Septuagésimo Noveno: Mateo

3.1K 208 95
                                        

-ha muerto –Draco se puso delante de mí, mientras avanzábamos hacia donde se encontraban las cenizas.

-¿están bien? ¿Qué hacen aquí maldita sea? –paso por alto el hecho de que Voldemort había muerto, se acercó a nosotros y nos revisó.

-perdóname –acaricie su rostro –pero cuando dormía soñé que él... -mi voz se apagó y rompí a llorar por la situación.

-¿él qué? –

-Voldemort lo asesinaba padrino –Draco termino la frase por mí –ven acá ¿por qué lloras? –me tiro hacia él y me abrazo.

-yo... él... tenía miedo Severus... –dije entre sollozos y forzándome a hablar.

-no dejaré pasar que me hayan desobedecido ¿Qué hubiese hecho yo si los hubieran matado? –Estudio mi cara y suavizo el gesto –ahora quédate tranquila –Severus nos abrazó a ambos –desde ahora todo irá bien, ya no hay nada que temer –nos miró a ambos –vayan a la cueva debo ocuparme de los alumnos, los profesores y del castillo, ya los alcanzo –

-puede confiar padrino que ahora si nos quedaremos allí –

-más les vale, y no piensen que por aparecer como héroes se perderán de mi reto, váyanse ya –nos gritó enojado y desapareció dejándonos solos.

-Hermione –el rubio me soltó para golpear su frente.

-¿Qué pasa con ella? –limpie mis mejillas.

-le prometí que volvería en una hora y creo que ya ha pasado –

-deberíamos apurarnos –

-en tu estado no puedes aparecerte –metió la mano al bolsillo de su pantalón –traje las escobas por si acaso –sonrió –sube –

El camino a la cueva fue tranquilo, desde las alturas podíamos observar todo el caos causado por la guerra, era deprimente ver el lugar que creíste toda una fortaleza destruido a más no poder, cuando entramos Hermione se nos abalanzo.

-¿Qué creen que hacían? –Golpeo a Draco en el brazo –yo aquí preocupada por ambos, estuve a punto de dejar a Meri sola con Eileen por ir a buscarlos a ustedes –se giró para quedar frente a mí -¿Qué clase de mujer insensata eres? Salir así sola en tu estado, pudiste habernos despertado o dicho algo en vez de irte a tu suerte, me dieron ganas de estrangular a Draco cuando nos dimos cuenta que te habías marchado y él había aceptado dormir cuando curiosamente se lo ofreciste –

-de verdad perdónenme ambos pero estaba desesperada no se imaginan lo que hubiese sido de Severus si no intervenía, pensé en decirles pero jamás me hubiesen dejado salir era la mejor opción –me encogí de brazos –además todo ha valido la pena –más lagrimas comenzaron a salir –los chicos han sido vengados y desde ahora todo irá bien –el recuerdo de Ron y Harry llego a mi mente –ellos estarían orgullosos –

-ellos siempre estuvieron orgullosos de ambas –comento el rubio – ¿Quién no lo estaría con unas amigas tan buenas –nos abrazó –ahora vamos a descansar –

-¡mami, tío Draco! –Eileen vino corriendo -¿Dónde está papi? –me agache un poco para quedar a su altura.

-ahhhhh –un fuerte dolor en la parte baja de mi vientre –me duele –comenzó a caer un líquido por entre mis piernas.

-¡por Merlín Daniela has roto la bolsa! –la castaña corrió a la habitación.

-¿Qué le pasa a mami? –Eileen movía a Draco pero él solo observaba como botaba el líquido sin reaccionar a nada.

Los profundos ojos de Severus SnapeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora