Continuó la voz afilada, llena de un entusiasmo febril.

El Tesoro del Infinito. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora