Clavo a otro clavo estaba aplicándose bien, la sensación que Jaime me dejaba cada vez que se iba no me agradaba, me estaba enamorando de este pendejito, poco a poco se estaba ganando mi corazón, que estuviera conmigo en la UNI lo hacía divertido, íbamos a comer y cuando salíamos a las 6:00 nos poníamos de acuerdo y salíamos al cine o a cenar, afortunadamente no estábamos cayendo en la rutina y nos tratábamos con amigos que se daban besitos, aún no había formalidad al 100% tipo salíamos pero novios, así que tú digas novios… pues no.
Me llenaba de corazones en la mañana el whatsapp, me ponía que me veía linda y que olía rico, era todo un caso este Jaime, nos gustábamos.
Era viernes, el día esperado por Jaime por mí, le diríamos a nuestros padres que estábamos saliendo, estaba realmente feliz porque ellos supieran la noticia, era emocionante y ya quería ver sus caras de emoción total.
- ¿Quién habla? – me habían marcado de un número desconocido desde las 9:00 de la mañana-
- ¿habla Samay? – dijo la otra voz a través del teléfono –
- Uhm… si, ¿Quién habla? – dije desconcertada-
- Soy Lucero, ¿Cómo estás?
- Em.. bien – se me cayeron las bragas, el café, el alma-
- ¿Te sorprendió mi llamada?
- Tipo no me la esperaba, ¿Necesitas algo?
- Sí, si necesito algo, más a alguien…
- Lucero…
- Déjame terminar, Samay yo te amo …
- Lucero, no me importa o interesa… ya perdiste tú oportunidad…
- Samay, te quiero en serio..
- No puede ser cierto, ¿Por qué ahora? ¿Por qué cuando estoy feliz?
- Samay, no puedes ser feliz sin mí…
- Estás mal del cerebro, mira mamita… deja de molestar…
- Samay, te amo…
- Mira yo a ti ya no, mejor dejémonos en paz y sigamos con nuestra vida…
- Samay, necesito que me creas…
- Mira Lucero, yo no sé qué onda contigo, tipo ¿Qué creías? Que me llamabas, me decías que me amas, caigo en tus palabras y somos felices… No chiquita, la cosa no va así…
- Sé que no es fácil, pero por favor Samay.. entiéndeme…
- ¿Qué quieres que te entienda? Te recuerdo que tú fuiste la que me dejaste… ¿Qué pretendes? – Esa palabra me recordaba a cuando nos conocimos, la misma frase se la dije y fue cuando me dijo que me quería conquistar, me dio un escalofrío-
- Samay, pretendo reconquistarte, Samay te quiero de nuevo conmigo, te quiero conmigo de la mano y jamás soltarte…
- Lucer… - me interrumpió-
- Samay, déjame conquistarte una vez más..
- No, No, no… tu solo juegas, y pretendes cosas…
- Vamos Samay… confía…
- Mira Lucero, tú la cagaste… no está chido que de buenas a primeras quieras solucionar todo con unas palabras, ya no es así..
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Crónicas de una Heteroflexible
Roman pour AdolescentsCrónicas de una Heteroflexible Basada en la historia real de una persona con la colaboración de muchas otras bocas. Crónicas la historia que te hará pensar en que si quieres chichis lucha por esas chichis y no por un banano que no te hará...
