Narra Alicia.
Me he llevado la regañina de mi vida por parte de mis padres. Y lo veo lo más normal del mundo.
Les he dicho que no puedo ir a Roma, y claro la verdad no la puedo contar, y me he tenido que inventar una excusa para que lo entendiese. Les he dicho, que le iba a echar mucho de menos, y que no sabría comunicarme con aquellas personas, y ya luego he hechado un par de lágrimas de cocodrilo, y, por fin estoy en mi casita.
Y os preguntaréis, ¿qué tal el beso?
¿Qué que tal? Madre de mi vida. ¡Ha sido lo puto mejor que he sentido en mi vida! Me ha besado la persona a la que quiero, y encima mi primer beso. Y a sido súper bonito, y muy dulce, y hoy hemos quedado y estoy que me muero de los nervios, pero de momento, eso de decírselo a Sandra, tendrá que esperar.
Y sí, estoy cien por cien enamorada de Dani. No estoy muy segura de si es amor, o si sólo me gusta, así que primero vamos a ir poco a poco, como simples amigos, como ahora, aunque él me haya dicho que está enamorado de mí. Y bueno... ay, es que estoy muy nerviosa.
Son las seis de la mañana, porque mientras veníamos del aeropuerto a casa, hemos parado a desayunar, y mi madre y yo, hemos parado en un par de tiendas. No hemos podido resistirnos a la tentación.
Subo la maleta a mi cama, y abro mi ventana para que se airee, ya que hace un poco de calor. Y ya de camino, por si Dani se asoma.
Deshago la maleta y pongo la blusas en las perchas, y los vaqueros pitillos los doblo y los guardo en el segundo cajón de la cómoda, derrepente, un ruido seco, cerca de la ventana. Me giro y era Dani. Me quedo mirándolo.
-Hola.-logró decir. Estaba tan nerviosa, que tenía miedo a que me saliera un gallo.
-Hola.-me sonríe y se acerca a mí-.Que guapa estás.-me coge de la mano y hace que de una vuelta sobre mí misma.
-¿Te gusta? Es diseño mío.-digo toqueteándome el vestido.
-Me encanta.-me susurra al oído, mis caderas son arropadas por sus cálidas manos, me pega a él, y roza mi nariz contra la suya.
Me separo de él, y cierro la puerta de mi habitación con el pestillo. No penséis mal, no voy a hacer nada con él, es sólo para que mis padres o Camila no entren y se asusten.
-¿Me ayudas a guardar la ropa?-le pregunto.
-Claro.
Le voy indicando dónde va cada prenda, y él aunque está un poco perdido, lo hace.
-Madre mía, menudo armario. Yo lo pongo todo doblado en el mismo sitio.
-Soy muy ordenada para éstas cosas.
Cuando terminamos, cojo el pijama del último cajón de la cómoda.
-Ahora vengo, voy a ponerme el pijama.-él por respuesta, asiente-. Puedes sentarte o algo, dudo mucho que vayas a crecer más.-una vez dicho eso, Dani se queda callado, y me meto en mi baño.
Me devisto, me quito e vestido, me hago una castaña, y me pongo el pijama.
Cuando entro en mi cuarto, veo a Dani metido dentro de mi cama, metido entre las sábanas. Está súper rico.
-Oye culo gordo.- le doy unas palmadas en el culo, para que me hiciese hueco.
-Últimamente estás obsesionada con mi culo, eh. No paras de tocármelo.
-Puede ser, sí...¿algún problema?-digo con aires superiores.
-Ningúno, puedes tocarme el culo cuando quieras.
-Muchas gracias Daniel Oviedo, lo tendré en cuenta.-le guiño un ojo, me tapo y me doy la vuelta, dándole la espalda.
Pasan sólo diez segundos, y me está dándo golpecitos en el brazo.
-¿Qué pasa?-me giro.
-No me dejes solo...-y saca el labio inferior, poniéndome la carita de pena.
-No te voy a dejar solo, tonto.-ruedo los ojos.
-Pues ven, y abrázame.
Le hago caso. Es más, no me lo pienso dos veces.
Apoyo mi cabeza en su pecho, y él me rodea la cintura con sus brazos.
Me deja un suave beso en la cabeza.
-Te quiero.-me susurra.
Lo miro, y le sonrío.
Intento darle un beso el la cara, pero él, que a sido más rápido que yo, me da otro beso en los labios.
Después del beso, le miro y sin querer, me muerdo el labio.
Me muero por decirle te quiero.
-¿Vamos a seguir yéndonos de aventuras?-le pregunto.
-Sí, y ya lo tengo todo preparado.
-¿Sí? ¿Adónde vamos?
-A la playa.-me susurra en el oído.
-¡Sí, me encanta la playa!
-Pero aún no, tendremos que esperar...
-¿Esperar a qué? Quiero irme ya.
-Tendremos que esperar a que te enamores de mí.
Le miro a los ojos, y le sonrío. Levanta la cabeza de la almohada, y me da otro beso.
Me separo de él, y me pongo derecha en la cama. Él hace lo mismo.
Pone sus pulgares en mi barbilla, haciendo que mi mandíbula se entreabra, y su lengua, roza la mía.
-Espera Dani.
-¿Qué pasa?-se retira para verme mejor.
-Yo nunca he besado a nadie así.-le hago entender.
Me sonríe, se muerde el labio inferior, y se vuelve acercar a mí.
-No pasa nada. Si te sientes incómoda, dímelo.-yo asiento con la cabeza.
Vuelve a poner los pulgares en mi barbilla, haciendo lo mismo que antes.
Me empiezo a poner bastante nerviosa, y cierro los ojos.
Entre sus labios, atrapa los míos, y consigue entreabrir mis labios.
Me pongo nerviosa, porque sé lo que ca a pasar.
Me coge de la nuca, e introduce su lengua en mi boca.
Entra suave, muy tímida. Cómo si tuviera miedo a hacerme daño.
Hago llegar mi lengua a la suya, y nos declarámos la guerra.
Nos separamos por falta de aire, y Dani me sonríe.
-Te amo.-después de ese te amo, me lleva la boca de pequeños besos.
Pues va a ser que sí. Con un beso, Dani me ha convencido, de que estoy enamorada de él.
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Enemigos Perfectos
Fanfiction¿Tienes miedo a enamorarte de la persona equivocada? Siempre han dicho que las apariencias engañan. Te aseguro, que ésta novela, no te dejará indiferente. Lee y vive en primera persona los primeros síntomas de una chica que se enamora de alguien...
