2 Día : Nuestra Semana Perfecta.
-Narra Vegetta-
Me aseguré de tener todo lo que necesitaba para subsistir un día entero fuera de casa. Volví a comprobar con cierta desconfianza permanente que los vídeos estaban preparados para subirse automáticamente a la hora programada. Aún con cierta preocupación, advertí en una publicación de Twitter que quizá hoy se subían un poco más tarde los vídeos diarios. Ya había publicado uno estando en casa, pero los otros dos tendrían que publicarse con el pésimo sistema de programación que nos ofrecía la plataforma de Youtube. Estaba sentado mirando la pantalla del ordenador con gesto hosco cuando Willy irrumpió en mi habitación, se le veía tanto feliz cómo ilusionado.-Me cago en todo Vegetta, llevo media hora esperándote. Deja ya eso ¿Vale? No va a derrumbarse el mundo entero porque decidas tomarte un día libre.-Claro que la interpretación de un Willy feliz era algo complicado de ver, pero se notaba en su cara que irradiaba alegría por nuestra pequeña excursión. Simplemente me había convencido para tomarnos un día como nuestro, dejar los ordenadores a un lado y aprovechar para ver un poco los sitios más emblemáticos de la ciudad en la que ahora vivíamos. La idea no terminaba de convencerme, pero no estaba libre de pecado.. pues yo había accedido de buena gana. Cuando mis amigos en España habían intentado lo mismo infinidad de ocasiones, que me tomase un día entero para ir de excursión o acampada, pero jamás lo habían conseguido. Observé al menor y su expresión de júbilo, que elevaba sus mejillas de modo que sus ojos se cerraban. ¡Maldito Willy! Siempre arrastrándome a su desastre, a su locura y yo insensato que simplemente le cogía la mano y me dejaba llevar. Era un huracán, que venía y arrasaba con todo el orden que tan minuciosamente había proclamado mío. ¿Y a quién le gustaba ser arrastrado por un ciclón? Al parecer a mí, que disfrutaba su compañía más que la de nadie.-¿Qué miras pringao? ¿está ya todo o qué?.-Me sacó de mi ensimismamiento, a lo que asentí con la cabeza y tras ultimar unos detalles finales me levanté del ordenador.
Llevaba todo lo necesario para explorar la ciudad que uno habitaba. Dinero de sobra, para comer, destinos turísticos y taxis. Tarjetas e identificación, además de mi móvil. Lo cierto es que no era muy distinto a lo que llevaba al momento de recoger el pan, no entendía porqué tanta preparación por parte del otro.-¿Dónde me llevarás primero? .-Pregunté, mientras abandonábamos mi habitación y nos dirigíamos a la puerta de salida. No era la primera vez que Willy estaba en LA, y puesto que las otras veces había venido de vacaciones seguramente le habían guiado a los típicos destinos turísticos.-Pues lo más típico es el paseo de la fama. Es donde están las estrellas, dónde van los famosos y todo eso..-Me pareció una buena idea, por lo que asentí con la cabeza mientras que cerraba la puerta de nuestra casa, la cual no volvería a ver hasta llegada la noche.-Paseo de la fama pues ¿Confirmamos? .-Pregunté, algo ilusionado pero a su vez angustiado por el tema de los vídeos. Él sonrió enormemente.-Confirmamos.-Me concedió mientras llegábamos a la calle. Hacía tiempo que no usábamos esa expresión, pero desde que la vimos como un símbolo nuestro en internet nos causó bastante gracia.
Cogimos un taxi que nos llevó prácticamente hasta el sitio, era abismal y estaba repleto de turistas. Cuando salimos me fui por la dirección equivocada, por lo que Willy me frenó.-Eh, eh.. por ahí no es, pero no pasa nada, ya te guía aquí el experto.-Arqueé una ceja por su alarde y carencia de modestia. Empezamos a andar mientras que él señalaba a unos sitios y otros.-Ahí están las estrellas, ahí el teatro, pim pam.. pim pam.-Se creería un guía turístico y todo, bufé sonoramente y puse mi mano sobre su brazo para bajarlo.-Ya está, Willy el modesto, solamente porque tú has venido más veces y aún así a veces te pierdes.-Procuré quedarme con todo lo que veíamos para callarle la boca con mi memoria de haber una próxima vez. Él iba más pendiente de mí que de las atracciones para turistas, se notaba que ya lo había visto todo pero estaba deseoso de que yo también lo hiciera. Llevaba puestas las gafas de sol, y cabía reconocer que le quedaban estupendamente y estaba muy atractivo con ellas.-A ver.. a ver.-Dije, colocándome sobre las estrellas y empezando a leerlas para encontrarme con algún famoso que conociera. Reconocí a bastantes, aunque claro, eso era obvio teniendo en cuenta su reconocida fama.-¿Te imaginas unas pero de Youtube tío? Sería una pasada.-Fantaseé, imaginándome una estrella en la que pusiera ”Vegetta 777” junto al resto de youtubers. No era ser ambicioso, pues no estaba hablando en serio, pero resultaba divertido y curioso de imaginar.-Molaría. Le pondrían una a trotuman ¿Sabes? Cómo a esos personajes de dibujos animados o muñecos que les ponen una estrella.. pues una a trotuman.-Me reí por su ocurrencia, aunque solamente podía pensar en que él también tendría una y en un sitio muy importante, por ser de los primeros reconocidos en España.-¡Y vakypandy! .-Espeté, imaginándome el panorama, pero la mueca de odio de Willy lo dijo todo.-La cabra esa asquerosa no tendría nada.-Exclamó, mientras yo seguía andando mirando cada estrella y él me seguía de cerca.-Que mala gente chaval, por cosas cómo esas no pondrían mi estrella junto a la tuya.-Exclamé, preguntándome si sacar alguna foto al paseo o no. Suponía que ya era algo típico, y más teniendo en cuenta las veces que Willy había ido y que Luzu vivía aquí desde hacía ya tiempo.-¿Cómo que no? Pues bueno, vale, la mía tampoco iría con la tuya.-Se quejó, adentrándose también en un pique absurdo por una mera fantasía tramada por mi extraña mente. Yo continué caminando hasta que unas turistas me frenaron. Eran Alemanas, por lo que no entendí absolutamente de lo que me dijeron, pero fue fácil adivinar que estaban pidiéndome que las hiciera una foto. Me ofrecieron su cámara y la cogí, en un momento les había sacado una foto juntas. Eran jóvenes y bastante guapas, me sonrieron cuando les devolví la mano mientras que decían ”danke” y se alejaron. Me giré hacia Willy que ya me había alcanzado, imitando el tosco acento alemán.-Danke, danke.-Dije sonriente, con una pésima pronunciación, afortunadamente no hablaba así.-¿Has visto? Eran muy monas.-No podía percibirlo bien a través de sus gafas de sol, pero juraría que me miró fatal.-Me han visto en plan hispano interesante y claro, han venido.. pobrecillas.-Me adulé a mi mismo, señalándome el cuerpo con las manos y riendo después. Claro que a mi amigo no le causó tanta gracia.-Eres más tonto..-Me exclamó, a lo que sonreí. Alcé el brazo para colocarlo sobre los hombros de Willy mientras que echaba a andar.-Ay pequeño.. los celos no entraban en nuestro trato.-Añadí en un tono bastante cómico, aunque era lo cierto. Ser amigos sin reprimir nuestros instintos no implicaba celarse.. aunque bueno, quizá hacerlo eran precisamente sus instintos. Bien pensado, no sabía cuales eran los límites de nuestra semana de prueba.-¿Qué celos ni que celos? No hay celos ningunos.-No sonó todo lo convincente que quiso, pero si lo suficientemente frío para zafarse de mi agarre. Yo no me molesté, pues ya estaba acostumbrado al trato bipolar de Willy. Estuvimos un rato por la zona más transitada observando las típicas cosas populares del lugar, hasta que llegó la hora de comer.
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Sentimientos Latentes (Wigetta)
Fiksi PenggemarEs difícil convivir con tu mejor amigo cuando descubres que tus sentimientos hacia él no son únicamente amistosos. Eso le ocurre a Willy, que tras las reiteradas indirectas de su compañero de piso, empezará a sentir por primera vez lo que es estar e...
