Harry manejó mientras conversábamos sobre la música que daban en la radio cuando comienza a sonar una melodía que no había escuchado antes. Noté como Harry le sonreía a la radio negando con la cabeza.
-Aun no me puedo acostumbrar a eso.- Lo miré confundida y al notar que no sabía de lo que hablaba continuó. –Es una de nuestras canciones, Perfect.- Abrí los ojos sorprendida y alcancé el volumen de la radio para subirle y poder escuchar bien. La voz reconocible de Harry sonó en los parlantes. Lo miré sonriendo.
-...And if you like midnight driving with the windows down ,and if you like going places we can't even pronounce...- Cantó fuerte y fingiendo ser desafinado. Solté una risotada mientras le daba un pequeño empujón.
-Vaya, no deberías dedicarte a esto.- Le dije divertida mientras me sonreía pleno.
Siguió cantando bajo mientras le prestaba atención a la letra y me movía al ritmo de la canción pegadiza, hipnotizada por la hermosa voz que salía de sus labios y de la radio.
Harry apagó el motor de su auto al estacionarse frente al hostal donde me hospedaba.
-Muchas gracias por traerme, y por la divertida velada.- Le dije desabrochando el cinturón para girar mi cuerpo y mirarlo. –Lo pasé de maravillas.- Dije sincera. Me miró por unos segundos que parecieron eternos.
-Mañana debo hacer unas cosas, ¿Pero te parece que nos juntemos de nuevo cuando termine?- Sopesé la idea de perderme otro día de turismo, pero sus ojos hicieron que esa idea saliera corriendo calle abajo. Le sonreí.
-Estaré esperando tu llamado.- Harry me devolvió la sonrisa y se acercó peligrosamente a mi. Mi corazón comenzó a acelerarse y un nudo en el estomago apareció de pronto, quedé inmóvil mientras su rostro se acercaba cada vez más al mío, pero al llegar lo suficientemente cerca besó cariñosamente mi mejilla.
-Sé que así es como se saluda y se despide en Latinoamérica.- Me dijo al volver a su posición. Sonreí de oreja a oreja asintiendo con mi cabeza.
-Buenas noches Styles.-
-Buenas noches Pecas.- Harry me dedicó una ultima sonrisa y bajé del auto.
Al llegar a mi habitación lo primero que hice fue abrir mi computadora y escribirle un extenso mail a mi amigo Max contándole todo, y disculpándome por ignorar sus últimos mensajes, sabiendo que me perdonaría al saber que había pasado toda la tarde con Harry.
Me despojé de mis ropas y me tendí en mi cama preparada para entregarme a los brazos de Morfeo.
Mi celular vibró con un nuevo mensaje mientras aun me daba vueltas en la cama. Miré el nombre de Harry a través de la pantalla.
-De vuelta en el hotel, hoy lo pasé de maravillas. Nos vemos mañana. H.-
Fregué mis ojos mientras una sonrisa atravesaba mi rostro. Después de ese mensaje no me costó nada quedarme dormida.
Me desperté con el sonido de mi celular en la cómoda. Miré el nombre de Max y el pequeño 9:00am justo arriba de su fotografía.
-Buenos días Fea Durmiente.- Me saludó del otro lado del teléfono.
-Me alegro que hayas aprendido todo esto del cambio de hora.- Le dije aun algo dormida mientras me desperezaba.
-No aguanté para responderte el mail de anoche. ¿Así que se juntarán nuevamente hoy?- Su voz sonaba extasiada.
-Sí, me dijo que me llamaría, iremos a almorzar.- Me levanté de la cama para dirigirme al bañó a lavar mi rostro.
-¿Qué se siente?-
-A que te refieres.-
-A estar con una persona famosa, digo, no es un chico cualquiera Carolina.-
-Sí lo es Maximiliano, es alguien como tu y yo, no es nada diferente a como cuando salimos tu y yo a comer.-
-La diferencia querida amiga, es que a mi no me quieres arrancar la ropa para...-
-¡Max!- Lo detuve. –No es así, somos amigos, creo, si se puede considerar una amistad a tan corto plazo.- Mi amigo soltó una risa que hizo que alejara el teléfono de mi oreja.
-Sigue diciéndote eso cariño.- Negué con la cabeza cansada.
-Es demasiado temprano para discutirte, necesito un café.-
-Llámame a penas puedas, te extraño.-
-Y yo a ti.- Colgamos el teléfono y comencé con mi rutina matutina.
Habían pasado cuatro días desde que habíamos ido al café, cuatro en los que nos habíamos visto todos los días, dividiendo mi tiempo entre pasear sola mientras Harry trabajaba y el resto del día pasando horas conversando sin aburrirnos, cuidándonos de los paparazis y la gente con teléfonos celulares y malas intenciones. Y aunque nos cuidábamos de ellos, no había visto a nadie que no fuera una adorable persona que se acercaba para sacarse una fotografía con Harry. Podía jurar que los paparazis en realidad no eran tan cargantes como lo había descrito él. Podíamos caminar por las calles sin problemas aunque no por demasiado tiempo. Habíamos ido a algunos lugares que se encontraban en mi lista de cosas por hacer y en otros momentos solo la pasábamos conversando en algún café hasta que el mesero nos avisara que ya era momento de cerrar. Habían sido unos días maravillosos junto a esa persona que ya podía decir que conocía.
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All The Love (Harry Styles)
FanfictionEran sólo 9 horas de viaje para comenzar las vacaciones de Carolina. 9 horas en un avión común y corriente, con un perfecto extraño a su lado. Nada fuera de lo normal. Pero ¿Qué pasaría si ese perfecto extraño sentado a su lado es Harry Styles?