Capítulo 36
Will
Will se secó el sudor de la frente con el borde de la camiseta mientras caminaba hacia la casa principal. El aire conservaba ese calor denso de finales de la tarde, y su respiración seguía agitada por la última ronda de entrenamiento. Desde el incidente en el festival, habían intensificado las patrullas, y él no había querido quedarse quieto. Moverse le ayudaba a no pensar demasiado.
Al entrar, encontró la casa inusualmente silenciosa. Solo se oía el leve murmullo de la cafetera y el crujido de una página al pasar. Alicia estaba sentada en la sala, un libro abierto sobre las piernas y una taza de té en la mano. Will reconoció de inmediato la expresión de su madre: esa calma tensa que usaba cuando estaba por soltar algo importante.
—¿Mamá? —preguntó, secándose las manos en el pantalón—. ¿Todo bien?
Alicia levantó la vista, le sonrió con calidez, aunque había una sombra en su mirada.
—Sí, hijo. Solo... necesito hablar contigo un momento. ¿Puedes sentarte?
Will asintió y se dejó caer en el sillón frente a ella. Apoyó los codos sobre las rodillas, en alerta.
—¿Algo pasó?
Ella cerró el libro con cuidado, como si el movimiento le diera tiempo para buscar las palabras.
—Hablé esta mañana con Miriam Stone.
Will frunció el ceño, no se le ocurría que tenía que ver con los Stone.
—¿Y?
—Lía... —dudó Alicia un momento—. Dice que ha estado sintiendo cosas. Cosas relacionadas con el vínculo.
Will parpadeó, sin comprender del todo, aunque una idea comenzó a formarse en su cabeza.
—¿Qué cosas?
—Lia, le comentó a sus padres que cree que tú podrías ser su pareja destinada.
Las palabras cayeron como una piedra en el estómago de Will. Un segundo de completo silencio. Luego otro. Y otro.
—¿Qué? —logró decir, apenas con voz.
—No está segura —aclaró Alicia enseguida—. Pero desde hace algunos días, ha sentido un tirón hacia ti. Una conexión. Cree que podría estar sintiéndote porque su transformación está cerca.
Will se reclinó hacia atrás, la mente girando.
¿Lía? ¿Su pareja?
Recordó la cena. Ella tan callada, tan distinta a como era de niña. Recordó también cuando hablaron a solas, cuando ella le preguntó sobre los vínculos. ¿Había sido entonces? ¿Había empezado a sospechar en ese momento?
—¿Y qué se supone que debo hacer con eso?
—Sus padres están preocupados —dijo Alicia con calma—. No solo por lo que ella siente, sino por la situación con la manada Yabotí. Temen que haya represalias, parecen tener a su manada bajo la mira. Les preocupa que Lia pueda estar en peligro. Piensan que lo mejor sería traerla aquí por un tiempo.
Will alzó una ceja.
—¿Aquí? ¿A la casa?
—Solo por unos días al principio —dijo ella—. Luego veremos. Quizá pueda quedarse con una familia de la manada o en una casa cercana. La idea es que termine el año escolar aquí. Ya hicieron las gestiones con el instituto. Todo ha sido muy rápido.
Will se levantó y fue hacia la ventana. Afuera, los árboles oscuros parecían guardar secretos que él aún no podía entender. La idea de tener a Lía cerca lo inquietaba. No porque le disgustara. Ella siempre había sido amable, cercana. Era parte de su infancia. Pero...
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Eres Mia (Silverlake 1)
WerewolfCamila y Will compartieron su infancia. Nunca pusieron nombre a lo que sentían, pero sabían que era especial. Hasta que, de un día para otro, él la ignoró por completo. Y después, se fue. Ahora, en el último año de preparatoria, Will vuelve. Y aunqu...
