Pov Jason:
Luego de que Queen deje a Mr. Bunny sobre el mostrador, tenga su "muestra de afecto" de saludo (la cual me deja sumamente sorprendido) y se dé vuelta para irse definitivamente, salgo de mi sorpresa por su arrebato y desvío mi mirada hacia mi amigo de peluche, el cual estira y sacude sus largos y flácidos brazos hacia la peliblanca en tanto la mira, solo para observarme luego a mí en un pedido silencioso de irse con ella. Su actitud me sorprende, ya es la segunda vez que demuestra que ella le ha llamado la atención, cosa poco común en él, por lo que la freno antes de que salga del local.
-Creo que deberías llevarte a Mr. Bunny, él desea ir contigo.
Mi atención está en el afelpado animalito frente a mí sobre el mostrador mientras me acaricio el mentón intentando entender su repentino deseo de mantenerse cerca de mi ahora empleada, sin embargo, no logro comprenderlo: no suelen agradarle los desconocidos y ahora quiere quedarse con ella, es extraño. Escucho pasos y, al instante siguiente, Queen aparece justo frente a Mr. Bunny, tomándolo entre sus delicadas manos otra vez.
-Llévatelo, mañana puedes traerlo de vuelta.
-¿Estás seguro?
-Por supuesto, él quiere ir y yo no voy a negárselo. Te lo dije, él desea conocerte.
-Claaaaaaaro... Si tú lo dices.
No parece muy convencida, sin embargo, sonrío al verla guardando a una de mis más grandes creaciones en su mochila, para luego cerrarla y encaminarse nuevamente a la puerta. Esta vez decido acompañarla, sintiendo el ligero movimiento del conejo acomodándose dentro de su confinamiento de tela para estar cómodo, y me despido de ella en el linde de mi negocio, besándola en la mejilla para devolver el gesto que tuvo hace un minuto conmigo, de forma sorpresiva para que no se niegue.
La noto estremecerse y sonrío ante esto, lo intentó disimular, mas pude sentirlo y me intrigó su reacción. Ella va hasta su bicicleta, le quita la cadena y me saluda con la mano al tiempo en que se sube a ella y arranca para su casa. En cuanto estoy fuera de su vista, cierro la puerta y me volteo hacia el interior con una sonrisa luego de cambiar el cartel de ABIERTO a CERRADO. Liquorice se mueve en mi hombro, llamándome la atención y la dejo nuevamente sobre el suelo con cuidado, viéndola desaparecer por la puerta de mi taller.
Aún pensando en la preciosa muchacha de pelo de nieve, a la cual tendré para mí a partir de ahora (idea que me está gustando cada vez más a cada minuto que pasa), me acerco a mi lugar de trabajo y entro, encontrándome con otra de mis "muñecas" sobre la mesa: una bonita joven de piel morena y cabello del color del oro, la cual está siendo "arreglada" por mí para convertirse en otra de mis preciadas creaciones.
No puedo evitar sonreír, no importa cuánto la busquen, nunca la van a encontrar, porque para hacerlo, deberían poder pasar por mi puerta azul cosa que no es posible, y mientras tanto, yo creo otro juguete increíble para mi colección.
Entonces mi mente vuelve a Queen, sería una perfecta y muy hermosa muñeca, mas, aunque parezca extraño, no siento deseo alguno de convertirla en una de ellas, lo cual es atípico en mí, no obstante, hago a un lado esa idea y, dejando salir mi verdadero yo, tomo una cierra y vuelvo al trabajo. Ya veremos qué pasa con mi querida nueva "empleada", esto puede ser muy divertido.
Pov Queen:
Mi despertador aún no suena, lo sé porque a penas si ha iniciado a amanecer y, los pocos rayos de sol que deben de estar entrado por las cortinas quitan un poco de oscuridad tras mis párpados, por lo que decido levantarme. Con lentitud y un poco de pereza, abro los ojos para poder ver mi cuarto con la iluminación matutina, solo para sentir algo suave y cálido pegado al costado de mi cara y cuello. Sacando la mano de debajo de las mantas, la alzo hasta el punto de curiosidad junto a mí y tanteo, encontrándome con algo esponjoso. Lo agarro entre los dedos y lo llevo frente a mi rostro mientras me pongo recta en la cama, apoyándome en el cabecero, contemplado sorprendida la aterciopelada trompita roja y beige de Mr. Bunny, ¿cómo diablos llegó hasta mi cuello si yo lo puse en la mesa de luz?
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El Juguetero
RandomQue tus viejos no acepten quien sos porque no vas con su onda, es realmente molesto. Yo sé que no me odian, me aman, pero lo que he elegido para mí (algo completamente opuesto a su vida y creencias hippies) no es de su agrado en absoluto y es muy pe...
