Perdonarse a sí misma

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Tic, to, tic, toc.
Sonaban las manecillas del reloj de la escuela, nunca antes los alumnos habían estado tan anciosos por escuchar el timbre pero esta vez era diferente, esta vez el reloj no solo sonaría para un descanso, esta vez sonaría para dar aviso que las clases habían terminado y que los alumnos podían disfrutar de un nuevo verano.

El reloj dio las 2:00pm de la tarde y el timbre sonó como nunca antes se había escuchado. ¿Sera qué quien lo había tocado estaba ancioso por despachar a los jóvenes y al fin librarse de ellos?
Rachel se encontraba en uno de los pasillos frente a su casillero cuando trataba de sacar todos sus libros para meterlos en la mochila y salir corriendo de allí pero su gran felicidad le fue arrebatada cuando escucho la voz odiosa de Amy.
—Así que tu madre es la reina malvada que a su vez también es la dueña del bar. Vaya, cuando antes era huérfana ahora tienes dos madres, que extraña es la vida ¿no?.—
—Amy.—
—Si, la misma que calza y baila.—
—¿Qué haces aquí? Si no estoy mal tu casillero queda en el otro pasillo.—
—Estás en lo correcto, pero no te asustes, no vengo para discutir o pelear. Vengo hacer las pases me di cuenta de que todas este tiempo fueron absurdos nuestros conflictos.—
—Ejem, ejem. ¿Harás las pases con Rachel por que estás arrepentida? O ¿por qué te diste cuenta que su madre es la reina malvada?.—
—Karla, que gusto verte y estás aquí con Hanna, claro son inseparables. Sabes, te preocupas bastante por tu amiga pero creo que esta charla es entre Rachel y yo.—
—Claro que no, Karla tiene razón. Creo que solo estás arrepentida por que sabes lo que te pasara si vuelves a tocar a Rachel.—
—¿Crees qué le tengo miedo a ella?.—
—Si, pude ver como te orinabas en los pantalones la vez que vino a presentarse. Si tu perdón no es de corazón, es mejor que te vayas por donde viniste.—
—Cierra la boca. Como dije antes, estoy hablando con la dueña del circo no con los animales.—
—Eres una...—
—Hanna, Amy, por favor ya basta. Hanna, es el ultimo día del semestre lo menos que quiero es discutir o pelear con alguien, quiero irme feliz y en paz y en cuanto a ti, Amy, pierde cuidado ya te perdone hace mucho tiempo ¿sabes por qué lo hice? Te contare una pequeña historia.—
—No me interesa escuchar esas historias, tengo que irme.—
—No, quieras o no la vas a escuchar. Hace mucho tiempo en una tierra sin magia vivía una reina quien vivía con resentimiento hacia ella misma. Ella creía que su más grande enemiga era otra pero en realidad no, en realidad su enemiga era ella misma. Por tantos años tuvo tanto odio hacia la que creía era su enemiga que no se dio cuenta que solo estaba albergando ese odio en su propio ser pero al darse cuenta de ello supo que debía hacer algo, que no debía seguir así, tomo la iniciativa ¿y sabes que hizo?.—
—No.—
—Se perdono así misma y además de eso se amo, se amo por como era. Así que si, me perdone a mi misma y te perdone, te perdone hace mucho y lo volvería hacer por que eso es lo que hacen las personas buenas. Adiós, Amy, y espero que la vida no te devuelva los errores que cometiste.—
Rachel terminando de hablar metió los libros en su mochila y camino por el pasillo junto a sus amiga pero luego se detuvo y se giro.

—Lo olvidaba. Dale las gracias a mi madre, fue ella quien me enseño el verdadero valor del perdón y si, esa era su historia.— Sonrió y suspiro como si un gran peso se le quitara de encima. Mientras que Rachel estaba en paz con ella misma, a Amy el remordimiento de conciencia no la dejo hablar ni si quiera moverse del lugar, solo se dedico a llorar y llorar. Ese mismo día Amy había aprendido una gran lesión, quierete así misma y eso es lo que darás, odiate y así mismo trataras.

Las tres chicas salieron de la escuela sonrientes, pues no solo descansarían por fin de sus clases si no que también habían logrado que Amy por fin sintiera el dolor que por tanto tiempo la chica Rachel había sentido, el dolor de ser rechazada, el dolor de saber que no se trata de lo que dices o lo que haces si no de quien eres.
Ya fuera de la escuela las madres de las tres chicas estaban allí para recogerlas y claro Regina no seria la excepción, por primera vez en tantos años Regina estaba recordando lo que se sentía ser madre y cumplir con ciertos deberes.
—Hola, mamá.—
—Rachel cariño. ¿Qué tal la escuela?.—
—Estuvo estupenda.—
—Eso debe ser que estás así por que ya no tienes que madrugar.—
—No solo por eso, es que hoy por primera vez sentí lo que tú sentistes al perdonarte a ti misma.—
—Hablas de Amy ¿no es así?.—
—Si, hoy le dije que ya la había perdonado y hasta le conté tu historia.—
Ambas subieron al auto mientras la una le contaba a la otra lo que había pasado.
—No creo que eso fuese necesario. Abrochate el cinturón.—
—Claro que si, tú y tu historia deben ser ejemplo para muchas personas que están pasando por situaciones parecida a la mía. Cinturón abrochado.—
—Lo que más importa es que tu estés bien contigo misma.—
—Y lo estoy. Gracias por ser mi ejemplo. Te quiero, mamá.—
—Y yo te quiero a tí.—
En un abrazo se dijeron muchas cosas que no se habían dicho desde que supieron que eran madre e hija.

—Y ahora, ¿iremos a comer con papá?.—
—¿Por qué iríamos a comer con tu padre?.—
—Sera por que ya volvieron a estar juntos¿?.—
—Puffffff.—
—Nada de pufffff. ¿Crees que no me entere que anoche se reconciliaron?.—
—¿Quién te contó eso?.—
—Papá, él me lo contó todo.—
—¿Todo, todo?.—
—Si, todo, todo.—
—Tambien te contó que él y yo...—
—Ay mamá, que asco. Claro que no, ni sabia que fue así como se reconciliaron.—
—Lo siento, es que cuando me dijiste todo pensé que era todo.—
—No, nunca hablo de esas cosas con papá y jamás lo haré. Que asco. No me interesa saber lo que hacen cuando yo no estoy, iuuuu.—
—Ya, ni que fuera un pecado. Pero bueno, dejemos el tema atrás. No iremos con tu padre por que iremos con Queen ella dice que tiene una sorpresa para las dos.—
—Genial, maQueen siempre tiene buenas ideas.—
—¿O sea qué yo no?.—
—Mmmm, bueno, no tanto.—
Regina al oír eso arqueo una ceja y comenzó hacerle cosquillas a Rachel.
—¿Y qué te parece esta idea?.—
—No mamá, ¡basta! Jajaja.—
—Ves como si te divierte.—
—Jajajaja, ok, ok, está bien, si eres buena en las ideas.—
—Eso está mejor. Ahora a marchar que Queen debe estar que mata y come del muerto, no le gusta esperar.—

Comentarios.

Fin de semestre y fin de todo babys. 💋

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