032 Schadenfreude

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 Recordar el día de ayer me da un poco de nostalgia, me hizo recordar a Sebastián y Montserrath, aquellas tardes donde lo único que hacíamos era conversar de cualquier tema que viniera a nuestra mente

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 Recordar el día de ayer me da un poco de nostalgia, me hizo recordar a Sebastián y Montserrath, aquellas tardes donde lo único que hacíamos era conversar de cualquier tema que viniera a nuestra mente. Ir al parque, que está cerca de la casa de la familia Vega, después de clases y marchamos al anochecer.

Pasar una tarde con otra persona que no fuera Ophelia también fue de mucha ayuda. Lo pensé un buen rato después de nuestra caminata y charla hasta la puesta de sol y llegué a la conclusión que tal vez eso era lo que necesitábamos, interactuar con alguien más que no fuéramos nosotros. El viaje ha durado casi dos semanas y hemos estado casi todo el día uno junto al otro. Catorce días ya no suenan poco cuando lo dices de esa manera.

Apenas intercambié palabra con Ophelia al estar en la habitación, únicamente le dije que debía usar el repelente para mosquitos pues Lourdes nos dijo a Josephine y a mi que pueden llegar a molestar por las noches. Después de eso, mi nueva amiga me presentó formalmente con Jayson para después seguir charlando entre nosotros.

Durante todo el día he estado buscando algo en que ayudarle a la familia Quintero para ganar un poco de dinero o mínimo que nos reduzcan el precio de nuestras habitaciones pero no he tenido mucha suerte.

Josephine ha estado demasiado ocupada con el teléfono como para prestarme atención, por lo que he estado prácticamente solo este día. Mientras que Ophelia ha estado con su nuevo amigo y ya no me molesta, no tanto como ayer. Sin embargo parece que yo estoy más preocupado por juntar dinero que ella, cuando esto es un trabajo en equipo.

Estoy en una de las bancas que hay afuera de la casa, justo debajo de una jacaranda, lo cual no es de mucha ayuda, si lo que quiero es dejar de pensar en Ophelia. Prácticamente estos arboles se han convertido en su símbolo; porque había muchos el día que nos conocimos, por ser igual al color de sus ojos, porque ambos son hermosos...

—Hola nuevo amigo, te estaba buscando— escucho la voz de Josephine quien ha llegado hasta mi.

—Oh, hola.

Los pensamientos sobre Ophelia se alejan tan pronto como salen las palabras de mi boca.

—Parece que estás muy ocupado, podemos hablar después.

—Está bien, de hecho no hacía nada importante.

—La verdad es que tampoco tenía nada importante que decirte pero parece ser que nuestros compañeros nos han sustituido y no tengo a quien molestar.

—Quizá necesiten descansar de nosotros.

—Me da igual, ¿qué hacías con ese mapa?— dice, antes de que pueda reaccionar, me quita el arrugado papel que ahora esta en sus manos.

—Sólo veía el mapa.

—¿Viajando a la antigua, eh? Parece más emocionante.

Si a emocionante se refiere a que no tenemos ni idea hacia donde tenemos que dirigirnos específicamente, entonces podría ser.

Agridulces PalabrasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora