Toca el timbre indicando el comienzo de la última hora. Ojeo el horario y casi sin pensarlo esbozo una sonrisa; toca mecánica, mi asignatura optativa y la cual adoro.
Nunca se me dio la plástica, ni el arte dramático, la música, el deporte, las matématicas... Siempre resultaba ser pésima en toda esa mierda. Sin embargo todo lo contrario con mecánica, amo estudiar la anatomía y fisiología de un coche, antes que la del cuerpo humano. Es algo que me fascina desde muy pequeña, y no mentiría si dijera que de pequeña prefería un cochecito de juguetes antes que las dichosas barbies.
Cruzo el campus dirigiéndome a las instalaciones de mecánica, al igual que yo un pequeño grupo de alumnos también lo hace. Aunque nadie pensaría que vamos al mismo aula, pues me encuentro notablemente separada de ellos.
Entro al aula (si se le puede llamar así a un taller con bancos de trabajos cubiertos de grasa). El olor a gasolina aduló mi sentido del olfato. Si la gasolina se pudiera utilizar de ambientador lo haría, algo de locos, pero me agrada el olor característico de ese derivado del petróleo. Me resultaba adictivo.
Cogí asiento en una butaca de cuero, algo ya desgastado. La gente empezó a entrar y entre ellas reconocí a Liam, el cual me sonrió para luego sentarse a mi lado.
— Sabía que estarías en mecánica — susurra y su comentario me halaga.
— Por lo visto me conoces bien — comento simulando mi mejor sonrisa.
Todos estábamos sentados y esperando a que el profesor empezara su clase cuando por la puerta aparece quien menos quería ver para finalizar el día.
— Horan debería llegar más puntual — le regaña el profesor.
— Lo bueno se hace esperar — canturrea antes de caminar entre las mesas y sentarse detrás de mí, robando alguna risilla al alumnado. Sentí sus pies apoyarse en el borde trasero de mi asiento. Instantáneamente mi sangre empezó a hervir, colmando el borde de mi paciencia.
— Buenos días a todos — dice con una enérgica voz el profesor. — Para las caras nuevas, — se dirige a mí con una sonrisa — me llamo Mike. — Y tras presentarse coge lo que parece un pequeño cuaderno y empieza a pasar lista, acción que parece ser el pistoletazo para que todo el mundo comience a decir cosas como: "¡Aquí!" "¡Presente!" al ser nombrados, suceso que me irrita de una manera asombrosa.
— Tú debes de ser Roxanna Willson — me vuelve a sonreír el profesor.
— ¿Roxanna Willson, profesor? — exclama una voz proveniente del fondo de la clase.
— Así es — asiente orgulloso. ¿Qué cojones pasa en este maldito pueblo con mi nombre? Me ponían nerviosa con tanto misterio, parecía que todo puto mundo me conocía y sin embargo yo no sé una mierda de estos paletos de pueblo. De mis labios salió un bufido.
— Es lo que tiene ser hija de una de las antiguas y única invicta corredora de este pueblo — masculla Liam y me giro para observar su perfil con incredulidad. ¿Acaso estaba hablando de mi madre? ¡Joder, sí, hablaba de mi madre!
Yo sabía que mi madre fue una fanática de los coches, era su obsesión y demás, pero tampoco era como para estar de esa manera cada vez que se nombraba mi apellido. A no ser... ¡Maldito Brad! Él no me lo estaba contando todo y el muy tonto se creía que no me iba a enterar siendo mi madre una gran conocida aquí. Aún así, no dejaba de resultarme extraña tal situación, por lo que me aseguré, cuestionando:
— ¿Hablas de mi madre, verdad? — pregunto en un susurro para convencerme, él asiente disimuladamente mientras el profesor sigue con su charla. Al instante muerdo mi labio inferior... que la gente reconociera el talento de mi madre hacía que mi pecho se hinchara.
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Reckless - nh au #1
FanfictionRoxanna Willson, una chica que creció sin el cariño de su madre se ve obligada a ir al pueblo donde vivió su infancia y donde recobrará el deseo de cumplir su sueño. Sin embargo, los sucesos del pasado y una incógnita sin resolver harán que sus plan...
