Capítulo 57

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Mi alma cayó a mis pies cuando vi dos cuchillos.

-Les presento a Señor Chiquitín, y Grandulón. Ustedes eligen cual desean ocupar- Dijo batiendo el pequeño cuchillo en una mano, y el grande en la otra. –Tengo un Señor "bum bum" también, pero esperemos no llegar a utilizarlo. No es un muy amigable.- Dijo haciendo como si sostuviera una pistola en su mano. 

¿Quién mierda era esta persona?
¿Cómo mierda habíamos llegado hasta aquí?

Volví a sacudir mi cuerpo absorbido por el miedo que esas cuchillas y el rostro de Ana me producían, mientras Harry hacía lo mismo. Pero esa persona que tanto creí conocer nos ignoraba, siguiendo con su discurso de malvada en película barata.

-Ahora, ¿En qué estaba?... ¡Ah sí!- Dijo sentándose nuevamente en la cama frente a nosotros. –Como decía. Desde que noté que serías un estorbo, ya sabes, el twitt y todo eso, no fue nada difícil acercarme a ti. Eres como una pequeña polilla que muere por llegar a la luz. Una pequeña sonrisa amistosa y ya te tenía comiendo de mi mano. Tampoco fue el obtener su numero de tu celular. Deberías tener más cuidado con tus pertenencias cariño. Y tú con las tuyas mi amor, robarte el celular fue la cosa más fácil de todo esto. - Su rostro miró a Harry. –Intenté decírtelo mi amor, intenté hablarte de esta mierda de persona, pero no querías escuchar. Ósea, las pruebas estaban ahí. Una puta patética que estaba dispuesta a acostarse con otro hombre a penas tuvo la oportunidad.- Dijo con una sonrisa apenada, pero falsa hasta más no poder. –En ese momento pensé que las fotos serían suficientes, pero por lo visto eres igual de estúpido que ella.-

Mis ojos seguían clavados en los cuchillos que ahora reposaban en mi cama desecha.

-Como me dolió el verte ahí en ese bar.- Sus ojos desorbitados seguían mirando a Harry. –¿Y escuchar que le decías novia?- Su mano blanducha tomó el pequeño cuchillo e hizo el ademán de clavárselo en el pecho teatralmente. -¿Ella? ¿De verdad? Ósea, sabía todo el tema de tu manager mucho antes que esta perra me lo dijera, pero nunca pensé que serías tan tonto como para fijarte en alguien tan común y corriente como ella.-

El cuerpo de Harry se movió en un espasmo de total rabia al escuchar sus palabras.

-El gordo puto había hecho lo que le pedí. Sabía que esta pelirroja débil caería a cualquier presión externa y el trabajo de ese buenoparanada era hundirla, sacarla de sus casillas, y aunque por un momento lo hizo y estuvo a punto de rendirse, tuvist que llegar tú a levantarla ¿Verdad? ¡Asco!-

Moví mi cabeza gritando sin gritar.

-¿Quieres decir algo cariño?- Me dijo como si le hablara a una pequeña niña. -¿Prometes no gritar? Pues sabes, Señor bum bum esta a unos pasos.- Negué sin poder hacer nada más.

Ana se acercó suavemente, pero al llegar a mi rostro sacó la cinta tan rápido que por un momento creí que comenzaría a sangrar.

-¡¿Qué mierda intentas sacar de todo esto?! ¡Estás loca!-

-Linda, no creo que estés en la posición de insultarme.- Dijo batiendo el pequeño cuchillo delante de mi rostro. Vi como Harry se movía también. -¿Tu también quieres hablar?- Le dijo en su dirección. –Tendrás que esperar tu turno amor.-

-Ana, no tienes que hacer esto.- Le dije con lagrimas en los ojos. –Si nos sueltas ahora no diremos nada, lo prometo. Será como si nada ha pasado.- Le dije apresuradamente, intentado sonar serena, pero el temblor de mi cuerpo y voz delataban lo desesperada que estaba.

-¿Y permitir que mi amado esté con alguien como tu?- Movió su cabeza trastornada como si reprochara a su hijo por no ordenar sus juguetes al final del día.

-¡Él me pertenece!- Su locura salía a relucir nuevamente, parándose para volver detrás de Harry mientras jugaba con su pelo, haciéndole una coleta rápidamente.
No pude distinguir lo que pretendía hacer hasta que fue muy tarde. La coleta larga que caía desde la coronilla de su cabeza, ahora reposaba en las manos de Ana mientras en la otra habían unas tijeras afiladas. No grité, no pude. El grito se ahogó en mi pecho y en vez, salieron un montón de lagrimas que nublaron mi vista.

-Tómalo como un premio de consolación, si es que no funciona lo que tengo planeado.- Dijo tomando el pelo largo de Harry y besándolo como si fuese un ser viviente para luego guardárselo en su bolsillo, junto con las tijeras que había utilizado para cortarlo, mientras el pelo restante de él caía irregularmente por su rostro.

-¡Estás loca!- Grité a todo pulmón, soltando todo lo que tenía hace unos segundos, mientras el hombre a mi lado cerraba sus ojos como si le hubiesen pateado en la boca del estomago.

-¡Te juro que pagarás por esto maldita!- Estaba descontrolada, desorientada, y asustada hasta la última fibra de mi ser.

-Ahora, jugarán mi juego. Pues me cansé del suyo.- 

All The Love (Harry Styles) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora