Cuando Kara despertó el domingo, se encontró con que la sala del departamento había cambiado. Los muebles estaban apartados del centro del lugar y el televisor se encontraba apartado hacia una de las ventanas, las cuales estaban cubiertas por unas cortinas negras que impedían el paso de la luz en el lugar. Se sorprendió al ver a la mujer pelinegra que había sido su compañera de piso por apenas varios días, sentada en el centro de la sala, con varias velas a su alrededor. En un principio ella carraspeó un poco, intentando llamar su atención, pero lo único que consiguió fue que un susurro amenazante se escuchara en el lugar, uno que no pertenecía a Lena, que continuaba recitando algo en su sitio, algo inentendible para Kara.
La rubia decidió entonces no interrumpirla, comenzando a preparar su desayuno en silencio. En las siguientes horas, Kara estuvo tratando de realizar el aseo del sitio, sin embargo, se le complicaba un poco cuando algunas cosas comenzaban a flotar de la nada. Tuvo suerte que ninguna lámpara cayera sobre su cabeza o que nada saliera volando por la ventana. Durante ese día, Lena estuvo inmersa en su meditación y Kara sólo se había preocupado por leer un libro o regar las plantas del balcón. Sin embargo, cuando llegó del trabajo al siguiente día, se sorprendió de encontrar a la bruja aún sentada en medio de la sala, en lo que para ella parecía alguna especie de ritual satánico en el que hablaba con fantasmas demoniacos; se alzó de hombros y caminó hasta su habitación, pero tuvo que echarle un vistazo a la sala cuando escuchó un grito de exasperación que provenía de Lena. Se asomó por la puerta, encontrando a Lena hecha una furia, sus ojos brillaban en un color amarillo y su cabello estaba levitando ligeramente. Kara abrió sus ojos con sorpresa, pues parecía que estaba transformándose para elevar su ki o algo parecido. Sacando su teléfono celular, se tomó una foto con la pelinegra en el fondo, la cual, al instante de escuchar el clic de su cámara, desvió su mirada a Kara, soltando un grito aún más fuerte y caminando en su dirección de forma amenazante, causando que Kara soltara un gritillo y cerrara la puerta tras de sí luego de adentrarse en la habitación.
—¡Abre la maldita puerta, Kara!
—¿Qué te sucede, Lena? ¡Estás poseída!
—¡Soy una bruja, idiota! Los demonios no me poseen, ¡YO LOS POSEO A ELLOS! —los fuertes golpes que la pelinegra le daba a la puerta causaron que Kara temblara del miedo, quitándose aquella pulsera para así tener su fuerza sobrehumana y poder mantener cerrada la puerta —¡Te digo que abras la puta puerta!
—¡Oblígame! —Kara escuchó un fuerte golpe, el cual le propinó la bruja a la puerta de madera, sin embargo, luego de eso escuchó varios pasos. Entonces un repentino silencio cubrió el lugar y sólo podía escuchar su agitada respiración. La luz de la habitación parpadeó hasta apagarse por completo y entonces Kara se irguió en su sitio cuando escuchó rechinar la puerta del baño —¿L-Lena? —caminó en dirección a la cama, tratando de alejarse lo más posible de la puerta del baño, la cual comenzó a abrirse con una lentitud mortal y cuyo rechinar retumbaba en sus oídos —¿Eres tú?
Un escalofrío recorrió la espina dorsal de la rubia cuando unos ojos color esmeralda brillaron dentro del baño y entonces, sin que pudiera reaccionar, Lena se lanzó sobre ella para atacarla.
—¡¿Quién más sería?! —pero para sorpresa de la pelinegra, la cual estuvo a un milímetro de alcanzar a Kara con una de sus manos, la rubia abrió sus ojos y de ellos unos rayos salieron, empujándola lejos de su alcance debido a que la golpearon en el pecho, causando que su hechizo sobre la luz de la habitación cesara y la misma encendiera de nuevo —¡Ah, Kara! Detente, ¡era una broma!
—¿Qué? ¿De qué hablas? ¿Por qué todo se ve rojo?
—¡Cierra los ojos, maldición! Vas a reducirme a cenizas —la rubia pestañeó varias veces hasta que su visión volvió a ser la misma y se encontró con Lena en el suelo con su pecho brillando en un tono rojo —¿Por qué... siempre... que estoy contigo... salgo herida de alguna forma? ¡Vas a matarme un día de estos!
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Blue Monday
FanfictionKara Danvers es una joven común que desde que recuerda ha tenido mala suerte. Su vida da un giro completo cuando se muda a National City, alquilando un departamento que, según el casero del edificio, se encontraba deshabitado hace meses. Es entonces...
