Cuadragésimo Séptimo Capítulo: cámara secreta

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-estoy comenzando a aburrirme Ela ¿Por qué Potter no fue más específico? Hemos buscado por todos lados y seguimos sin encontrarla –gruño Draco.

-si sigues quejándote mejor vete, aparte era obvio que no la encontraríamos fácilmente mientras más no esforzamos más rápido daremos con ella –

Se estaba haciendo tarde y había poca luz en la sala de menesteres, debíamos volver otro día la cena ya se iba a servir.

-Draco creo que deberíamos seguir buscando mañana tengo hambre y queda poco para cenar –no escuche respuesta -¡Draco te estoy hablando! –camine hacia él.

-la encontré Ela –me miro emocionado –la encontré por fin –corrió hacia mí con la diadema en la mano.

-bajemos a la cámara entonces Draco, no podemos seguir perdiendo tiempo –

-pero tu tenías hambre tal vez podríamos terminar el trabajo mañana –

-de eso ni hablar, tiene que ser ahora Draco –guarde la diadema en mi bolso junto con la copa y comencé a caminar hacia la salida.

-podrías esperarme por ultimo –me alcanzo el rubio.

-¿cómo se supone que se abre esto? –golpeo la llave de agua.

-di algo de lo que dijo Harry –me miro confundido pero luego comprendió que era una alternativa y comenzó a hablar.

-se está abriendo Draco ¡lo has hecho! –salte y quede colgada a su cuello.

-es aterrador –miro hacia abajo.

-no creí escuchar eso del gran Draco Malfoy –reí.

-yo también puedo tener miedo Ela aunque no lo demuestre –me miro –saltare yo primero y luego te gritare para que lo hagas tú así te agarro –

-pero Draco no me va a pasar nada –

-Ela ¿puedes hacer lo que se te pide? Piensa en él bebe –poso su mano sobre mi vientre –nos vemos abajo –y salto.

No escuchaba nada ¿le habrá pasado algo?

-Maldita sea –grito desde abajo –bien puedes saltar –no lo pensé dos veces y me lance con los ojos cerrados esperando caer al piso pero unas fuertes manos tibias me sujetaron con fuerza.

-ya puedes soltarme Draco –

-si lo siento –me dejo caer.

-¡Ay! eres un idiota –se sobe el trasero –para eso me hubieses dejado caer desde un principio –

-no seas llorona casi me quebré la espalda al sostenerte y quieres que sea cuidadoso –se rió y empezó a caminar.

-esto de verdad es aterrador ¿Cómo Ron y Harry pudieron estar aquí en segundo año? –

-porque son unos cabeza huecas –salto –ten cuidado allí Ela hay bastantes rocas –me ayudo a pasar y seguimos caminando.

-es aquí –nos detuvimos frente a un pared con una especie de puerta redonda y serpientes –di lo que te dijo Harry –

-lo que te dijo Harry –se burló.

-no estoy jugando idiota –golpee su cabeza.

-disculpa por tratar de alivianar el ambiente, comienzo a pensar que el embarazo afecta tu humor –lo fulmine con la mirada –está bien, está bien –levanto los brazos en señal de rendición y volvió a pronunciar esas palabras, la puerta se abrió.

Los profundos ojos de Severus SnapeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora