Niall
La gente se encontraba bastante ebria ya -si eso es posible-. La música estaba jodidamente alta y aunque nos encontrabamos apartados de la multitud, los oídos me seguían vibrando. No era una sensación molesta, más ya estaba acostumbrado; el ruido del caos, el sabor a licor corriendo por mi garganta y el calor de la gente en todo su apogeo. Amaba esto, me hacía desconectar de toda mierda que me atormentaba.
Las luces de los coches se encontraban encendidas, proporcionando luz al lugar y la sombra de la figura de Roxanna se reflejaba en el asfalto. Esa chica era caliente, sin embargo, muchas zorras también lo son, pero no son iguales a ella. No todas tienen ese carácter camaleónico de Roxanna, aún me sigue molestando que no me tenga miedo y debería tenerlo, y más ahora.
Tomé la decisión de que si ella no se alejaba, me alejaría yo, pero me ha vuelto jodidamente loco. Su dulce tono de voz sacándome de quisio siempre, aturdiendo mis sueños que ni la droga, ni el alcohol han sabido hacerme olvidar.
Ahora mismo ni yo sabía lo que me pasaba, pero sé que terminaré haciéndole daño. Siempre lo hago.
— Esta chica me sorprende, ¿qué es tu nueva noche? — habla un chico a mi lado, haciendo alución a Roxanna, la cual lo mira incrédula.
Levanto mi mirada del suelo, para enfrentar al chico, que no es ni más ni menos que el capullo de Josh, el muy pijo lleva aquí dos semanas y ya se cree Dios.
— ¿Qué te tengo que contestar para que te alejes de ella, imbécil? — pregunto monótono, si quiere mi amistad que se guarde la empatía, que conmigo eso no sirve.
— Me lo imaginaba, siempre con una zorra distinta — murmura Josh con una media sonrisa.
—¿Qué coño me has dicho gilipollas? — habla Roxanna, quitándome las palabras de la boca. Se coloca en frente de mí, para encarar a Josh, el cual es mucho más alto que ella.
— Que eres una linda zorra — alarga Josh acercando su mano a la cintura de Roxanna. Mis manos se adelantan por acto reflejo y cogen la muñeca de Josh con fuerza.
— Ni se te ocurra — lo miro directamente a los ojos.
— ¿No quieres que la toque? ¡Oh, gente, Niall ha encontrado a su princesa! — exclama, al instante las personas que se encuentran a nuestro alrededor se acercan.
Mi otra mano va a parar a su garganta, estrujándola hasta que cae de rodillas —. Exacto, no la toques — escupo delante de su cara, para dejarlo caer.
— Niall — la mano de Roxanna tira de mi brazo, sin embargo mis ojos siguen acuchillando mil veces más al idiota que se haya tirado en el suelo gritando por la ayuda de sus amigos —. ¡Niall! — escucho gritar a Roxanna y una sonrisa arrogante se forma en mis labios. Me giro y allí está, dándome las gracias con una mirada de odio ejemplar.
— ¿Qué?
— Yo me sé defender solita — responde. Una gran sonrisa se forma en mi rostro antes de mirar el cuerpo de Josh retorciéndose en el suelo. Escucho suspirar a Roxanna, que decide apartarse del barullo.
— No lo dudaba nena — mi brazo rodea su cintura y la subo al capó del coche. Si fuera sincero su mirada me cohíbe, se mantiene tan curiosa, tan propuesta a desengañar mis mentiras. Dispuesta a mirarme a los ojos, donde mis demonios se esconden, nadie antes ha conseguido que el fuego que siento ahora queme mis entrañas. Excepto ella. La única persona del mundo que no debería estar conmigo.
— ¿Por qué me miras así? — su aliento golpea mis labios, insitando a la lujuria. Joder, ni la más guarra ha conseguido que de tan solo con sentir su aliendo me ponga así.
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Reckless - nh au #1
FanfictionRoxanna Willson, una chica que creció sin el cariño de su madre se ve obligada a ir al pueblo donde vivió su infancia y donde recobrará el deseo de cumplir su sueño. Sin embargo, los sucesos del pasado y una incógnita sin resolver harán que sus plan...
