Las compras con su madre no había ido tan mal, de hecho habían acordado comprar unas cuantas cosas para hacer un pequeño picnic con su padre y así sacarlo de su casa y distraerlo un poco de su trabajo.
Laila llevaba el carrito sin mucho esfuerzo por lo pasillos mientras su madre metía sin parar la comida que iban a llevar, se le veía tan emocionada hacia tanto tiempo que no hacían nada juntos y la pelirroja también se sintió bien, feliz al ver a su madre tan ilusionada y aunque el destello de preocupación no abandonaba su cuerpo se permitió disfrutar del momento y no atormentar su mente con nada más.
Pagaron las cosas y se fueron directamente a su casa nuevamente, llegaron a la su casa con las bolsas en las mano, colocaron todo en la cocina y la pelirroja dejó a su madre ahí mientras arreglaba todo para luego despertar a su padre e irse.
Laila subió las escaleras con ritmo optimista mientras iba a su habitación en busca de su celular no lo había visto desde que se había montado en el Jeep de Behemoth y estaba pidiendo en silencio no haberlo perdido.
Al entrar en su habitación los vellos de la nuca se le erizarán y una corriente fría le recorrió la columna vertebral, sus sentidos se activaron, porque algo había cambiado.
Recorrió con la visita la habitación hasta llegar a la mesa en donde se encontraba el dibujo de aquel hombre de ojos azules oscuros ese dibujo no estaba ahí ¿Qué hacia ahí? había desaparecido el día anterior y por más que ella lo buscara por la habitación no estaba, no lo encontraba y al llegar esta mañana estaba segura que tampoco se encontraba allí y sin embargo ahí estaba ¿Pero cómo es posible? Se acercó lentamente, con cautela, mientras las manos le temblaban y tomó el dibujo entre sus manos, si, era real podía tocar el papel.
Caminó hacia su cama y su pie empujó sin querer un objeto, Laila bajo su mirada al sentir el contacto y se encontró con una bola de papel, lo recogió con cuidado y lo desdobló, era su dibujo, en el que corría con felicidad hacia los brazos abierto de Ariel alguien lo había arrugado y lo había dejado tirado en el piso de su habitación pero ¿Quién? ¿Por qué? O ¿Había sido Ella? No, no podía haber sido ella o ¿Si? No, lo recordaría.
Guardó con rapidez los dibujos nuevamente en la carpeta incluyendo el de el hombre de ojos azules, pero dejando afuera el que había sido arrugado.
La cabeza le daba vueltas mientras que guardaba la carpeta en su escondite especial, no porque sus padres no supieran que tenía esos dibujos, sino para que nadie los dañara, sus dibujos eran sus posesiones más preciadas, eran como su diario reflejando todo lo que ella era y ha sido desde siempre, sus miedo y sus sueños más profundos.
Se tiró en el cama aguantando las lágrimas y la confusión que la atormentaba mientras observaba con dolor el dibujo arrugado, ahora el papel estaba débil y se había roto un poco al volver a abrirlo.
Solo una vez había hecho algo como eso y tenían 10 años, había estado pasando por las peores etapas de sus problemas de irá y había despedazado toda su habitación, rompiendo todo a su paso, incluyendo los dibujos que había hecho de Ariel.
Estaba molesta con la vida, molesta con ella, molesta con sus padres, molesta porque no podía ser normal. Sus padres la habían encontrado tiempo después tirada en el piso cubierta con el desastre y sin recordar nada de lo que había pasado, habían limpiado todo y ella había llorado desconsolada por sus dibujos que ella misma había despedazado.
Esa noche Ariel se presentó en sus sueños y la abrazó con fuerza, afirmando que todo estaría bien, la arrullo cantándole al oído con dulzura, la pequeña pelirroja le pidió que sugiera la historia que tanto le gustaba.
— Ariel, por favor, quiero saber qué pasó con Dis Y con ese ángel — le suplico la pequeña de ojos azules.
— Está bien, mí pequeña princesa. Pero solo lo contaré con una condición— le dijo seria la chica de piel blanca y cabello rojo como el fuego.
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PECCATUM
Teen FictionUn pequeño secreto por años oculto debía estar. Una pequeña niña de cabello rojizo escondida en el mundo humano se quedará. Más a salvo no se encuentra ya. Un ángel y un demonio la han de ayudar a encontrar al ángel y revelar la verdad. Más sin emba...
