Vigésimo Segundo Capítulo: celos

5K 351 52
                                        

-¿Hermione? –la mire preocupada.

-lo veía venir, es solo que me sorprende viniendo de ti –

-¿no sientes nada? –

-solo un poco de miedo y tristeza –

-¿Cuáles son los motivos? –

-miedo de que le agarres un gusto a aquello, él es tu padre y podría ser que despierten cosas en ti que no sabías, no quiero ver a mi mejor amiga convertida en un monstruo, y tristeza por esa gente que sufre, es algo horrible saber que eres capaz de hacer esas cosas pero es necesario para hacer caer a Voldemort –termino de hablar y suspiro con amargura.

-Hermione que yo me convierta en una copia de él sería imposible tú sabes el desprecio que siento por las personas que piensan de esa forma, créeme yo pienso lo mismo que tú de esa gente en casa ni hablo y mi relación con Severus desde mi parte es muy poco activa, todo esto me ha tenido choqueada por decirlo de una manera, pero estar aquí y verlos a ustedes me recuerda que para vencer siempre hay que hacer sacrificios –la abrace de lado.

-lose Ela lose –

-y ¿cómo vas con Ron? Me prometiste que le dirías –

-lo hare solo que aún no es el momento indicado –

-¿esperaras que estemos en plena guerra para confesarle tus sentimientos? –

-no, pero aun no estoy lista –se quedó en silencio y pensó –gracias por lo del otro día –

-no es nada, Severus no podía así que pensé ¿Por qué no hacerlo yo misma? A propósito –grite para que vinieran los chicos –les traje algunas cosas –

-¿Qué pasa porque gritas? –Harry estaba agitado por correr.

-les he traído algunas cosas –puse mi bolso encima de la mesa –toma Harry –le entregue la Snitch dorada de su primer partido.

-gracias –

-esto para ti Ron un Desiluminador –

-y para ti –deje en sus manos un libro.

-¿para qué son estas cosas Ela? –Harry me miraba intrigado.

-la verdad no lose Dumbledore me las entrego un día diciendo que se las diera cuando tuviera la oportunidad de verlos y que las necesitarían en algún momento –me encogí de hombros – y me falto algo más cha cha chaaaan –saque una bolsa grande llena de golosinas.

-eso es lo que más me gusto de todo –dijo Ron acercándose a sacar algo de la bolsa.

Conversamos largo rato, para ponernos al tanto de lo que nos hemos perdido, hasta que vi la hora.

-chicos ya tengo que irme, pero nos veremos otro día –

-¿tan rápido nos dejas? –Hermione me sujeto la mano.

-si lo siento mucho pero debo volver a casa Severus estará preocupado si no vuelvo pronto, cuídense mucho chicos y fuerza, los quiero –me abrazaron todos y luego me acompañaron al salir –adiós –dije lo último para aparecer en el comedor de la mansión.

-amita que bueno que ya está aquí el amo la espera en su habitación –

-¿no está enojado Meri? –

-no mi señora ¿desean comer ahora? –

-en una media hora más bajamos a cenar – dije para luego subir rápido las escaleras –llegue cariño –

Abrí la puerta y me encontré con un Severus en pijama durmiendo, me acerque lentamente para observarlo.

-no es de buena educación mirar a las personas mientras duermen Daniela –dijo Severus mientras se sentaba y me abrazaba.

-lo siento Severus pero te veías tan adorable que no me resistí –

-¿Dónde fuiste pequeña? ¿Por qué no me avisaste o esperaste? –

-tenía que ir sola querido ¿a qué no adivinas a quien vi hoy? –

-me hago una idea pero me desagrada bastante –me miro serio -¿fuiste a ver al trio de oro verdad? –

-no te enojes y si fui con ellos, necesitaba hablar con Hermione, darle las cosas que me encargo Dumbledore y saber en qué condiciones estaban –mire con cara de cachorrito.

-la excusa perfecta para verlos ¿Qué pasa si algún mortífago te descubre? ¿Cuál es la necesidad de compartir con Potter? ¿Por qué tienes que preocuparte de él? Para eso él está con Granger y Weasley –estaba molesto.

-nadie me va a descubrir cariño y si así fuera podría decirle a Voldemort que investigaba que es lo que se proponen ¿Por qué Harry? Dije verlos refiriéndome a los tres no solo al niño que vivió ¿estas celoso o es mi idea? –

-¿Por qué estaría celoso de Potter? –

-no se dímelo tú –

-no son celos pequeña, pero él es mucho más joven y parecido a ti pequeña, no hay por donde perderse –agacho la cabeza.

-no lo puedo creer Severus Snape Prince celoso de Harry Potter, cariño es ridículo que pienses eso –tome su cara con ambas manos –puede que sea más joven y esas cosas, pero él es como un hermano para mí, el hombre que amo y que me vuelve loca lo tengo frente a mí –bese su frente.

-¿entonces te vuelvo loca? –sonrió de lado.

-de vez en cuando –me encogí de hombros –es tu habilidad con las pociones –reí.

Me agarro fuerte la cintura y nos tiró a ambos a la cama, se ganó encima de mí y nos besamos.

-lo siento cariño –dije mientras tomaba aire.

Levanto la cabeza y me miro -¿Qué sientes pequeña? –

-haber estado rara este último tiempo, hablar con Hermione me hizo de alguna forma sentirme un poco mejor, a veces es necesario hacer sacrificios, todo será recompensado cuando veamos que Voldemort ha caído –

-pequeña –me beso –no es necesario que te disculpes por eso, tú no estás acostumbrada a eso, solo prométeme algo –

Lo mire con duda -¿Qué tengo que prometer? –

-que siempre me hablaras de lo que te acompleja –

-lo prometo y tú también promete algo, que siempre estarás conmigo –

-siempre pequeña –sonrió.

Nos besábamos apasionadamente, la ropa ya no estaba y tocaron la puerta.

-amos disculpen que interrumpa pero la cena está servida –

-muchas gracias Meri ya bajamos –grite poniéndome de pie y buscando mi ropa.

-no puedo creer que la elfa nos haya interrumpido en este momento –Severus se estiro de espalda en la cama ¡Merlín estaba desnudo! Y es todito para mí -¿Por qué me miras así? –se apoyó en los codos.

-¿mirarte cómo? ni siquiera te miraba –estaba segura de que estaba roja –vístete o la comida se enfriara –me di vuelta para vestirme y no viera que tenía vergüenza.

-si lo hacías pervertida, bien me vestiré pero luego terminaremos lo inconcluso –

La cena había sido tranquila hasta que Meri apareció diciendo que había visita.

Los profundos ojos de Severus SnapeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora