Sentimientos Latentes || Fanfic || Yaoi || Wigetta || 31

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-Narra Vegetta-

Habíamos ido a un supermercado más lejano y variado al que solíamos ir, pues en ese solamente vendían comida y además orgánica. Lo primero que hicimos fue comprar comida, aprovechando que era distinta.-Estos son nuevos.-Anunció felizmente Willy, acercándose al carro y arrojando en el dos cajas de cereales. Yo empecé a comprar las cosas que solíamos comer: Fideos, filetes, pasta, ensalada,hamburguesas, patatas..etc. También cogí un paquete de galletas para desayunar, tres botellas de agua y unas cuantas latas de refresco.-¿Queda pasta de dientes?.-Pregunté, mirando un apartado donde había varios cepillos de dientes y pastas. Él se quedó pensativo, después negó con la cabeza.-Poca.-Cogí cuatro tipos de pastas, dos mentoladas y dos más suaves. Suponía que él seguiría usando su propio baño aunque ahora estuviéramos juntos.-Quiero frutas.-Se quejó el menor, al comprobar que en el carro no había ninguna. Fuimos dónde estaba toda la fruta y compramos varias piezas de ella, cerezas, fresas y más. Después seguimos paseando por el super, hasta que se detuvo en una estantería.-¿Compramos? Para cuando veamos una película.-Me preguntó, sosteniendo un paquete de palomitas con mantequilla. Yo bufé, porque sabía a que me atenía, cuando Willy me acompañaba a la compra terminaba por arrasar con todo, y ahora con más razón pues estábamos en un sitio nuevo y más grande.-Vale.-Accedí, continué avanzando y el de vez en cuando echaba más cosas en el carro. Me paré frente a los productos capilares, cogiendo un bote de champú.-Vegetta, Vegetta ¿No deberías usar este?.-Me preguntó, señalándome un bote de champú anti-caída o eso parecía por el logo. Negué con la cabeza, suspirando.-Madre mía.. lo que tengo que aguantar.-Me quejé mientras que escuchaba su risa, metí en el carro varios champús y geles para el cuerpo. También miré algunos perfumes, pero yo estaba acostumbrado a usar siempre el mismo, que ya compraría cuando fuéramos a España.

-Oye, Willy.-Le llamé en un tono tranquilo, cogiéndole del brazo para llevarle hasta la estantería del super que había estado mirando. Señalé el producto.-¿Crees que deberíamos comprar una caja?.-Me quedé mirando su rostro. Primero palideció, después se ruborizó. Entreabrió los labios para decir algo pero después volvió a cerrarlos, yo empecé a reírme guturalmente, palmeándome en la pierna.-Ha válido la pena solamente por la cara que has puesto.-Exclamé risueño, verdaderamente su cara había sido todo un poema. Me fulminó con la mirada, sus cachetes continuaban ardiendo.-¿Pero tú eres tonto?.-Me preguntó, con la mayor bordería posible. Yo no respondí su pregunta, cogí una caja de preservativos y los metí en el carro. No sabía hasta que punto eran necesarios para nosotros, pero siempre se aconsejaba usarlos-Por si acaso.-Él se cubrió el rostro con ambas manos, dándome la espalda y alejándose un poco de aquel tipo de productos.-Me cago en todo, Vegetta..-Empecé a arrastrar el carro hacia donde estaba él, pensando que más nos faltaba.-Pues entonces necesitamos papel higiénico.-Bromeé, y entonces no pude evitar comenzar a reírme nuevamente por mi propia broma. Él continuó mirándome mal, mientras que yo iba moviendo el carro y fijándome en todo lo que vendían.-Vegetta, ven.-Me llamó, repentinamente entusiasmado. Yo le perseguí, me llevó hasta una zona donde vendían algunos animales. Tenían varias jaulas de cristal, donde había hamsters y reptiles, obviamente por separado. Uno de los pequeños roedores estaba arañando el cristal.-Ay, que mono.-Murmuré, poniendo el dedo donde estaría su diminuta patita si no hubiera un cristal de por medio.-No, eso no!.-Me señaló una pecera junto a las jaulas. Había algunas pequeñas tortugas de agua dentro. Estaba picando con el dedo índice contra la pecera, las tortugas nadaban más rápido cuando lo hacía.-Vamos, anda.-Hizo un puchero, diciendo que quería una. La verdad es que no me hubiera importado tener alguna mascota en casa, si el casero nos lo permitiera y si no fueran tan poco higiénicas. Cuando conseguí apartarle de la zona de animales, fuimos a caja para poder pagar lo que habíamos comprado.

Sentimientos Latentes (Wigetta)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora