Cuadragésimo Cuarto Capítulo: cumpleaños

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Me levante rápido para poder seguir la conversación, no me daría por vencida.

-no puedes prohibírmelo Severus –

-claro que puedo, no dejare que arriesgues la vida de mi hijo y la tuya por hacer algo que debería ser llevado a cabo por Potter –

-cariño no me pasará nada Draco me ayudara, sabes que mi propósito desde el principio fue destruir a Voldemort y esta es una oportunidad que no volveré a tener, necesito hacerlo y no me importa si no estás de acuerdo –me acosté cruzada de brazos.

Severus me miro y rió.

-¿Qué encuentras tan gracioso Severus? –arrugue mi frente.

-Eileen y tú son tan parecidas ha adoptado manías tuyas, también se cruza de brazos y arruga su frente cuando no está de acuerdo con algo –se acostó a mi lado -¿estas dispuesta a dejarla a merced de cualquiera mientras tu tratas de destruir a Voldemort? –

-no haré eso cariño, solo trato de darle un futuro mejor al que nosotros pasamos lo hago porque quiero que tenga una vida normal –lo abrace –jamás los dejaría solos –

-júrame que nada te pasara –había tristeza en sus ojos.

-lo juro Severus –me recosté sobre su pecho -¿Cómo fue todo con los profesores? –cambie el tema.

-un verdadero lió, todos reclamaban al principio y no estaban de acuerdo con lo que ordeno el nuevo ministro –

-¿y qué hiciste? –

-creo que Albus mantenía a McGonagall informada acerca de mí y lo que hacía, porque me miraba de forma distinta y me apoyo cuando todos estaban en mi contra –

-¿seguirás dando clases? –

-hasta que termine el año –suspiro –no hay profesor de pociones que pueda sustituirme –dijo con arrogancia.

-que humilde cariño –sonreí.

Una semana hemos estado buscando la Diadema con Draco y no hemos tenido la suerte de encontrarla pero había tantas cosas en ese lugar, manteníamos la copa guardada. Severus había estado más ocupado que nunca y no habíamos podido compartir como antes, hoy era su cumpleaños, con Draco y Cissy habíamos organizado una cena en la mansión, pero antes saldríamos los dos a un lugar que había descubierto hace algún tiempo atrás.

-¡feliz cumpeaños papi! –Eileen salto sobre Severus que se encontraba durmiendo.

-no hagas eso Eileen –

-no la regañes ya está hecho –Severus se incorporó.

-buenos días cariño –

-no hay mejor manera de despertar que estando con las dos –nos tiro a ambas encima de él.

-te ves feliz –

-¿Cómo no estarlo? Es el primer cumpleaños en años que paso con la gente que amo –

-espero hacer de este un cumpleaños memorable –me puse de pie –vístete porque vamos a salir –

-¿dónde? –

-es sorpresa, apúrate –comencé a vestirme y fui a buscar a Draco.

-hasta que te dignas a aparecer –

-Draco solo me he demorado un minuto más no seas exagerado ¿tienen todo listo? –

-mi madre ya está en la mansión acomodando las cosas ¿Dónde está Eileen? –

Los profundos ojos de Severus SnapeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora