Nunca el sabor metálico de la sangre fue tan delicioso. Michael le mantenía contra la pared mientras profanaba sus labios sin piedad, y aun el ángel podía sentir la navaja presionada contra su espalda, manteniéndole cerca del cuerpo ajeno.
La navaja había dejado un camino de sangre desde la boca del ángel hasta perderse en el corte en su cuello, y Mike se vio obligado a seguirlo, limpiando el carmesí con su lengua. La hoja afilada delineó con cuidado la columna de Castiel, estremeciéndolo mientras enredaba sus manos en el cabello pulcramente peinado del arcángel.
El mayor chupó justo sobre la herida que buscaba curarse, reviviendo la ardiente sensación que abrumaba al ángel. En cuanto lo escuchó gemir, volvió a irrumpir en su boca, compartiendo el metal de su sangre.
Castiel disfrutó del beso solo el tiempo que Mike le permitió, siendo interrumpido cuando este tiró hacia atrás de su cabello para apartarlo. La navaja se apartó de su espalda y Michael la llevó hasta la boca abierta del menor, depositando el metal frio sobre su lengua, apretando lo suficiente para que la sangre empezara a escurrir. El cuerpo del ángel quería retorcerse de sensaciones, pero no lo hizo, temiendo que el otro apartara la hoja.
Pero entonces, Mike volvió a degustar la cavidad cubierta de sangre caliente, mientras apartaba la camisa sucia de Castiel. La fría pared provocó un escalofrió en el ángel, pero no habían donde escapar; Michael presionaba su cuerpo lo más posible, apretando su erección y haciéndole desear la liberación.
En un movimiento rápido e inesperado, el arcángel le volteó contra la pared, tirando de su cabello una vez más para que ver su expresión. Cas podía sentir el miembro del mayor contra su trasero, mientras la navaja abría una nueva herida en su brazo.
- Mi-michael... -
Ignorando sus suplicas, sus gemidos, el arcángel solo le observaba mientras la electricidad que recorría su cuerpo le nublaba la cordura. Cas uso su brazo libre para tirar de la tela del pantalón de Mike, suplicando que se lo quitara. No podría soportarlo más, su miembro palpitaba dolorosamente y sentir el calor ajeno le hacía desearlo más dentro de él. El arcángel fue bueno y en un chasquido, retiro la ropa interior del menor, sin apartarse ni un segundo. Estaban tan cerca y tan lejos de lograr ensamblarse que Castiel estaba fuera de sus cabales.
Michael soltó su cabello, y Cas respiro forzadamente contra la pared que enfriaba su frente. El cuerpo ajeno le libero también, y el único sonido que se escuchó fue el goteó de la sangre. Pensó en voltearse, pero aun sentía la mirada azul sobre él. Calmó su respiración para estar atento a cualquier sonido o movimiento detrás suyo, pero no lo vio venir. El filo de la navaja abrió un surco desde un poco más abajo de su trasero, atravesando su nalga y llegando hasta su cadera. Castiel gimió, arañando la lisa superficie, pero sin moverse un centímetro hasta que Mike acabó el recorrido.
Mejillas sonrosadas, respiración entrecortada por gemidos bajitos, el brillo lujurioso en el azul marino, y la casi imperceptible curvatura de su cadera, buscando sentir al otro, estaban tentando a Michael.
- ¿Qué más necesitas, Cas? – Susurró contra el oído del ángel, pero mantuvo su cuerpo distante.
- A... ti... - Logró decir a duras penas.
Mike recorrió una vez más con su índice el sendero trazado por su arma blanca, saboreando los restos de sangre que recolecto. Esto le divertía y no era el tipo de personas que se negaba un capricho inocente como este.
Tomó al menor por las muñecas, llevándolas por sobre su cabeza; mientras, su mano libre atrajo con brusquedad las caderas del ángel. Cas intento mirar por sobre su hombro, ver que estaba haciendo allí detrás; demasiado tarde para prevenir esa penetración sin aviso.
Por supuesto que la carne se desgarro desde el interior y el ángel grito, pero no lo apartó, la sensación era la gloria y solo quería sentir más. Michael comenzó a moverse lentamente en vaivén, no por amabilidad, sino para torturar al más joven. Castiel lo quería tan rápido y violento como se pudiese, sin embargo, aún no le darían esa satisfacción.
Mike dejó libres las manos de Cas, y comenzando a recorrerlo por completo. El ángel gruñía con cada embestida, pero gemía con fuerza cada vez que Michael rozaba una herida abierta. El mayor le obligó a alejarse de la pared y recostarse contra su cuerpo, mientras dos dedos jugaban con su boca y su miembro era manoseado al ritmo del lento vaivén.
- Más. – Rogó contra la mano de Mike, cuando eso le fue insuficiente.
- No sería un castigo si cumplo tus caprichos. – Sonrió. - ¿No crees?
- Por... favor... -
La risa tenue pero soberbia de Michael hizo pensar a Cas que no lo haría, pero estaba equivocado. Al mayor le gustaba verle suplicar como el simple humano que era, rogando sin saber si realmente obtendría algo, pero intentando con todas sus fuerzas de todas formas.
La nueva velocidad forzó al ángel a volver a su posición contra la pared, sintiendo como su piel se abría en pequeñas rasgaduras y su sangre lubricaba el recorrido, gimiendo y jadeando sin control alguno de su cuerpo.
Michael podía ver el rojo cubrir su miembro y Castiel rehusándose a apartarse, sintiendo el dolor como el placer más grande. Era divertido, era fascinante, y solo quería ver su rostro extasiado cuando acabara.
Cuando sintió su cuerpo cercano al éxtasis, el arcángel atrajo una vez más al menor, permitiéndole ver la navaja que tanto le gustaba. El pre-seminal ya bañaba la hombría de Castiel, Mike besó el espacio entre su cuello y su hombro, justo antes de apuñalarlo a la altura de su hígado.
En su absoluta virginidad, ajeno a cualquier experiencia sexual, Castiel sabía que ese sería su mejor orgasmo en mucho tiempo. La presión de su entrada provocó el final de Michael también, mezclando su semen con la sangre del humano.
La vista del menor se volvió borrosa con cada segundo que su sangre se derramaba hasta manchar el blanco suelo. El arcángel pronunció su nombre con lentitud y Castiel perdió el conocimiento.
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Sí, señor.
Fiksi PenggemarMichael quiere castigar al culpable de su desgracia, pero termina descubriendo cuanto Castiel desea eso. Michastiel Michael x Castiel Advertencia: Sadomasoquismo.
