EDITADO.
[Libro #1 de la saga "About Werewolves and Witches"]
Scott y Meredith McCall eran adolescentes normales, acostumbrados a la aburrida cotidianidad ofrecida por su ciudad natal, Beacon Hills. Pero todo cambió la noche en que uno de ellos...
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|| Detención.
Stiles.
La tensión flota en el aire mientras sigo a Lydia por los intrincados pasillos de la escuela. Scott está absorto en su examen de química, Allison se aventuró a hablar con Jackson y Meredith... No estoy muy seguro de si en verdad estará ayudando a mi mejor amigo a hacer trampa en el examen. En cuanto a mí, mi misión es obtener información sobre los padres del idiota de Jackson, pero nunca imaginé que Lydia se resistiría a dármela.
Mis pasos resuenan en el pasillo, tratando de alcanzarla mientras ella avanza con determinación. Nunca antes había sentido tanta urgencia por conocer un secreto, un detalle que podía cambiarlo todo. Pero Lydia no parece dispuesta a ceder.
—No debo contárselo a nadie —susurra, desafiante.
La frase resuena en mi mente, alimentando mi determinación. ¿Por qué ocultar algo tan crucial? ¿Qué tanto podía afectar todo esto? Necesitamos respuestas antes de que Whittemore se transforme de nuevo en el kanima, y Lydia es nuestra única esperanza.
—Ay, por favor —imploro, luchando por mantener el ritmo con ella. Cada paso que ella da alejándose de mí, me acerca más al abismo de la incertidumbre—. Cuando alguien dice "No debo contarle a nadie", se muere de ganas de contarlo. Entonces, ¡cuéntame!
—¿Por qué quieres saber?
—No puedo decirte.
—Entonces no te contaré.
—Pero ¿dices que podrías contarme algo si quisieras?
—¿Eso fue una pregunta? —Sus ojos se posan en mí por un breve instante, llenos de confusión.
—Parecía una pregunta.
—Bien, dime si esto te parece una respuesta. —Su mirada se desvía por un instante, como si estuviera sopesando sus opciones—. No. No puedo decirte —responde finalmente con un tono firme.