Cerré los ojos con dolor, pero un sonido de advertencia salió de los labios de Ana que presionaban los de Harry, abriéndose paso en su boca para contaminar todo mientras sus manos agarraban sus mejillas.
-Tienes que mirar cariño.- Dijo contra sus labios. –Son las reglas del juego.- Dijo mirando mis ojos para luego bajar al cuchillo que aún sobresalía de mi muslo, y volvió a besar a mi novio.
Moví mis ojos de tal horrendo beso para encontrarme con unos esmerarlas que me penetraban angustiados, asqueados, gritándome perdón con todas sus fuerzas, mientras una pequeña lagrima recorría su mejilla, mezclándose con la sangre seca. Violado, ultrajado.
No podía creer lo que estaba a punto de pasar, no sabía si era capaz de presenciar algo así. No sabía si sería capaz de aguantar tan retorcido juego.
Sus manos sacaron el resto de tela que colgaba de los hombros de mi novio para encontrarse con su pecho desnudo y comenzaron a bajar pasando por todos sus tatuajes haciendo que mi miedo creciera y el asco se hiciera más presente en mi interior. Las manos huesudas de Ana comenzaron a toquetear el borde de los pantalones de Harry y una mano se perdió dentro de la fabrica mientras sus labios seguían invadiendo territorio ajeno. A penas vi como sus ojos esmerarlas se apretaban con asco por la cantidad de lágrimas que habían en los míos. Yo gritaba bajo la cinta, gruñía y maldecía, pero nada hacía romper ese momento tan espantoso. Pero cuando la otra mano de Ana decidió hacer el mismo movimiento, un sonido la sacó de su fantasía personal.
Alguien tocaba la puerta principal con apuro, impaciente.
-¿Qué mierda?- Suspiró cortando ese beso tan asqueroso, y mis pulmones volvieron a llenarse de aire cuando vi que sus manos se alejaban de Harry.
En su rostro se notaban las ganas de golpear a Jeff hasta la muerte por interrumpirla, y yo no podía estar más agradecida por eso. En segundos se separó de Harry para salir por la puerta, dejándonos solos.Intenté agudizar mi oído mientras Harry repetía palabras a las que no le prestaba atención.
¿De qué mierda hablas? ¡Detenlos maldita sea! ¡No lo sé imbécil, inventa algo! Escuché a lo lejos.
-Te amo.- Escuché más cerca proveniente de una voz quebrada y ronca. Y mis ojos se fueron a los de Harry, que me miraban vidriosos, derrotados. –Te amo Carolina.-
Los golpes continuaron, ahora más fuertes y palabrotas salían del gordo.-Yo te amo a ti.-
Ana entró nuevamente empuñando el gran cuchillo en sus manos.
-¡Nuevo juego!- Gritó a la habitación acercándose a nosotros.
Caminó hasta quedar frente a Harry plantándole otro beso, para luego rodearle y quedar a sus espaldas mientras me miraba con sus ojos desorbitados.
-Nuevo juego.- Dijo ahora más bajo.
Un grito desgarrador salió de mi interior al ver como enterraba el cuchillo en la espalda de Harry.
No.
Esto no podía estar pasando.
El rostro que algún día estuvo brillando por la vida, se ahogó en segundos con una mueca horrible de dolor. No escuchaba mi propia voz mientras gritaba su nombre contra esa maldita cinta que me ahogaba y un pito interminable sonaba en mis oídos.
Esto no podía estar pasando.
Despierta.
Despierta Carolina, maldita sea.
Ana se acercó de la misma manera hacía donde me encontraba, con el cuchillo cubierto de sangre, con mis lagrimas corriendo sin parar, con Harry tosiendo y gimiendo centímetros a mi lado, apagándose con cada segundo que pasaba.
Despierta por favor.
-Regla número uno...- Me susurró al oído, esto era. Se había acabado.
–El que muere primero, gana.- Su voz asquerosa se sintió a milímetros de mi oído.
Y un dolor punzante recorrió mi espalda mientras la hoja afilada se hacía paso en mi interior. Inmovilizándome.
Mis ojos se fueron nuevamente a mi costado mientras sentía como la sangre caliente cubría mi espalda.
Me fui a ese rostro hermoso, a todos sus recovecos. A sus labios parcialmente separados que me llamaban a gritos para besarlos, burlándose de lo cerca que los tenía sin poder tocarlos.
Me quedé unos segundos observando tan hermoso rostro, inerte, mientras mis párpados comenzaron a pesar.
Me fui a mis videos caseros, a esta mañana, al día anterior, al Te amo que tanto me llenó el alma enamorada. Me fui a su lado para recostarme en su pecho y hablar de cosas sin sentido. Me fui a su habitación, a esos pantalones holgados que tanto me marcaron esa vez para luego arrebatárselos con lujuria. Me fui al avión y a esas ocho horas. Y a ese twitt que cambió mi vida, para volver a sus ojos, a esos ojos que me llenaban de paz. Me fui a él.
-All the love, cariño.- Escuché por ultima vez a Ana.
Y luego, negro.
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All The Love (Harry Styles)
FanfictionEran sólo 9 horas de viaje para comenzar las vacaciones de Carolina. 9 horas en un avión común y corriente, con un perfecto extraño a su lado. Nada fuera de lo normal. Pero ¿Qué pasaría si ese perfecto extraño sentado a su lado es Harry Styles?