Al día siguiente Facilier se encontraba cerrando unos tratos algunos socios que decidieron invertir en su negocio. Por otro lado Rachel había salido temprano del colegio ya que algunos profesores debían reunirse para finiquitar unos detalles sobre lo que verían los alumnos en este semestre.
La joven de cabellos risados se encontraba un poco aburrida en casa por lo que decidió ir a ver a la persona que jamás ella se había imaginado, Roni.
Necesitaba hablar con ella sobre lo que había pasado dos noches anteriores, quería disculparse con Roni puesto que ella creía que la había asustado al verla con tal "deformidad", empaco en una mochila algunas cosas como frutas, medicamentos y vitaminas que debía estar tomando casi todo el día.
Salio de su casa abordando un taxi en la salida de esta misma y pidió al conductor que la llevara al Roni's lo cual al conductor se le hizo un poco raro puesto que la contraria era un poco joven para ir allí.
Rachel de inmediato reconoció la expresión del taxista y se expresó rápidamente. —Voy donde una amiga que vive cerca de allí.—
Al parecer el taxista creyó las palabras de la chica y emprendió el viaje hacia el lugar mencionado anteriormente.
Al llegar, Rachel baja y paga la carrera dando las gracias por el servicio. Se quedo un par de minutos afuera contemplando aquel gran letrero, luego se adentro en el establecimiento y para su sorpresa esta vez no estaba la pelirroja atendiendo el lugar, se encontraba la misma Roni.
—Buenas tarde, Roni.—
—¿Rachel? ¿qué haces aquí? No es que no quiera que estés aquí, es solo que es raro verte.—
—Siento venir así pero estaba sola en casa y decidí venir.—
—¿Te sentiste mal?.—
—No, yo estoy bien, solo quiero hablar contigo, claro si tienes unos minutos.—
—Claro sientate, ¿deseas tomar algo?.—
—No, creo que ya con mis medicamentos y mis vitaminas es más que suficiente, pero gracias.—
La morena que se encontraba detrás de la barra, ahora están sentada frente a ella con algo de pena hacia la menor.
—Bien, ¿y de qué quieres hablarme?.— pensó pues que tal vez le pediria por segunda vez que se alejara de su padre.
—Oye Roni, yo quería pedirte disculpas.—
—¿Disculparte? ¿por qué?.—
—Es que cuando fuiste a cenar a casa y me viste, pues, se que te asuste por mi condición y de verdad no quería hacer eso.—
—No Rachel, no me asuste.—
—¿Ah no? ¿entonces por qué saliste corriendo de casa?.—
—Senti vergüenza, invadí tu espacio y me sentí muy mal por hacerlo.—
—Bueno, tú solo le hacías un favor a papá, y también a mi.—
—Si, pero debí insistir con los toques en la puerta.—
—Oye no te preocupes, entonces ¿no me ves cómo un fenómeno?.—
Roni no entendia por que la menor se llamaba así misma fenómeno. Fruncio el ceño al escuchar esas palabras y la interrumpió.
—¿Por qué te vería cómo tal cosa?.—
—Bueno, es que todos me ven como eso menos papá y mis amigas.—
—Oye, no importa lo que los demás digan, no les prestes atención.—
—¿Y cómo no hacerlo? Si ellos tienen razón, no soy igual a todo los demás.—
Roni sentía que el corazón se le arrugaba con cada palabra que salían de los labios de la menor, tomo las manos de Rachel y les dio un leve apretón.
—Mirame, no importa lo que los demas piensen, lo importante es lo que tú eres. Eres única y especial no importa tu condición física o mental.—
—Eso es lo que siempre me dice papá.—
—Pues deberías empezar a creerle por que él tiene razón. Rachel, lo importante no es como te veas, lo importante es lo que tú brindas para cambiar al mundo y tú logras hacer eso.—
—No entiendo de que habla.—
—Hablo de que, cuando recién volví a ver a tu padre durante mucho tiempo, yo solo lo veía como algo del pasado y nada más y gracias a que tú empezaste a interponerse entre él y yo, y que te preocupabas por él, fue cuando me di cuenta lo mucho que quería estar con él y lo mucho que debía luchar por tenerlo.—
Rachel al escuchar eso se soltó del agarre de las manos y bajo el rostro.
Roni entendió perfectamente que a Rachel no le había hecho gracia escuchar eso. Se disculpo rápidamente y se levanto de la mesa.
—Roni.— dijo Rachel casi que tragandose sus palabras.
—Disculpame es solo que aún no me hago a la idea de que papá ame a alguien más.—
—No te preocupes, yo te entiendo y lamento hacerte sentir así.—
—Deberia ser yo quien me disculpe.—
—No tienes que hacerlo si no te nace.—
—Está bien, solo quiere que me den tiempo de asimilar todo.—
—Tomate todo el que quieras.—
Al escuchar aquellas palabras Rachel levanto el rostro y la miro extraña.
—¿Por qué eres así conmigo? Cuando yo solo te he hecho sentir mal.—
—Por que se lo que se siente que quieran meterte a la fuerza algo que no quieres.—
—Roni....—
—No, tranquila, ya me he acostumbrado al rechazo de muchos.—
Roni sonrió pero por dentro estaba deshecha, una parte de ella quería que Rachel no la viera como una enemiga, pero otra parte de ella sabia que jamás eso pasaría.
—Creo que ya me tengo que ir, la noche ya está cayendo y papá debe estar en camino.—
—Si, tú debes irte y yo tengo un bar que atender. Te acompañere abordar el taxi.—
—No tienes que hacerlo puedo sola.—
—Lo sé, pero no confió en las personas y necesito grabarme la placa de cuyo taxi abordaras, así si te pasa algo y Dios no lo quiera, puedo demandar.—
Y así fue, ambas salieron del lugar en busca de un taxi que pudiera llevar a la menor a casa.
En el trayecto Rachel se sentía culpable, Roni era tan noble, tan dulce, tan atenta que la destrozaba por dentro al recordar todo lo mal que la a tratado.
Solo bastaron unos minutos para que la menor llegara a su casa y entrara en ella, su padre aún no había llegado, miro el reloj y le pareció extraño ya que a esa hora debería estar en casa como todo los días.
Su padre siempre le preparaba la cena temprano por que debía madrugar al otro dia para ir a la escuela, pero ya que no estaba decidió ella prepararse algo rápido.
Al terminar de comer, subió a su habitación, lavo sus dientes, se puso pijama y por ultimo se asomo a la ventana a ver las estrellas. Hacia eso todas las noche y cada vez que pasaba una estrella fugaz pedía el mismo deseo, poder disfrutar de su padre por más años.
Terminando de hacer su rutina se acostó y de repente se quedo dormida.
Al tiempo llego su padre a la casa y se asomo en la puerta de la habitación de la menor, dentro para dejar un tierno beso en la frente de esta y salir para dirigirse a su habitación.
La noche transcurría y lo único que se escuchaba eran los ruidos de cuyos bichos hacia ruido.
Facilier dormía placidamente ya que había tenido un día duro y largo, pero su sueño fue interrumpido al escuchar a lo lejos la voz de su hija que gritaba papá.
Abrió los ojos de golpe y se levanto casi que cayéndose para dirigirse a la habitación de su hija. Al llegar, la escena que encontró lo rompió por completo, Rachel estaba sentada en el borde de la cama vomitando grandes cantidades de sangre.
—Pap...—
Estaba tan desesperada que su respiración se cortaba y no podía respirar bien por la nariz y menos por la boca ya que no dejaba de vomitar troncos de sangre.
—¡RACHEL!.—
Corrió hacia ella y la tomo en sus brazos bajando rapidamente las escaleras. No le importo la firma en la que estaba vestido, no le importo salir dezcalso y ni si quiera le importo dejar la puerta del apartamento abierta.
Corrió hacia el auto y la acomodo en la parte trasera del auto y condición a gran velocidad pasándose cantidades de cemaforos en rojo.
Llego abriendo de golpe las puertas del hospital y gritando agrandes voces.
—¡AYUDA! ¡AYUDA!.—
Entre esos momento salio el doctor que estaba de turno y pidió una camilla, al dejar a la menor en la camilla, el doctor revisó sus pupilas y vio que estas estaban demasiado dilatadas y con un tono cristalino.
—¿Qué fue lo que paso?.—
—No lo sé, yo estaba durmiendo y de repente escuche sus gritos y cuando llegue estaba vomitando sangre. Doctor por favor salve a mi hija.—
El doctor junto a un cuerpo de médicos llevaron a la menor a una sala donde podían atenderla mejor.
Por su parte Facilier apoyo su frente en una de las paredes del hospital y comenzó a llorar ahogadamente, sentía que algo se desprendía de su pecho, la vida de su hija se le estaba yendo. Era el dolor más insoportable que jamás había experimentado.
Comenzó a golpear la pared desesperadamente y diciendo repetidas vecesz. No te la llevaras, no te la llevaras.
Comentarios.
Hola a todos, lamento no haber publicado ayer, pero estaba un poco ocupada y no me dio tiempo de venir por acá.
Espero que este cap les guste y puedan darme su opinión. Bai babys. 💋
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VodooQueen
FanfictionShip inspirado en la serie Once Upon A Timé. los personajes no me pertenecen, son originales de la cadena ABC.
