Capítulo 10

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— ¡Bebe, bebe, bebe, bebe! — gritaba el coro de borrachos a mi alrededor.

Me encontraba sentada sobre la barra, bebiéndome la tercera tanda de chupitos. Liam se encontraba igual, ebrio. El alcohol ya circulaba por mis venas al igual que la adrenalina. El efecto de los porros empezaba a surtir efecto y se sentía jodidamente bien. No pensaba en mierdas. Tragué otro chupito.

Mi mirada identificó a una cabellera rubia a pocos metros de mí, Niall. Estaba comiéndole la boca a la zorra de Katie, reí con sorna. Él se dio cuenta y me fulminó con la mirada.

— ¡Prueba o verdad! — gritó una voz a mi lado. Putos borrachos. Al instante un bullicio de gente se aglomeró alrededor de la barra.

Pasaron varios minutos hasta que fue mi turno.

— ¿Prueba o verdad? — me pregunta Louis.

Quiero contestar pero no salen las malditas palabras, el volumen de la música no ayuda y me estoy cagando en todo.

— Creo que verdad... — balbucea Liam.

— ¿Te lo montaste la primera vez con...? — pregunta con una burlona sonrisa Louis. No sé si decirle la verdad, todo me resulta gracioso y tomo mi tiempo para carcajearme un buen rato.

— No se acordará, siempre que se lo monta es borracha —  se carcajea Katie y la ira se inyecta en mis pupilas. La has cagado maldita zorra.

Miro la botella de vodka al final de mi mano, sonrío. No me demoro y dejo caer el contenido sobre su cabeza. Algunos gritan, otros ríen tras la cara de Katie. Perfecto.

Me bajo indiferente de la barra y camino hasta la salida, me apetece un jodido porro.

— ¡¿Te has vuelto loca?! ¡Jodida zorra! — oh esa voz, gilipollas. No me detengo a contestarle y le hago un bonito corte de manga, mientras aguanto el mareo.

Alguien agarra mi rodillas y en un rápido movimiento me sube sobre sus hombros, su olor lo delata y empiezo a patalear.

— ¡Que me sueltes jodido cabrón! — doy fuertes puñetazos sobre su espalda, consiguiendo solo que se carcajee más.

Mis ojos se encuentra con Liam, quien se ríe de la escenita. Amigos para esto.

Niall me saca de la casa, la fría brisa nocturna corrompe el tacto de mi piel y me encanta. Escucho un clic. Niall me tira sobre el asiento trasero de su Audi para luego entrar él y cerrar la puerta.

— ¿Quién te crees? — dice impasivo, y así se ve jodidamente atractivo. Debe ser la maldita mierda del vodka. Su mirada examina mi rostro extrañado, rezo porque el maquillaje este tapando bien las heridas.

— La puta ama — balbuceo cogiendo un porro de mi bolsillo y encendiéndolo ante la atenta mirada del rubio. Expulso el humo. Doy otra calada y Niall me lo arrebata de las manos.

Lo miro y me sonríe victorioso mientras le da una calada larga para luego tirarlo fuera del coche. Aún así, el ambiente del coche queda saturado por una débil capa de humo.

— Bésame — lo escucho susurrar con su voz embriagada en alcohol. No tengo mucho tiempo para pensar cuando mis labios gesticulan un rápido:

— No.

— Sí, hazlo.

— No.

— Sí.

— No.

— Sí.

— No.

— Sí.

— No.

—No.

—Sí — mierda.

— Venga lo has aceptado, bésame — tira de mi muñeca y me hace sentar sobre su regazo. Sus manos se deslizan hasta mi cintura, donde hunde sus dedos fuertemente, un escalofrío recorre mi médula haciendo que de mis labios salga un gemido ahogado. Veo como sus labios realizan una sonrisa pícara mientras los efectos de la alcohol hacen de mis pensamientos racionales un nudo incomprensible.

Mis manos van decididas e impulsadas por la irracionalidad hasta su pecho, y lo empujo hacia atrás. Me acerco a su rostro lentamente, su puto perfume. Sus ojos se muestran oscurecidos, como siempre, y esta vez me gusta. Adoro su misterio, junto con ese reto inacabable que parecen ofrecer sus ojos.

¿Qué coño hablas Roxanna? dice la parte cuerda de mí en este momento, que es poca.

Mi pelo cae a un lado de mi cabeza, como una espesa cortina. Sus gruesos labios están cerca de los míos, y me apetece jugar con ellos. Ojeo su rostro, donde pillo inadvertida a la lujuria que disfraza su mirada. Lo deseas, y lo sabes Niall Horan.

Me deseas.

No tardo, y hago que mis palmas aprieten más su duro pecho. Mis labios rozan sus labios, y todo se torna a una confusa cámara lenta. Jodida droga. Él intenta morder mi labio, pero me retiro levemente con una sonrisa juguetona. Hago pasar mi dedo índice por su radica labio inferior cuando un gruñido se escapa de su boca.

— Cálmate fiera — ronroneo, a la vez que nuestras respiraciones se mezclan. Él hunde más sus dedos en mi cintura y otro gemido sale de mi garganta sin permiso.

— Bésam... — gruñe, cuando mis labios lo callan. Su lengua delinea mi labio inferior. Un intenso calambre sacude mi espalda. Dejo entrar a su feroz lengua, la cual acaricia la mía con leves toques. No quiere parar, y sonrío mientras sus bufidos se hacen escuchar —. Me gusta el piercing, y sabes, exagera ese rollo de tía dura — muerde su labio inferior.

Lo miro incrédula, y en un arrebato empiezo a mover mi pelvis en un vaivén lento.

— Joder, Roxanna... — jadea y me gusta tenerlo así. Sonrío satisfecha.

— Admítelo Niall — canturreo, sin dejar de hacer lentos movimientos —. Sabes que no puedes estar con Katie sin desearme.

— ¿Estás celosa? — muerde su labio inferior.

— No, pero me gusta tener la razón — susurro.

— Para — su voz se corta y tensa su mandíbula. Que poca resistencia Niall.

— ¿Por qué? — río.

— Porque vas hacer que me corra — declara su ronca voz haciendo que toda mi piel se erice.

— Párame, si es lo que quieres — beso su mandíbula, y bajo hasta cuello, succionando su piel, haciendo que gruña.

Sus manos acarician mi vientre, y sonrío en su cuello. Unos toquecitos llaman nuestra atención.

— ¡Dejen de follar y salgan! — exclama la inconfundible voz de Harry.

No hace falta que me lo repita dos veces, abro la puerta y salgo, guiñándole un ojo a Niall. ¿No debe gustar que te dejen con el calentón, verdad?

— Capullo — escucho mascullar a Niall al salir del coche.

— Te jodes.

— Bueno, que os den. — paso mi mano por mi pelo retirándolo hacia atrás, para morder mi labio inferior y ver como la marca del cuello de Niall empieza a coger color. Fantástico, a ver si la ve la Katie y se muerde la lengua de zorra que tiene. Me doy media vuelta y vuelvo a entrar en la fiesta. Más alcohol reclama mi sistema.

La antigua Roxanna ha vuelto.

Reckless - nh au #1Donde viven las historias. Descúbrelo ahora