38. «Verdades y mentiras»

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Sorprendida, Lisa contempló aquella noticia publicada en el sitio de Naver.

Sorprendida, Lisa contempló aquella noticia publicada en el sitio de Naver

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No podía ser cierto.

Su amor la había delatado. De modo irónico, el choker que le regaló su padre ahora estaba siendo el punto desencadenante para que fuese referida en los sitios de la prensa como la posible pareja sentimental de Jeon Jungkook. Otra vez todos sus esfuerzos figuraban ser inútiles en su intento de ocultar su amor. Era este tan transparente que los demás se habían dado cuenta que ambos se querían.

—Lisa, venga, sal —le dijo Jennie al otro lado de la puerta del baño.

Se había escondido allí cuando recibieron la noticia por la que su vida estaba trastabillando de un hilo muy delgado. No quería encarar a sus amigas con una expresión perturbada, aunque nada le quedaba para evitar que ocurriera.

Jennie volvió a llamarla, ahora elevando la voz. Ya no lo soportó más tiempo. Caminó a pocas zancadas y abrió la puerta de un tirón. La hilera de sus compañeras la observaba atenta e incauta para enfrentarle.

—¡No, no es verdad! —gritó con una dificultosa respiración—. ¿Eso queréis escuchar? ¡Pues ya lo dije! Es mentira lo que han dicho. Son apariencias nada más.

—¿Y cómo explicas lo del choker? —Jennie arrugó el ceño—. ¿Te lo ha dado él, Jungkook?

—¡Claro que no! Tú sabes, todas sabéis que mi padre me regaló una gargantilla idéntica a principios de año, así que no es cierto que él me la ha dado.

—Espera, ¿y el regalo ese que recibiste?, ¿el que trajo Jisoo unnie? ¿Quién te lo ha dado? Tú y Chaeyoung os mostrasteis muy curiosas por ello.

—Sólo nos pusimos así porque la similitud con el regalo de mi padre me sorprendió, pero no lo sé —siguió negando—. Nunca supe de quién vino ese regalo.

—¿No te lo pudo haber dado Jungkook? —sugirió Jisoo, de la que menos esperaba ningún cuestionamiento.

—¡Por supuesto que no, unnie! —gritó, hablando con voz más jadeante—. ¿Por qué habría de hacerlo? Todo... son malas interpretaciones. Jungkook y yo nos hemos acercado, pero es sólo eso. Apenas somos amigos. No hay nada más entre nosotros.

La tensión no varió mucho, pero entonces Rosé saltó a su defensa y, acercándose a ella, le dio un abrazo por los hombros.

—¡Vengaa! ¡No os lo toméis muy en serio! ¿No recordáis? Muchos artistas han sido vinculados entre sí y no por eso quieren morirse. No es tan importante. Deberíamos dejarlo pasar.

—Es importante, Chaeyoung —aseveró Jennie muy rápido—. No es como si fuera muy normal que te vinculen con una figura de ese tipo. Estarán sobre nosotras. Vamos a ser presa fácil de ataques. Sabéis cómo es esto, lo digo por experiencia.

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