Viernes. Roxanna, solo piensa que es Viernes.
Como siempre, antes del descanso, tocaba literatura. Tenía un aburrimiento increíble, encima, anoche no es que durmiera demasiado.
Al levantarme venía con la idea de encarar al gilipollas de Niall y que me contestara. Sin embargo las ganas se esfumaron al ver que no había acudido a clases, me estaba evitando. Cabrón.
Mantenía mi mirada fija en el suelo, marcando con mi pie los segundos, los interminables segundos para que esto acabara. Esta mañana llegué ligeramente tarde a clases y me tuve que sentar en el fondo de la clase. Que no está mal, además, así no soportaría a Sky. Ella se había sentado dos asientos por delante de mi junto con August. Por la cara que él llevaba tampoco la soportaba.
Pasan los minutos y la sirena resuena por todo el centro. Llego a la mesa donde siempre se sientan Liam y Molly. Esta vez yo llego antes que ellos, no tarda mucho cuando los veos sentarse en frente mía.
— ¿Y esa cara?
— No he dormido nada — bostezo, apoyando mi barbilla en una de mis manos, las cuales se encuentran incadas sobre la superficie de la mesa.
— ¡Hoy no ha venido Katie! — exclama Molly —. ¿Sabes lo qué me han dicho?
— Claro que no sabe — dice obvio Liam, Molly le da un codazo.
— Se ha apuntado a clases de autodefensa — ríe Molly junto Liam.
— ¿En serio? — me aguanto las carcajadas, no tengo fuerzas ni para reírme como quisiera.
— Ajá — asiente Molly.
Niego con la cabeza. Me parece ridículo que el padre la haya apuntado a clases de autodefensa. Ya se sabe que es una niña consentida y demás, pero eso me parece patético. Me imagino que ya que ha tomado clases las utilice, estaré encantada de ser yo la que la ponga aprueba.
— ¡Roxanna! — Liam.
— Eh... — parpadeo varias veces.
— Te preguntaba si tu padre ya sabe lo del permiso.
— No, pensaba decírselo en el fin de semana.
— ¡Yo seré la representante de Liam! — Molly se muerde el labio inferior emocionada. Mierda, necesito representante.
— Además de eso, era para los arreglos de tu coche. Si te apuntas al concursos, necesitarás que te revisen el coche — dice Liam —. Mi padre tiene un taller, podríamos apuntarnos como una pareja mixta.
— Me quitarías un gran peso de encima, la verdad — le sonrío —. De todas maneras, aún tengo que hablar con mi padre.
Los hermanos asienten.
Poco después Liam se ofrece a traernos unos batidos que hay en la cafetería. Le pido que me traiga uno de vainilla. No tardo más de cinco minutos en bebérmelo.
Mantengo la mirada fija en las ventanas del fondo de la cafetería mientras, muevo la pajita en círculos dentro del recipiente. Por la ventana aparece Harry acompañado de Louis, creo recordar. El ruloso da pequeños saltos y menea su mano de un lado a otro para captar mi atención, cuando le hago entender que lo he visto, me hace una señal para que salga de la cafetería.
¿Qué coño quieren estos ahora? Me aburro, y creo que ellos tendrán algo más interesante entre manos que yo aquí sentada. Miro a Molly, se encuentra revisando las tareas de biología. Liam está con su móvil.
— Chicos, voy al baño — tan pronto como lo digo llevo la mochila a mi hombro, e intento dirigirme a la puerta con indiferencia, sin embargo una parte de mí desea correr hasta ella y encontrarme con los dos ineptos que me han salvado de lo que queda de descanso. Que no es mucho.
Consigo salir de la cafetería y quedar en el pasillo ancho y oscuro.
— ¡Willson, aquí! — dice Harry desde el otro extremo del pasillo. Empiezo a caminar enarcando una ceja. ¿Qué tanto ansía?
— ¡Mueve tu culo joder! — grita el otro, que sigo preguntándome si se llama Louis o Luke o... yo qué coño me voy acordar.
Sigo caminando a mi ritmo, y es tanto el desespero de esos dos que Harry corre hacia a mí y me agarra del brazo, para empezar a correr.
— ¿Qué haces exactamente?
— ¡No preguntes!
Mis pulmones piden que paremos aunque sea un minuto, sin embargo las grandes zancadas del ojiverde me obligan a correr más aún. Salimos al campus. Las puertas de salida estan cerradas y el jardín se limita por un alto muro.
— Harry, está aquí — murmura Luke, o Louis. Ni puta idea. Está detrás de unos arbustos mal cuidados.
Harry tira de mí hasta estar al lado de su amiguito, el cual se encuentra cogiendo carrerilla para coger impulso y subirse sobre el muro.
— Sube — dice el gilipollas cuyo nombre no consigo recordar —. Yo te ayudo.
— ¿Os habéis vuelto locos? — pregunto con respiración acelerada, esa carrerilla por los pasillos me ha dejado muerta.
— Willson, no me jodas. No me vengas de buena y sube. Todo tiene una explicación — aprieta la mandíbula Harry.
— ¡No vengo de buena! — empiezo a retroceder lentos pasos —. No estoy para hacer nobillos.
Si mi padre se entera de esto no firmará el permiso.
— Tu padre no se enterará — dice Harry como si hubiera leído mis pensamientos —. Sólo... no hagas esto más complicado, solo cruza el muro y ya.
Esto no me estaba gustando nada, ¿para qué cojones quieren que salte? Y ahora es cuando me debatía entre si quedarme aquí y mamarme las tres horas que quedaban de clases, o saltar y ver lo que de verdad quieren estos dos. Me picaba la curiosidad. Quieres saltar.
— Dos minutos para que toque el final del descanso — canturrea Luke-Louis, sentado sobre el muro.
Harry me tiende su mano y la agarro vacilante. Nos colocamos justo debajo de Louis. Harry coloca sus manos una a cada lado de mi cintura.
— A la de tres saltas ¿vale?
— Vale.
— Un minuto, y bajando — canturrea Luke-Louis.
— ¡Tres! — grita Harry. Salto y en ese instante Harry me impulsa hacia arriba, ayudándome a sentar sobre el muro con la ayuda de Luke-Louis.
Fulmino con la mirada a ambos, aún no sé en que mierda me estoy metiendo. Coloco mis piernas al otro lado del muro, el que da a la calle —. ¡Salta! — y antes de poder hacer nada, noto como el ojiazul me ha empujado. Caigo de pie sobre la acera.
— ¡Idiota! — grito dándome la vuelta para observarlo. En cambio, ya no esta sentado sobre el muro. Gruño. Cinco son los segundos que cuento antes de que toque la sirena que indica el final del descanso.
¡Mierda! ¿Me la han jugado cierto?
Una mano se posiciona sobre mis labios, impidiendo que grite. La muerdo, y tan rápido como puedo me doy la vuelta.
— ¡Eres una bruta!
Niall.
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Reckless - nh au #1
Fiksi PenggemarRoxanna Willson, una chica que creció sin el cariño de su madre se ve obligada a ir al pueblo donde vivió su infancia y donde recobrará el deseo de cumplir su sueño. Sin embargo, los sucesos del pasado y una incógnita sin resolver harán que sus plan...
