Destrucción.
Gritos de agonía y llantos de desesperación.
Hay tantos cuerpos desperdigados por el suelo, que en realidad desearía saber que esto se trata solamente de una pesadilla. La lluvia arrecia a cada segundo, en lugar de que comience a aminorar ahora que el tornado ha hecho de las suyas.
Warren debe detener el auto a mitad de la calle, pues un par de camionetas volcadas nos bloquean el paso. Tendremos que hacer el resto del camino a pie.
Ni bien salimos del auto, los gritos de desesperación de una voz conocida llama nuestra atención y nos obliga a correr hacia una de las camionetas. Ambos nos detenemos en seco, pues nos es imposible acercarnos ahora que hemos visto a Dana intentando salir del auto en el que se ha quedado atrapada. Su cabeza está ensangrentada y a su lado, ocupando el otro asiento, yace el cuerpo inerte de Courtney.
— ¡Auxilio...! —grita Dana—. ¡Por favor...!
Warren parece querer ayudar, en vista de que yo no puedo moverme, pero se detiene en el último momento. Las piernas de Dana están totalmente destrozadas, aplastadas por la mole de metal. No hay nada que nosotros podamos hacer.
Caminamos trabajosamente entre los restos de las casas, los autos abandonados y las personas sobrevivientes que caminan de la misma forma que una orda de zombies. No puedo describir con palabras la desesperación que transmite esta atmósfera siniestra. Mi corazón se agita con violencia cada vez que un cable de tensión cae sobre los charcos de agua, por lo que Warren y yo debemos mantenernos tan lejos como podemos de todos los peligros potenciales que puedan electrocutarnos. Aquellas personas a las que alguna vez consideré como estúpidas, mis compañeros de Blackwell, se han convertido en nada más que cuerpos sin rostro y sin nombre.
Julliet yace debajo de lo que debió ser alguna vez la fachada de una ferretería.
Brooke ha muerto a causa del cable de tensión que aún espera a pocos milímetros del cadáver de esa chica inocente, sobre un charco de agua.
Alyssa ha caído sobre un par de vigas de acero que la han atravesado justo desde el centro de la espalda.
Justin está en uno de los autos solitarios, con el rostro tan ensangrentado que no puedo decir a ciencia cierta qué fue lo que lo asesinó.
Y-yo... ¿Yo he causado todo esto?
¿En dónde están los sobrevivientes?
Joyce... David... Frank...
— ¡Max, aquí!
El Two Whales nos da una siniestra bienvenida cuando vemos que el espectacular con el nombre del restaurant está incendiándose en el suelo, a causa de una fuga en una gasolinera. Warren es quien lidera la marcha para ir hacia la puerta del restaurant. Y ni bien coloca una mano sobre la manija, el calor abrasador de la explosión me hace sentir que mi piel comienza a quemarse. Así que mi instinto dispara una onda expansiva de mi cuerpo para detener el tiempo en el momento justo, sólo para ver de dónde viene la explosión antes de que todo comience a retroceder.
— ¡Max, aquí!
En cuanto escucho su voz, lo tomo de la mano para evitar que él siga avanzando.
—Warren, espera. Esa gasolinera tiene una fuga. Habrá una explosión.
Él piensa tan velozmente que por un instante pareciera no ser el Warren Graham que conocí alguna vez. Busca con la mirada ese hilo de gasolina que corre por el suelo, para luego correr y tomar un poco de la arena que yace sobre la acera. De esa manera, la gasolina deja de propagar el fuego y nosotros podemos entrar al fin al restaurant.
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Love is Strange
FanfictionMi nombre es Max Caulfield. Tengo dieciocho años. Recientemente he vuelto de la gran ciudad. Después de cinco años, he vuelto al lugar donde crecí. Arcadia Bay, Oregon. Estudio fotografía en la Academia Blackwell. Mi nuevo hogar. Al final, sigue sie...
