Capítulo 25

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Roxanna

Que eres mía esas malditas palabras hacían eco en mi cabeza, todo se pausó y el silvido del viento crujiendo la chapilla del almacén fue lo único que escuché. Me detuve a observar los ojos azules que me acechaban desde lo alto. Sus malditos labios habían vocalizado esas palabras y yo sólo podía repetirme que no era de nadie joder, pero sus palabras se sentían tan bien siendo él, el dueño de ellas. La tensión en este momento era tan palpable que si pudiera sacar una tijera la podría haber cortado. Las comisuras de los labios del rubio cayeron levemente, y lo que me pareció decepción cubrió la aurora de sus ojos, como si se lamentara de lo que había dicho.

La puerta del almacén se abrió y un despeinado Louis apareció por ella, Niall volteó y al segundo todo él cambió. Su rostro se volvió inexpresivo, tan apático y serio como lo conocían. Mostraba dos caras y yo no sabía cual creer; las que escondía o las que exhibía.

— Llegas tarde — aprieta fuerte el puño, Louis lo mira incrédulo.

— ¿Interrumpía algo cierto? — Louis pasa de la mirada de Niall y me mira a mí con cierta burla. Aquí todos deseamos sacar de las casillas a Horan.

— No — digo.

— Sí — dice a la vez Niall opacando mi voz. Idiota de mierda.

— ¿Si o no? — entra Louis y cierra la puerta.

— No — le pellizco el brazo a Niall, quien sisea y maldice —, no interrumpes absolutamente nada de lo que pase por tu asquerosa cabeza de pene hormonado.

Louis se carcajea —. Mejor, venga tú gilipollas echame la bulla para largarme ya.

— Cállate — ambos se sientan en las sillas frente a la mesa —. Los chicos ya han traído el dinero, ¿sabes lo que tienes que hacer no?

— Joder sí, ¿pero tiene que ser hoy? — el castaño lo mira suplicante, no puedo evitar reírme de lo ridículo que parece. Niall me mira de reojo con cara de pocos amigos.

— Vale no — suspira Niall — pero, mañana sin falta. ¿Entendiste? — Louis me mira a mí mientras Niall habla y aprovecho para imitarle exageradamente. Louis muerde su labio inferior para reprimir la risa.

—Claro mi señor... — Louis se levanta y desaparece despidiéndome con un vaivén de su mano.

Me quedo mirando la puerta del almacén. Hace calor, casi que prefiero el día nublado. Bufo y me percato de una mirada sobre mi figura. Me giro acusatoriamente mirando a Horan. Y como suele hacer, su rostro ha vuelto a cambiar, su mirada está como nunca, brillante al igual que su impecable sonrisa. Niego con la cabeza, sus ojos recorren cada centímetro de mi anatomía con un ímpetu inhumano.

— Como que me voy ya... —murmuro.

— ¿Por qué? — espeta frunciendo el ceño.

— Necesito cambiarme de ropa, parezco un puto saco de patatas.

— Pues quítate la ropa... — se encoge de hombros. Le doy un puñetazo en el brazo. No fue fuerte, pero sus pupilas se oscurecieron. Retrocedí.

— Toby relajáte — pido burlona, aunque no cambia nada, él empieza a correr y yo también lo hago. Corro sin mirar atrás —. ¡Déjame joder, no fue para tanto! — grito mientras me pongo detrás del saco de boxeo, él frena y me mira inexpresivo. Joder, maldito neurótico.

— Te voy a dar — dice lentamente y una brusca carcajada sale de mis labios —. Joder hasta con eso piensas mal.

— ¿Acaso tú no imbécil? — se acerca y me alejo. Camino marcha atrás sin perder sus ojos de vista. Pierdo el equilibrio y caigo sobre una colchoneta. Grito cuando Niall se apiada de mi tobillo y me acerca a él —. ¡Suéltame joder!

Reckless - nh au #1Donde viven las historias. Descúbrelo ahora