Un juego erótico

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Una vez que ya estaban listos ambos, comenzó Facilier primero a decir lo del nunca nunca.
—Yo nunca he matado.— Ambos bebieron de las copas ya que eso era algo que ello habían hecho durante su recorrido como villanos.
Ahora el turno era para Regina quien ya se veía algo suelta.
—A ver, yl nunca he envenenado a alguien.— Está vez fue Facilier quien bebió de la copa, para lo cual Regina se mostró bastante fascinada. Era tan bandida que las cosas sádicas llamaban mucho su atención.
Y así transcurrió el juego por unos largos minutos hasta que el turno fue para Facilier.
—Yo nunca me he enamorado.— Facilier levanto su copa y bebió lo ultimo que quedaba de ella, no solo era lo ultimo en las copas si no también en la botella.
Regina no bebió ni un sorbo de la copa pero su rostro tomo un semblante diferente, eso le había traído recuerdos de Daniel y se dio cuenta que por estar en jueguitos de adolescentes había perdido su horizonte.
Dejo la copa en la mesa y se levanto dispuesta a marcharse, pero Facilier actuó más rápido y la tomo del brazo.
—Espera, ¿dije algo qué te molestara?.—
—S... Solo debo irme.—
—Pero apenas empieza lo que tenia preparado para tí.—
—Olvidalo, debo irme.—
Ah no, Facilier no dejaría ir tan fácil a Regina y más después de lo que le costo llevarla hasta allá.
Teniendo el brazo de Regina en sus manos, la giro dándole un apasionado beso al cual Regina reaccionó de inmediato separándolo de ella.
—¿Qué crees que haces imbécil?.—
Sin prestarle atención a su insulto, Facilier la tomo de la cintura apegandola a su cuerpoientras que una de sus manos tomaban su cabeza y fue así como la volvió a besar, pero Regina volvió a separarse de él esta vez dándole una cachetada.
—¡Ten algo de respeto! Atrevido.—
—Bien, ya entendí, no quieres.—
La soltó y antes de que esta saliera le dijo.
—Vete si no te gusto, pero si te gusto quedate.—
Regina que ya estaba dispuesta a salir, se quedo apoyando su cabeza en la puerta y pensando por unos segundos, luego la abrió pero a la misma vez la cerro girándose y acercándose al contrario.
—Más te vale que me llenes de placer por que si no te arrancare el corazón y se lo daré a comer a mi corsel.—
Facilier ladeó una sonrisa mientras su mano acariciaba su mejilla adolorida.

Se olvido del dolor y la halo hacia él para entonces comenzar a besarla introduciendo su lengua dentro de la boca de la reina.
—Te dare todo el placer que me pidas.—
Siguió con los besos mientras sus manos traviesas bajaban lentente la cremayera del vestido de Regina.
Fue bajando por su cuello mientras a la vez le quitaba el vestido dejando leves besos en sus hombros ya desnudos.
Dejo caer el vestido en el suelo y bajo lentamente hasta llegar a su abdomen para empezar a introducir su lengua en su hombligo.
La respiración de Regina ya comenzaba a escucharse ahogada cosa que a Facilier le satisfacía, se le podía ver en sus ojos brillantes y su sonrisa coqueta.

Subió de nuevo a sus labio y comenzó a desabrochar su sostén quitándoselo y arrojándolo por allí.
Mientras la besaba sus manos comenzaban a acariciar sus pezones rosados los cuales hacían juego con su piel.
—Oh Facilier.— Exclamo Regina entre el medio de los besos.
Facilier se quito la camisa que llevaba puesta y también la dejo caer en el suelo, luego paso su lengua por uno de sus pezones y comenzó a chuparlo mientras su lengua lo estimulaba haciendo que sus pecho comenzaran a endurecerse.
Dejo el juego con los pezones y bajo hasta su intimidad la cual lo esperaba muy placidamente ya que esta comenzaba a humedeserce de a poco.
Dejo tiernos besos en su abdomen y le quito el pantie que llevaba puesto, le abrió las piernas y le miro desde abajo.
—¿Estás lista para gemir para mí?.—
—¿Qué esperas?.—
Facilier estaba fascinado al oírla hablar de esa forma.
Comenzó a pasar su lengua por sus labios vaginales y luego con los dedos de una de sus manos abrió estos mismos y comenzó a chupar su clítoris.
—Hmmm, q....— Comenzó a ganarse temidos por parte de Regina la cual correspondía a sus delicioso lamidos con leves saltitos.
Su punto más débil se lo estaba estimulando y era agradable lo que ella sentía.

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